08 julio 2006

Educación y ética

Remontarse, flotar,
hundirse, avanzar, retroceder....
Genista

http://static.flickr.com/53/184780379_8ebfc57197.jpg?v=0 http://static.flickr.com/61/184780382_ddd073e509.jpg?v=0 http://static.flickr.com/65/184780383_0a85da4d6a.jpg?v=0 http://static.flickr.com/73/184780384_971ef3e757.jpg?v=0





1

Educación y ética

¿Por qué existe la educación? ¿Para qué educar?

Parece ser que unas respuestas dependen de las otras y todas apuntan hacia la cuestión de que la educación es una tarea eminentemente ética. O sea que la educación existe porque el ser humano necesita aprender a ser consciente de sí mismo, del otro y del mundo y necesita aprender a convivir y a estar frente al otro de forma respetuosa y evolucionada.

Para ello la educación vehicula los conocimientos necesarios para el descubrimiento del mundo -en sus múltiples dimensiones: física, matemática, geográfica, científica, artística, religiosa, etc.-. Por eso, pensar en las finalidades -¿para qué?- de la educación y en las razones -¿por qué?- que sustentan su existencia en el medio humano es asumir que no hay cómo educar sin hacerlo desde una perspectiva ética. Eso es así porque la ética es una dimensión que constituye la educación como tal y justifica su existencia.

Estamos de acuerdo con el filósofo de la educación Joan Carles Mèlich cuando afirma que sólo podemos hablar de educación si existe relación ética. De lo contrario sólo hablaríamos de adoctrinamiento, adiestramiento y ese tipo de cosas. El mismo autor afirma que la ética es hospitalidad y acogida. Así que podemos concluir que lo que justifica la existencia de la educación es el encuentro entre los humanos y las relaciones de receptividad y de cuidado que entre ellos se producen.

Es importante saber que nunca seremos totalmente éticos, sino que siempre vamos a estar pasando por multitud de situaciones y circunstancias que nos harán dudar de nuestros valores, principios y reglas y de los valores, principios y reglas de los grupos a los que pertenezcamos.

¡Volverse una persona ética es tarea para toda una vida!

Realizar la dimensión ética de la educación con nuestros niños y jóvenes no será diferente. Educar y educarse son procesos continuos de ser uno mismo en la búsqueda de la identidad individual y colectiva. Y como ser ético es un proyecto que dura hasta el último día de nuestras vidas, es necesario ver esta cuestión desde una perspectiva creativa. Y recurrimos una vez más a Joan Carles Mèlich para afirmar que educar es crear.

Angélica Sátiro

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu comentario completa el posteo, le suma interés. Gracias