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12 junio 2006

El humor es una cuestión filosófica - por Mirra Banchón

¿De qué se ríen los inteligentes? 




El  humor es la diversión detrás de la cual atisba la seriedad.




Los enlaces son de tierra de genistas para que puedas ampliar información.

El humor es una cuestión filosófica. Un lingüista y filósofo alemán pone la interrogante y opina que con el triunfo del tirano espiritual Platón sobre el sonriente Demócrito la filosofía perdió su humor.

El título de un libro relativamente nuevo en las librerías alemanas no deja de ser extraño: ¿De qué se ríe un ser humano inteligente? ¿Da por sobreentendido que un ser humano inteligente se ríe de una cosa diferente que un ser humano no inteligente?


Platón, Kant, Demócrito, Woody Allen


El subtítulo aclara un tanto más el panorama: Pequeña Filosofía del Humor. Y trata, básicamente, de lo que tanto grandes pensadores -desde el sonriente Demócrito pasando por el ácido Platón hasta el complejo Kant- han creído acerca del humor. En su Pequeña Filosofía del Humor, el filósofo y lingüista hamburgués Manfred Geier se pasea por el concepto y las vivencias del humor tanto de filósofos de la antigüedad como de ciertos humoristas contemporáneos bastante filosóficos como Woody Allen.

El humor es cuestión de los humores

No deja de ser extraño que comúnmente se tenga la teoría y el humor como enemigos, más aún la filosofía y el humor. Curioso es también que los filósofos griegos hayan dedicado su tiempo a algo que, como una nariz grande o pequeña, viene determinado por la naturaleza, pues el humor no es más que humores, líquidos corporales. Se entiende, sin embargo, al tener en cuenta que el ser humano es la única criatura sobre esta tierra que tiene el poder de reír como de llorar -por lo menos así lo dijo Aristóteles y lo quieren creer ciertos humanos-.

Filosofía sin humor

Sin embargo, con humor se han escrito y se ha pensado pocas veces en la historia de Occidente. El gran Platón fue un hombre sumamente serio, se dice que ninguno de sus contemporáneos lo vio reír nunca y en su academia la risa estaba prohibida. También Heráclito, "el que lloraba", fundó una fuerte tradición del sufrimiento -se dice que cuando este eremita se supo enfermo se untó con excrementos y se dejó devorar por los perros-, que luego continuaron los filósofos y teólogos cristianos.

Hay quienes se salvan

Por suerte, prosigue Geier, no siempre y no todos los seres humanos inteligentes se han dejado prohibir la risa y para ilustrarlo cita: "-Doctor, cuando me levanto estoy mareado por media hora. -Entonces, responde el docto escolástico griego, levántese media hora antes". A pesar de que los filósofos alegres en la historia de la filosofía nunca han tocado el primer violín, los ha habido y grandes como Demócrito de Abdera, "el que ríe", quien decía que el sentido de la vida se puede encontrar sólo si se lleva la vida con una alegre calma. "Sólo los tontos viven la vida sin alegría", habría dicho. Por loco lo tenían a este sabio. Y por loco también pasaba Diógenes, quien con su cinismo y desde su no comprobado tonel en medio de la plaza provocaba al vecindario con su humor irrespetuoso.

Además de pasearse por diversos conceptos de humor, este tratado lo clasifica: el humor que se basa en un sentido de superioridad (como lo ilustra el hecho de que la muchacha se ría del sabio Tales que se ha caído a un agujero), en la incongruencia (¿por qué debo hacer mis tareas justo cuando el cosmos se está expandiendo) o en la, hoy tan común, necesidad de relajación.

Que "el  humor es la diversión detrás de la cual atisba la seriedad", como habría dicho  Schopenhauer o "se tiene humor cuando uno se ríe, a pesar de todo", son dos de las múltiples definiciones de humor que incluye el tratado. Pues, a pesar de estar muy lejos de la trágica postura de un Sófocles diciendo "lo mejor sería no haber nacido", un poco de sufrimiento se necesita, de lo contrario no se encuentra el sentido de la vida, le habría dicho al autor Woody Allen.

Deutsche Welle




10 junio 2006

Irse - de Mario Benedetti

Todo hombre se parece a su dolor.
André Malraux



...Éste es el último domingo,
hoy nos alejaremos,
hoy cada uno tomará su camino,
para el resto de nuestra vida.
Éste es el último domingo,
Entonces no me lo retacees,
mírame tiernamente,
porque es la última vez...
Tango polaco



Fuimos - por Roberto Pugliese








Irse
de Mario Benedetti

Cada vez que te vayas de vos misma
no olvides que te espero
en tres o cuatro puntos cardinales

Siempre habrá un sitio dondequiera
con un montón de bienvenidas
todas te reconocen desde lejos
y aprontan una fiesta tan discreta
sin canto sin fulgor sin tamboriles
qué sólo vos sabrás que es para vos

Cada vez que te vayas de vos misma
Procurá que tu vida no se rompa
Y tu otro vos no sufra el abandono
Y por favor no olvides que te espero
con este corazón recién comprado
en la feria mejor de los domingos

Cada vez que te vayas de vos misma
no destruyas la vía de regreso
volver es una forma de encontrarse
y así verás que allí también te espero




.....[*].....




.....[*].....




Mario Benedetti en:

Patria Grande
http://www.patriagrande.net/uruguay/mario.benedetti/poemas.htm

A media voz
http://amediavoz.com/benedetti.htm

Sólo Literatura
http://www.sololiteratura.com/ben/obraenverso.html

El poder de la palabra
http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1342

Cervantes Virtual
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/mbenedetti/autor.shtml

Poesía Castellana
http://www.poesia-castellana.com/benedetti1.html#b_link

página personal de Enrique Oropesa Talavera
http://www.avantel.net/~eoropesa/poesia/mbenedetti1.html#mbenedetti_4

Los poetas
http://www.los-poetas.com/d/bene1.htm



.....[*].....




13 mayo 2006

Otro trío malogrado

malograr
 (De *mal y *lograr).
 1. tr. Perder, no aprovechar algo, como la ocasión, el tiempo, etc.
 2. prnl. Dicho de lo que se pretendía o esperaba conseguir: No llegar al término deseado.
 3. prnl. Dicho de una persona o de una cosa: No llegar a su natural desarrollo o perfeccionamiento.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados


Y para no dar aquí la tabarra, en sábado, con el tripartito, que ya la ha dado y tanta!, pensé en que los 60 años de Gilda eran buena coartada para hablar al fin de las uniones por conveniencia en las que sobran la ambición, los intereses personales, la desconfianza, la doble moral, la traición, y faltan la responsabilidad y la visión de lo que es bueno para todos a corto y a largo plazo... 

Como reza un simple D.A.F.O., se han comportado como mercaderes detrás de una oportunidad para reducir amenazas ante futuros difíciles, esos que llegarán cuando esté mandado cambiar el eje de la actividad económica... En mi vocabulario, es falta de ética democrática y social, la de todos los que salen en las fotos. Matando el tripartito creen que se dejará de hablar de la traición... y no, muy probablemente, si esto no se enmienda con el voto negativo, cumplirá más años que Gilda. Y no hablo de la traición de la que hablan los nacionalistas, hablo de la que hablamos los socialistas mal representados. La clase política y el funcionariado de aquí y de allá han puesto en marcha la limosna solidaria posiblemente para tener más de qué libar. Si ya es desigual la vida en las diferentes regiones del país teniendo en cuenta tanto la cesta de la compra como otros indicadores, con esta andanada lo será aún más, y la desigualdad causa desequilibrios demográficos, y migraciones en busca de paraísos.

El principio "De cada cual según su capacidad; a cada cual según sus necesidades" aplicado sin conciencia colectiva, interpretado simplemente como sistema de redistribución meramente mercantil puede ser también lema del peor liberalismo, el que se disfraza de rosa para seducir.


Si mientras lees, quieres escuchar la banda sonora, clica abajo en escuchar, se abrirá otra ventana del navegador.

El poder de la palabra
Banda sonora de la semana
Gilda, 1946
de Charles Vidor





http://www.minutillo.com/frank/Gilda.gif



G i l d a

Gilda y Johnny

Dirigida por Charles Vidor, se rodó en los estudios Columbia de Hollywood.

La acción principal tiene lugar en Buenos Aires en 1945/46. Narra la tomentosa relación de amor entre Johnny Farrell (Glenn Ford) y Gilda (Rita Hayworth). Después de haber sido amantes, Johnny abandona a Gilda para seguir su vida de jugador tramposo en el submundo de Buenos Aires. Un extraño, turbio, acaudalado y ambiguo personaje, Ballin Mundson (George Macready), le salva la vida y le convierte en su brazo derecho. La relación entre los dos se ve alterada cuando Ballin, después de un breve viaje, regresa casado. La película narra las relaciones tempestuosas que se establecen entre Gilda y Johnny, a raiz de su imprevisto reencuentro. Éstas se enmarcan en un Casino ilegal de juegos, la llegada a Buenos Aires de criminales de guerra nazis, la participación de Ballin en negocios tenebrosos, la sucesión de asesinatos, suicidios, muertes y desapariciones. Sobresale la belleza de Rita Hayworth, que asocia hermosura y perfidia, elegancia y maldad, en un duelo de poder a poder con su antiguo amante. Gilda encarna la figura de la mujer que no se resigna: lucha con furor, rabia y fuerza, hasta la provocación y el escándalo, contra el hombre que la ha herido y quiere someterla. La batalla de géneros se erige en clave del relato y en la base de su interés y grandeza. El striptease que inicia quitándose sensualmente los guantes y arrancándose después el collar, no es un acto de sometimiento, sino un soberbio grito de guerra.

La música aporta dos versiones de una canción original "Put Blame On Mame" y una canción de la época ("Amado mío"). Inserta fragmentos orquestales de factura vanguardista. La fotografía, de Rudolph Maté, exalta la belleza de la protagonista con primerísimos planos e iluminación que recuerdan los que William H. Daniels dedicó a G. Garbo. Es magnífico el movimiento de la cámara, que hace uso de recursos novedosos y efectistas (encuadre desde el suelo en la escena inicial) y de una sobresaliente iluminación. El guión incluye diálogos breves y rápidos, llenos de ambigüedades, sugerencias y matices. Pese a que la filmación incluyó improvisaciones y algunos añadidos finales (la canción "Amado mío"), la hilación argumental es excelente. Cuando Gilda dice que si ella fuera un rancho, lo llamarían "Tierra de Nadie", el espectador se siente estremecido; cuando entiende que la afirmación no es una definición, sino una provocación, se le hiela el alma. La relación homosexual entre Ballin y Johnny se sugiere con extrema sutileza. La interpretación de los protagonistas y de los secundarios George Macready ("Senderos de gloria") y Steven Garay billan a gran altura. El vestuario de RH es excelente: el vestido de noche con guantes está inspirado en el retrato "Madame X", de John Singer Sargent. La dirección hace alarde de virtuosismo, habilidad y versatilidad.

Una de las obras míticas del cine más renombradas. Contiene imágenes arquetípicas. Imprescindible. Pese a la destacada capacidad de entender las personas y las situaciones colectivas (como glosa el film), Johnny no alcanza a entender a Gilda.

Filmaffinity

Gángsters, misterios, huídas, asesinato, dinero, ansias de poder sobre las posesiones y las personas, traiciones... pero sobre todo ambición, amor destructivo, seducción para controlar, rencor, y celos... la negación absoluta de la felicidad, ¿o no?

Fotos, frases, personajes, muy buena página


Las canciones y una rica galería


60 años de Gilda

Trivial de Gilda

Me gusta esta página personal sobre Rita






La felicidad, ¿un desafío?

Pensaba acabar con Celaya, pero encontré esto y hay apariciones en el camino que no se pueden soslayar... dime si no...

http://www.arearea.it/images/InizioW.jpg

de Mariano José de Larra

España, 1809-1837

Un desafío (fragmento)

"Ayer aún hubiera dado toda mi sangre por oír un sí..., ¿por qué razón no soy ya completamente feliz? ¡Ah!, existe entre ella y entre mí un obstáculo en que se estrellan a la vez todas mis esperanzas. Dice que me ama; pero pertenece toda a su marido. Sí; la ha comprado: su cuerpo es suyo, y su alma también. Sus encantos, su amor, todo se lo ha vendido a Besford su familia. ¡Una boda por razón de estado! Y ella quiere llevar al extremo ese vil contrato. ¡Delirio! ¡Ah! ¿Cumple nuestra vida jamás lo que una vez prometió? Entramos en el mundo henchidos de esperanza: nos arrojamos llenos de alegría hacia un porvenir risueño; pero cada día que pasa se borra una ilusión, huye un placer ilusorio, se presenta en su lugar una horrible realidad, y a los veinticinco años, en la flor de nuestra vida, nos hallamos solos, aislados, desengañados y abrasados por una sed devoradora de felicidad que no se ha de satisfacer jamás."


El poder de la palabra

___________________

Si la felicidad es un desafío, es bueno que como tal lo controlemos para que no controle nuestra vida convertido en ansia. Por eso yo acabo como empecé con Benedetti, segura de que la templanza es la mejor defensa de la alegría y de la felicidad verdaderas, que son apenas momentos como rayos en medio de la serenidad, los "llamps verds", que dice un amigo, que si los sabemos ver y disfrutar, no hace falta ansiarlos, siempre llegan cuando es la hora.

Momentos felices - de Gabriel Celaya

http://www.budismo-valencia.com/Bodhin/terreno/mesa%20200.JPG



De "De claro en claro", 1956
 

Cuando llueve, y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego,
y así atizo las llamas, y salto la fogata,
y apenas si comprendo lo que al hacerlo siento,
¿no es la felicidad lo que me exalta?

Cuando salgo a la calle silbando alegremente
--el pitillo en los labios, el alma disponible--
y les hablo a los niños o me voy  con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican de alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que siente?

Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro --sé que todo es fiado--,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así a la muerte,
¿no es felicidad lo que trasciende?

Cuando me he despertado, permanezco tendido
con el balcón abierto. Y amanece: las aves
trinan su algarabía pagana lindamente:
y debo levantarme, pero no me levanto;
y veo, boca arriba, reflejada en el techo
la ondulación del mar y el iris de su nácar,
y sigo allí tendido, y nada importa nada,
¿no aniquilo así el tiempo? ¿No me salvo del miedo?
¿No es felicidad lo que amanece?

Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?

Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y, pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?

Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
"Estaba justamente pensando en ir a verte."
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?

Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarse en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?


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Debaten si es bueno que se la estimule en personas sanas

Para Juan Pablo Piñeiro (27 años), ser feliz es compartir los buenos momentos: "Me siento muy bien cuando los vivo con gente que quiero", afirma. Analía Pazos (30) asegura: "La felicidad es la conjunción de muchas cosas. Es lo que siempre pido en un brindis: salud, dinero y amor". Iñaki Erreguerena (30) opina que "es la suma de pequeños momentos de grandes alegrías" y ver felices a los que quiere. Diego Marcos Ithurburu Isola (32) estima que "la felicidad es poder pasar más tiempo con la familia, gozar de buena salud y aprender a disfrutar de las pequeñas y cotidianas cosas de la vida, como la conversación, el descanso, la amistad, el trabajo". Delia Oneto (68) llegó a la conclusión de que "es un estado de la mente que va más allá de tener dinero, hijos, casa o marido". Por su parte, Ricardo Ponce (55) contesta sin vueltas: "Lo que me hace feliz es el dinero y comprar cosas".

Todos ellos ofrecen una respuesta sugestiva ­aunque incompleta­ a una pregunta que en los últimos tiempos desvela a psicólogos, psiquiatras y neurocientíficos: ¿qué es lo que nos hace ver la vida color de rosa? Y, en el caso de que lo descubramos, ¿es posible estimularlo a voluntad? Para hallar las raíces de ese estado de ánimo que nos hace cantar, tratan de encontrar patrones en las respuestas de las personas comunes y corrientes, comparan a pares de mellizos, analizan registros de imágenes mentales, estudian a monjes budistas, y no desdeñan ningún indicio que pueda iluminar los mecanismos mentales que hacen brillar nuestra existencia.

Las conclusiones comienzan a redondear un cuerpo de conocimiento en cierto modo sorprendente. Por ejemplo, hoy se sabe por imágenes de resonancia magnética que el ánimo positivo y entusiasta se asocia con una mayor actividad de la corteza prefrontal izquierda. También se postula que venimos "programados" para ser felices; es decir, que tendríamos un nivel emocional predeterminado para nuestro humor diario, más allá de las circunstancias de la vida.

Según algunos autores, las cuatro condiciones determinantes para ser feliz son:

º la autonomía,
º la competencia (sentir que se es efectivo en las actividades que se emprenden),
º los vínculos con otras personas y
º la autoestima.

Luego vienen:
º la determinación (tener metas propias) y
º ser físicamente atractivo, y sólo en último lugar aparece
º la popularidad y el dinero.

Sin embargo, otros disienten: diversos estudios muestran que quienes tienen discapacidades severas son menos felices que los que no las padecen, que los casados son -en general- más felices que los solteros, que ese aumento de felicidad se prolonga a lo largo de décadas, y que quienes se separan o enviudan experimentan un descenso de su bienestar. Por otro lado, lo que explicaría que a medida que los ingresos aumentan los niveles de felicidad se mantienen inalterables es que al mismo tiempo que se elevan nuestras posesiones también se multiplican nuestras aspiraciones materiales.

"En un individuo típico -escribe el investigador norteamericano Richard Easterlin- la función felicidad depende de la razón entre las aspiraciones y los logros en cada dominio de la vida."

Pero además, poco a poco, los neurocientíficos están empezando a atisbar la compleja maquinaria cerebral responsable de lo que podríamos llamar la "alegría".

"Antes se pensaba que había un sistema límbico, un anillo de estructuras que se encargaba de las emociones -explica Facundo Manes, director del Instituto de Neurología Cognitiva-. Hoy estamos revisando ese concepto y demostrando algo que postulaba Darwin ya en 1872: que la expresión de las emociones en humanos y en animales es homóloga. Existe un conjunto limitado de emociones básicas que se mantuvo a lo largo de la evolución en las diferentes especies: alegría, tristeza, sorpresa, miedo, asco, ira, disgusto. Y están asociadas con señales faciales que son comunes a diferentes culturas." Ya en 1983 se postuló que cada emoción debe estar asociada con un circuito cerebral particular. Y así como se descubrió que, por ejemplo, la amígdala está relacionada con el miedo, la ínsula con el disgusto y el estriado ventral interviene en la agresión, se sabe que la corteza prefrontal está involucrada en la regulación de la emoción y la toma de decisiones guiadas emocionalmente.

El mapa de las emociones

"Entre otras cosas, sabemos que la corteza orbitofrontal, una región «nueva» del cerebro desde un punto de vista evolutivo, se encarga de la recompensa y el placer -afirma Manes-. También se demostró que la emoción está «lateralizada»: cuando hay una lesión en el área derecha, los pacientes tienen risa patológica o se muestran patológicamente desinhibidos; cuando la lesión es en la izquierda, hay más depresión o angustia. Eso indicaría que el lado izquierdo procesa más la alegría y el derecho la tristeza. Lo interesante es que en individuos normales, estudios realizados en resonadores magnéticos funcionales mostraron que las mujeres y los varones procesamos las emociones de forma diferente. Las mujeres muestran mayor representación cerebral cuando evocan pensamientos tristes que los varones, y esto explicaría el riesgo casi duplicado de depresión que padecen con respecto a los hombres."

Sin embargo, si bien se puede decir que esta área es "necesaria" para la alegría, no es la única. "El cerebro trabaja en red y como si fuera un piano -apunta Manes-; algunas notas son más fuertes que otras. Quiere decir que se activa todo el cerebro, pero hay un área predominante." "Podríamos distinguir la percepción de objetos hermosos, la experiencia de la felicidad y la expresión de la felicidad -dice durante un diálogo telefónico con LA NACION el doctor Sergio Paradiso, de la Universidad de Iowa, en los Estados Unidos-. Y aunque estos tres aspectos se han conectado muy fuertemente entre sí seguramente se relacionan con distintos mecanismos que pueden ser disociados en el cerebro."

Por ejemplo, la percepción de caras hermosas, una función muy importante en la vida social, está conectada con la parte inferior y medial del lóbulo temporal. Con esa parte del cerebro distinguimos si una cara es familiar o no, si es fea o hermosa, y eso abre las puertas a un sentimiento de felicidad o no. Los estímulos de recompensa muchas veces activan un área cerebral en la parte más baja de los ganglios basales, llamada estriado ventral.

"Son zonas que se activan cuando se toman drogas como la cocaína -detalla Paradiso-, y seguramente los adictos están buscando un rápido sentimiento de felicidad, de recompensa. También se piensa que situaciones de la vida normal en que uno se siente bien están conectadas con la actividad de esta área del cerebro, como el orgasmo."

LA NACION

Científicos ingleses descubren la fórmula de la felicidad

"Plantar algo y mantenerlo vivo", ¡qué bien suena!



http://agnews.tamu.edu/dailynews/stories/SOIL/photos/1207alfalfatimphoto2LR.JPG

Más sobre el descubrimiento



El Confidencial y Terra publican una curiosa noticia de la bbc sobre el estudio que han llevado a cabo durante tres meses unos científicos en un pueblo del norte de inglaterra (Slough). Según el mismo, dicen haber encontrado los ingredientes esenciales para hacer más feliz la vida de las personas.

En resumen, las dos principales cosas que hay que hacer para ser feliz son comunicarse con los demás y llevar una vida sana desde el punto de vista mental y físico. En estos diez puntos se cubre el estado físico de la persona y su relación con el trabajo, otras personas y la comunidad. En resumen, la receta para la felicidad consiste en hallar, para cada persona, los mecanismos que permiten reparar su capacidad para conectarse consigo misma y con los demás.

De forma detallada, las actividades que mayor satisfacción ofrecen, son:

º Plantar algo y mantenerlo vivo
º Sonreir o hablar con extraños
º Llamar a un amigo que hace tiempo que no ves y organizar una cita con él
º Reducir a la mitad el tiempo frente a la televisión
º Recordar cada día cinco cosas positivas de la vida
º Salir a caminar
º Hablar durante más tiempo con los seres queridos, con tu pareja
º Mantener la esperanza
º Echar cada día una buena carcajada y mímate con algo, disfrutándolo
º Realizar ejercicios, al menos, media hora al día y tres veces por semana

El estudio fue realizado por el equipo de investigación formado por el psicólogo Richard Stevens, el psicoterapeuta Brett Kahr, los sociólogos Andrew Mawson y Richard Reeves y las médicos Jessica Pryce-Jones y Philippa Cahpman. "Casualmente", la bbc ha hecho un documental con cuatro capítulos llamado "Haciendo feliz a Slough", que ha emitido en televisión en estos días.

COMUNÍCATE


La fórmula de la felicidad
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_2633000/2633185.stm

La fórmula de la felicidad, en el cerebro
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_4970000/4970448.stm

¿Feliz? Ahora se mide científicamente

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_4960000/4960068.stm

¿Por qué somos, en general, más infelices?
Los españoles triplican en diez años el consumo de antidepresivos y doblan el de tranquilizantes
por Gonzalo Zanza

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-18-12-2004/abc/Sociedad/los-espa%C3%B1oles-triplican-en-diez-a%C3%B1os-el-consumo-de-antidepresivos-y-doblan-el-de-tranquilizantes_9631015704552.html