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03 agosto 2006

¿Dónde están los contratos fijos?

http://empleo.universia.es/contenidosHTML/mi_primer_dia/img/suspension2.jpg




La libertad de empresa que conocemos


No les alcanza con lo flexibles que están los despidos, con las suspensiones de contratos, con los arrastres de contratos de obras en puestos no reconocidos como necesarios, con las fusiones y las adquisiciones de empresas para cambiar los vínculos y las condiciones contractuales, con la pérdida de las categorías profesionales y la antigüedad en algunos convenios, con todo esto y con lo que me dejo, se dan el lujo de despedir en masa para curar en salud la plantilla. 
La empresa no es la enferma, sino sus actores, la enfermedad del empresario es la avaricia; la del gobierno, la ingenuidad extrema, y la del trabajador, estoy entre 'mansedumbre' y 'la-imperiosa-necesidad'.

Genista



¿Dónde están los contratos fijos?


El análisis de la encuesta de población activa en el segundo trimestre confirma que el empleo sigue creciendo más que la economía, pero a la vez aporta datos inquietantes, como la nula creación de empleo fijo, y corrobora la masiva incorporación de extranjeros, un 65% de los que se incorporan al mercado de trabajo.

Si se mira por encima la encuesta de población activa (EPA) correspondiente al segundo trimestre, que se hizo pública el pasado viernes, da la impresión de que las cosas van muy bien en el mercado laboral. El empleo sigue creciendo a un buen ritmo (4,22% anual) - casi un punto por encima de lo que lo hace la economía- y el paro baja a un ritmo del 5,54%. Ello implica haber mejorado la tasa de actividad y reducir la de paro. Espléndido. Es más, éste es un trimestre tradicionalmente bueno para una economía como la nuestra, en la que el turismo tiene mucho que decir, y da lustre a las autoridades, que pueden exhibir una creación de 293.000 puestos de trabajo, sobre unos 798.000 en los doce últimos meses.

Cuantitativamente, poco hay que añadir. Así pues, ya podemos pasar a la segunda página. Si las cifras no engañan (así cabe esperarlo de la EPA) todo sigue sobre lo previsto y en el trimestre, eliminando los 27.000 empleos que se han perdido en la agricultura, de cada 100, unos 69 han ido a servicios, otros 27 a la construcción y unos testimoniales cuatro a la industria. Ya con este cuadro delante, uno puede empezar a pensar que cualitativamente, no podemos lanzar cohetes. Y así es. Resulta que de los 222.000 nuevos asalariados (el resto, hasta los 293.000, ha sido gente que se ha establecido por cuenta propia), hay 244.000 con contrato temporal a los que hay que restar 22.000 menos con contrato indefinido que en el trimestre anterior. Así pues, puede decirse que, por diferencia de saldos, el 100% de los nuevos contratos tiene fecha de caducidad. Malo. ¿No íbamos a reducir la temporalidad? Evidentemente, no es un trimestre para mejorarla espectacularmente, pero tampoco para que haya subido algo más de un punto porcentual y ya esté en el 34,39%. ¡Es que usted mira un mes muy malo!, pueden pensar. Pues no. Porque si nos fijamos en los doce últimos meses, de cada 10 nuevos asalariados hay 6 temporales y sólo 4 fijos... Y aquí hay algo más que turismo y construcción.

Puestos a pasar páginas, podemos seguir y el panorama del mercado laboral que nos va apareciendo es preocupante: de los 16,1 millones de asalariados, 10,5 tienen contrato fijo y 5,5, temporal. Es decir, por cada dos trabajadores fijos hay uno que no lo es. ¿Catastrófico?, no, dada la estructura económica de nuestro país, pero malo sí, y sobre todo por la tendencia que lleva, justo la contraria de lo que se pretendía. Pero en la EPA hay más cosas. Desde este año, por ejemplo, podemos seguir la evolución del empleo de nacionales y extranjeros. Y las cifras que aparecen no hacen sino corroborar lo que percibimos en la calle, en los comercios o en los restaurantes. En los doce últimos meses, por ejemplo, hay reflejados 442.000 nuevos activos extranjeros. Activo, en la jerga de la EPA es alguien mayor de 16 años dispuesto a trabajar fuera de casa. Pues bien, en este lapso de tiempo ha habido una incorporación de 247.000 españoles. Es decir, de cada 100 incorporaciones al mercado, 35 son nacionales y 65 vienen de fuera. Podemos leerlo de otra manera. Los activos nacionales crecen a un ritmo del 1,3% y los inmigrantes, al 19,1%. Y ¿quién encuentra más trabajo? Aquí el equilibrio es mayor y prácticamente son mitad y mitad.

También aquí son posibles una serie de preguntas. Por ejemplo, parece evidente que, a pesar de las penurias de personal autóctono y que en cifras globales se diga que falta mano de obra, no parece que el mercado español sea capaz de digerir todo lo que le llega. Así, siempre sobre doce meses - sobre tres sería muy arriesgado hacer cálculos-, puede decirse que de cada cien extranjeros activos que han entrado en nuestro mercado laboral, 86 han encontrado trabajo y 14, no. Ello ha llevado a que la tasa de paro entre los inmigrantes sea más alta que en los nacionales: de un 11,96%, frente al 8,03% en los segundos. Que cada uno haga su lectura particular.

Y quedan más páginas de la EPA. Buenas, algunas de ellas. Por ejemplo, la mejora del paro de larga duración. Ha disminuido un 11,5% en un año. Y también una mayor rapidez en encontrar trabajo por parte de quienes buscan su primer empleo, ya que su número ha caído un 18,5% en un año. ¡Ah!, y que la ocupación ya no sólo es cosa de jóvenes, que los cuarentones también parecen empezar a contar. ¿Saben que en el último año de cada 100 ocupados, 43 tienen más de 45 años? Bueno, sólo cabe esperar que las páginas de la EPA no nos hayan engañado y reflejen con mayor o menor exactitud la realidad del mercado laboral. Lo cual, todo sea dicho, no está todavía muy claro después de tantos ajustes en los últimos años.

La Vanguardia

Gracias a COMFIA

02 agosto 2006

España se sitúa a la cola de la UE en nivel de formación entre los jóvenes, con un 61,3% en 2005

http://www.ehu.es/castellano/images/consejo_estudiantes.gif



España se sitúa a la cola de la UE en nivel de formación entre los jóvenes, con un 61,3% en 2005

España fue el tercer país de la UE con peor nivel de formación entre los jóvenes de entre 20 y 24 años en 2005, ya que sólo el 61,3% de ellos tuvo una enseñanza secundaria superior, y superó únicamente a Portugal (48,4%) y a Malta (48,1%).

Además, se colocó por debajo de la media de la UE-25, situada en el 76,9% en el mismo periodo, según datos del Eurostat recogidos por el Instituto de Estudios Económicos (IEE).

El porcentaje de jóvenes con enseñanza secundaria superior en España ha empeorado en los últimos cinco años y ha disminuido hasta 4,6 puntos porcentuales desde el año 2000, una evolución contraria a la media europea, que ha ganado seis décimas en el mismo periodo.

Entre los países con mejor formación en 2005 se encontraron Eslovaquia (91,5%), Eslovenia (90,6%), República Checa (90,3%) y Polonia (90,0%). Entre los países de la antigua UE-15 cabe resaltar a Suecia con un 87,8%, e Irlanda con un 86,1%. Austria, Lituania y Finlandia se situaron en torno al 85%, mientras que Grecia registró un 84%, seguida de Hungría y Francia, con cifras cercanas al 83%.

Por su parte, Letonia registró un 81,8%, mientras que Bélgica, Estonia y Chipre superaron levemente el 80%. Reino Unido alcanzó el 77,1% y se situó por encima de la media. Entre los siete países que no lograron superar la media de la UE, destacaron Dinamarca, con un 76%; Italia, con un 72,9%, y Luxemburgo y Alemania, ambos con un 71%.

Europa Press

Gracias a COMFIA

Introducción - de Nora Galliano y La identidad: EL LADO OSCURO DE LOS TIPOS - de James Hillman




Vangelis - Blade Runner


http://www.artnet.com/picture.asp?date=20060522&catalog=100929&gallery=111548&lot=00082&filetype=2



de Nora Galliano

De luces y oscuridades se trata.
De quien soy y quien no soy.
De quien fuí y de quien nunca sabré que era.
Y no sólo de mi, sino de mí en el yo-tú, y de mí en el yo-eso.
De alturas y profundidades, y de ninguna de estas cosas a la vez.
Se trata de mi alma, y de la tuya, del alma del mundo y del alma de las cosas.
Se trata de sueños, fantasías, imaginaciones y delirios.
Se trata de cosas, objetos, naturaleza, civilización y cultura.
Se trata del cuerpo y sus fluídos.
De daimones y la intervención de la vida y de ustedes.
De cacharros y fantasmas.
De hormigas y duendes.
De ciudades y dioses.
De todo y de nada.
De encontrar y no de buscar, y de estar abierto a ese encuentro.
De ser y no de desarrollarse, y de aceptar que siempre soy.
Y de que ese Ser, se despliegue.
De transformaciones y metamorfosis.
De grandes muertes y resurrecciones.
De dolores y alegrías, y de placeres y sufrimiento.
De alienaciones y separaciones.
De ser quien soy con la multitud que me habita, y entre la multitud con quien habito este planeta.
De sostener siempre un pie en este mundo, y otro, en el otro.
Del amor y del odio.
De la locura y el entusiasmo.
De la pasión y el desencanto.
De idioteces y genialidades.
Y de todo lo que habita en medio.
Del misterio y lo conocido.
Se trata, ni más ni menos, que de la vida misma.


Es de aquí




Relacionado


La identidad: EL LADO OSCURO DE LOS TIPOS - de James Hillman 

En Grecia, el concepto typos se utilizaba para referirse a la forma vacía o hueca de un molde de contornos toscamente perfilados. Cuando Platón y Aristóteles comenzaron a utilizar el término, éste tenía la acepción de esbozo impreciso e incompleto que tiene más que ver con una configuración visible que con una forma claramente definida. En la lógica y la epistemología actuales, la imprecisión sigue siendo todavía el rasgo que diferencia al concepto tipo de otras categorías de orden.

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Pero es precisamente esta misma imprecisión de sus fronteras la que explica el motivo por el cual los tipos son utilizados con tanta frecuencia en las disciplinas científicas y en las humanísticas. Los tipos pueden entremezclarse fácilmente unos con otros y resulta sumamente difícil establecer una separación clara entre los períodos históricos típicos (Medioevo y Renacimiento), los estilos literarios típicos (épica y tragedia), los distintos grupos típicos de desórdenes psicológicos, de funciones sociales e, incluso, de especies animales. Así pues, las características más distintivas del concepto de tipo son la fluidez, la relatividad y la flexibilidad. 


Por consiguiente, parece obvio que los seres humanos tampoco podemos ser encuadrados dentro de un tipo puro porque -tal como acabamos de indicar- los tipos nunca pueden ser puros. Un tipo puro es una clase y las clases se rigen, por tanto, por una lógica completamente diferente que la que se aplica a los tipos. Mi apellido, por ejemplo, comienza con la letra H y fui llamado a filas el año 1944, lo cual me hace partícipe de dos clases netamente definidas. Así, aunque todas las personas cuyo apellido empieza por H o que fueron llamadas a filas en 1944 no compartamos ninguna cualidad específica común, podemos, sin embargo, ser clasificados dentro de la clase H y dentro de la clase 44. Las clases responden, pues, al modelo de pensamiento «esto o aquello» mientras que los tipos, por su parte, se atienen a la lógica del «más o menos». Yo puedo ser un H o no serlo pero no puedo, en cambio, ser más H que T. En lo concerniente al tipo psicológico, no obstante, puedo ser, al mismo tiempo, más extravertido que introvertido, un punto que el mismo Jung planteaba al comienzo de su libro Tipos psicológicos. La extraversión, pues, no excluye per se a la introversión. No resulta sencillo, sin embargo, mantener esta distinción entre clases y tipos ya que, con demasiada frecuencia, confundimos a los tipos con las clases como ocurre, por ejemplo, cuando tratamos de clasificarnos a nosotros mismos de acuerdo a un tipo y separamos, de este modo, el flujo continuo de nuestra naturaleza en fragmentos claramente delimitados y mutuamente exclusivos. Pero esta confusión conceptual entre tipos y clases acarrea, no obstante, muy graves consecuencias. En lo que concierne al ámbito político, por ejemplo, cuando confundimos un tipo con una clase, éste se transforma literalmente en un estereotipo que actúa a modo de lecho de Procusto. Un americano o un alemán típicos traen a nuestra mente una imagen estereotipada que nada tiene que ver con la definición legal de nacionalidad. Sin embargo, si lo típico estuviera constituido por lo nacional, es decir, si la imagen típica fuera la definición de la clase nacionalidad, todas aquellas personas que tuvieran la nacionalidad americana o alemana deberían ajustarse a una imagen estereotipada, lo cual, sin duda, abocaría a la exclusión política y al genocidio. Tendemos a hablar de tipos cuando tratamos de relacionar principios generales amplios con casos particulares individuales. En este caso, los tipos nos ayudan a ordenar en agrupaciones más o menos toscas un amplio número de acontecimientos similares, ya que resulta sumamente difícil trabajar con una cantidad elevada de eventos. En la década de los treinta, Gordon Allport y Henry Odbert compilaron en el Laboratorio de Psicología de Harvard un listado de 17.953 expresiones inglesas -tomadas de Shakespeare o Joyce, entre otros- para referirse a rasgos de la personalidad humana; un listado que incluye términos tan diversos y descriptivos como alerta, reservado, alcohólico, altruista, atractivo, alterado, sensible, hábil, imponente, etcétera. Esta lista no hace sino revelarnos el inmenso vocabulario que tenemos a nuestra disposición en un solo idioma para referimos a la naturaleza humana. Una de las razones de la agudeza actual comparada con la situación presente hace cincuenta años es que la riqueza del lenguaje y la riqueza de la comprensión se apoyan mutuamente. Ya no nos permitimos utilizar el lenguaje ingenuo de aquella época y es por ello que la mayor parte de las expresiones que utilizábamos regularmente para referirnos a rasgos caracterológicos han pasado de moda o se han convertido en un tabú: expresiones étnico-raciales (judío, turco, chicano, prusiano), términos bíblicos (Jeremías, Ruth, Juan), referencias a la clase social (sangre azul, sirviente, golfo, negrito, bastardo). Las nuevas «logías», por su parte, insisten en que este tipo de expresiones son el reflejo de estereotipos y prejuicios que en lugar de ayudamos a ampliar nuestra comprensión tan sólo logran bloquearla. Por consiguiente, estas nuevas disciplinas han introducido su propio lenguaje objetivo y en la actualidad hablamos, en cambio, de «fascista», «neurótico», «descompensado», «obeso», «subdesarrollado», «no realizado», «elitista», «inconexo» y «chauvinista». De este modo, nuestra percepción de los epítetos obscenos se ha desplazado del paisaje de una raza, un nacimiento o una región inferior al paisaje de un cuerpo inferior. Permítaseme añadir que, si bien poseo un pensamiento adecuado, no obstante, el mundo de mis sentimientos resulta más bien pobre. También me doy cuenta, sin embargo, de que existen ciertos rasgos característicos de mi pensamiento que no puedo controlar fácilmente. Me refiero, por ejemplo, al hecho de guardar adecuadamente mi talonario de cheques, comprender los principios que rigen la teoría de la información, la lógica simbólica o la reparación de un aparato de televisión. Asimismo, todavía tengo serias dudas con respecto al correcto uso gramatical del «que» y del «cual» en determinadas expresiones, el cambio horario o la conversión de grados Celsius en grados Farenheit. Quizás, aun cuando pueda llevar a cabo con precisión, facilidad y comodidad muchas otras actividades analíticas, lógicas y sistemáticas, todo esto no sea más que un índice de las carencias de mi pensamiento. Del mismo modo, también existen ciertas cualidades específicas de mi supuestamente empobrecido sentimiento que no sólo no se contradicen con el pensamiento sino que incluso llegan a reforzarlo como, por ejemplo, sentir el valor de una idea excelente y poder diferenciarla sutil y estéticamente de otra idea de menor importancia o experimentar las consecuencias éticas de una determinada argumentación o de una cierta planificación organizativa. Asimismo, a pesar de las limitaciones de mi función sentimiento, puedo ser un amigo leal, un anfitrión magnánimo y un crítico bondadoso de mis alumnos, puedo admitir y contener mi desesperación y no sentir miedo de llamar a las cosas por su nombre cuando están en juego mis valores. En otras palabras, también las particularidades morales y caracterológicas -e incluso la destreza técnica- acaban siendo reducidas a me-ros conceptos tipológicos. Un tipo está compuesto de ciertos rasgos, un tipo es definido como un sistema axial que aglutina ciertos rasgos o que actúa, simplemente, como un principio de correlación carente, por sí mismo, de toda substancia indepen-diente de estos rasgos. Así pues, renunciar a la multiplicidad y la exquisita variedad de 18.000 rasgos diferentes equivale a tratar de reducir la esencia de una persona a un solo tipo. De ese modo, sin embargo, sólo llegaremos a perder de vista el auténtico ser de la persona. La vacuidad de los tipos, la oquedad inherente al mismo término, su «invisibilidad», en suma, suscita además otra cuestión adicional. Siempre que hablamos de tipos nos vemos obli-gados a citar también ejemplos y casos concretos, ya que los tipos deben ser ilustrados con casos vivos. En este sentido, el propósito del capítulo décimo del libro Tipos psicológicos, de Jung, es el de encarnar las imágenes de los tipos con acontecimientos y personas concretas para que, de ese modo, podamos comprender todo lo dicho anteriormente. Peculiar proceso de pensamiento éste, que requiere de la utilización de ejemplos, y que ensombrece el empleo del pensamiento tipológico, especialmente en los campos de la psicología y la psiquiatría. ¿No se corre, acaso, así, el peligro de tratar de llenar una noción va-cía con personas concretas y de crear casos -aun patológicos- para poder satisfacer, de ese modo, las condiciones de una patología típica? Jung jamás aspiró a que su tipología fuera utilizada para encorsetar a las personas dentro de un determinado tipo psicológico. El mismo Jung se hubiera mostrado en completo desacuerdo con la forma en que su tipología es utilizada experimentalmente por el moderno cientifismo clínico propio de los tests de Grey-Wheelwright y de Briggs-Myers. Según Jung: No aspiro a la creación de una tipología psicológica que permita clasificar a los seres humanos en categorías ya que esto, en sí mismo, constituye una pretensión absurda.' Existen muchos lectores que han sucumbido al error de creer que el capítulo décimo ("Descripción general de los tipos") de mi libro representa el contenido y el propósito esencial de éste, en el sentido de proporcionar un sistema de clasificación, una guía práctica para poder establecer juicios certeros sobre el carácter humano... Esta lamentable conclusión, sin embargo, deja completamente de lado el hecho de que este tipo de clasificaciones no es más que un pueril juego de sa-lón... Mi tipología... [no tiene el objetivo de] adjudicar etique-tas superficiales a la gente. No es una fisiognomía... Es por este mismo motivo por lo que he situado la tipología gene-ral... al final del libro... En consecuencia, quisiera recomendar al lector... que comenzara sumergiéndose plenamente en la lectura de los capítulos segundo y quinto, ya que obtendrá de ellos mucho más de lo que pueda proporcionarle cualquier terminología tipológica superficial cuyo único propósito es el deseo completamente improductivo de asignar etiquetas". Entonces, si no se trataba de tipificar a las personas ¿cuál era, pues, en tal caso, el «propósito fundamental» del libro? En este sentido Jung es suficientemente explícito: Su verdadero propósito es el de proporcionar una psicología crítica... El sistema psicológico que he propuesto aspira a ser, primera y principalmente, un instrumento crítico en manos del investigador. Constituye un intento... de proporcionar el fundamento explicativo y el contexto teórico que nos permita dar cuenta de la ilimitada variedad de conceptos psicológicos existentes". En la cita anterior, llama nuestra atención la referencia de Jung a la variedad de los conceptos psicológicos y no a la diversidad de los seres humanos. La psicología crítica, pues, nos brinda un instrumento que nos permite someter a examen nuestras propias ideas y, en este mismo sentido, debemos situar esta orientación psicológica en el ámbito de la epistemología, lo cual no parece sino una simple consecuencia del lugar preeminente que Jung otorgaba al psiquismo. Como escribe Aniela Jaffé: «El alma no puede ser un objeto de conocimien-to ni estar sometida al juicio intelectual sino que, por el con-trario, son el juicio y el conocimiento los que constituyen los objetos propios del conocimiento del alma». Los tipos, por consiguiente, nos proporcionan las antinomias psicológicas fundamentales inherentes a todo juicio psicológico. Una de las consecuencias del uso de una herramienta múltiple es el relativismo psicológico. Jung era muy consciente de este hecho y es por ello por lo que uno de los corolarios más importantes de su libro sea el de relativizar y trascender cual-quier postura psicológica. No debería, pues, extrañamos que, en el epílogo del citado texto, diga: "... en el caso de las teorías psicológicas, la necesidad de una pluralidad de explicaciones es algo asumido desde el principio... una comprensión intelectual del proceso psicológico sólo puede abocar a la paradoja y la relatividad.'

Publicado en: "¿Quien soy yo realmente? Tipos psicológicos y autorrealización"
Biblioteca de la Nueva Conciencia Kairós.







16 julio 2006

Cambiar algo para que nada cambie

http://www.pintura.8k.com/images/cangrejos.jpg


Qué sorpresa encontrar este artículo entre mis antiguos favoritos. Sabemos que la literatura clásica se repite en la literatura de todos los tiempos con cambios más o menos sutiles y nos entretiene el guiño de descubrir los antiguos mitos. Pero encontrar en el periodismo artículos que describen el pasado y que sirven para HOY, sorprende y apena. Tanto pasar para que nada cambie es como estar quieto. Así de quietas están las voces disidentes. Siempre son tan pocos los que se animan a desentonar con el coro nacionalista. Ya lo verás si buscas información sobre la controvertida representación en la Feria de Francfort, sólo le da destacada presencia la prensa nacionalista de ambos bandos.  

Genista


CATALUÑA Y EL TABÚ DE LA LENGUA 


Artículo de JOSEP RAMONEDA en "El País" del 5 de julio de 1998

Tiempo de foros. Tiempo en que gentes de posiciones ideológicas y sociales diversas se reúnen por sus coincidencias en aquellos temas en que política y sensibilidad, razón y pasión se mezclan. Tiempo de debate sobre identidades, lenguas y culturas. Tiempos en que problemas que afectan a las personas y a las libertades tienden a ocultarse bajo los antagonismos patriotas y antipatriotas, nacionalistas y españolistas. Cataluña también tiene foro: el Foro Babel.

El acto fundacional del Foro Babel tuvo lugar el 13 de diciembre de 1996 en un aula del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. Las revistas El Viejo Topo, Mientras Tanto y El Ciervo sin orden del día preciso habían convocado un debate bajo el título ¿Es posible hoy en Cataluña el diálogo sobre lengua, cultura y democracia?. Acudieron unas noventa personas. El diálogo fue moderado por Miguel Riera (director de El Viejo Topo), por Félix Pérez Romero y por el profesor de derecho consitucional y miembro del Consell Consultiu de la Generalitat, Francesc de Carreras. Había miembros de grupos que habían combatido activamente la política lingüística de la Generalitat, la Asociación de profesores por el Bilingüismo, la Asociación por la Tolerancia y la Coordinadora de Asociaciones para la defensa del castellano (Cadeca), pero había también profesores universitarios como Eugenio Trías, Francisco Fernández Buey, Juan Ramón Capella, Elíseo Aja, Manuel Gerpe o Laureano Bonet, escritores como Ana María Moix y Lorenzo Gomis, y personas vinculadas a partidos de la izquierda como el socialista Villacorta o Alfred Clemente de Iniciativa per Catalunya. El independentista Ángel Colom, que había participado en reuniones previas comunicó, horas antes, que no podría acudir.

De las intervenciones más emocionales de algunas gentes de Cadeca a las reflexiones de algunos profesores universitarios, el abanico de las opciones presentes en la sala era bastante amplio. Se rechazó tanto la idea de convertirse en una plataforma cívica al modo de la Asamblea de Cataluña, propuesto por Antonio Robles, un veterano activista en favor de la lengua castellana, como cualquier hipótesis de conversión en una formación política. Sería "un profundo error" advirtió Capella, crear un "lobby de los castellanohablantes" porque "sería un gueto muy grande, pero gueto al fin y al cabo".

El 28 de febrero de 1997, Francesc de Carreras, Félix Pérez Romera y Miguel Riera publicaron un artículo en la edición catalana de EL PAÍS, bajo el título Foro Babel, que quería tener un carácter programático. Definían el objetivo del foro: "tratar conjuntamente algunos aspectos de la realidad catalana en relación con la lengua y la cultura y, de un modo más amplio, con la democracia y los derechos de las personas". Y definían la filosofía del grupo en estos términos: "Ni la historia, ni la lengua, ni la cultura, ni la etnia pueden ser transformadas en sujetos sociales que limiten la libertad de las personas y obliguen a los individuos -convertidos en objetos- a estar a su servicio". A partir de esta posición su crítica se centraba en tres cuestiones: la conversión de los sentimientos de identidad en ideologías políticas excluyentes; la elevación de la ideología nacionalista a ideología oficial de las instituciones políticas catalanas; la sumisión de todos los partidos políticos al discurso identitario.

El 29 de abril del mismo año, el Foro Babel hizo público su primer manifiesto. El documento, que llevaba un centenar de firmas, terciaba en el debate sobre la "nueva ley" del catalán que iniciaba entonces su larga peregrinación en busca del consenso político. A los nombres ya citados se añadían personalidades como Victoria Camps, Félix de Azúa, Juan Marsé, Eduardo Mendoza, Terenci Moix, Rosa Regás, Joan de Sagarra, Gabriel Jackson o Francisco Rico. El manifiesto sustentaba que después de catorce años de vigencia de la Ley de normalización lingüística de 1983 se podía decir que la situación de excepcionalidad había sido superada "y el catalán ha entrado en una fase de normalidad". El documento establecía el bilingüismo como objetivo. Reconocía el caracter de lengua propia que el Estatuto de Cataluña da al catalán, como elemento que la diferencia de otras comunidades, sin que por ello el castellano sea "una lengua impropia o jurídicamente subalterna" y establecía como objetivo educativo que "al final de los estudios obligatorios los alumnos utilicen normalmente y correctamente tanto el catalán como el castellano" sin que en ningún caso los alumnos "sean separados", en la escuela o en los institutos, "por razón de lengua". Los firmantes del documento recibieron una carta del conseller de Cultura, Joan Maria Pujals, que se mostraba especialmente en desacuerdo con la idea de que tras catorce años de normalización el catalán hubiera superado la situación de excepcionalidad.

La aparición del Foro Babel coincidía con los primeros indicios de un cambio en la hegemonía ideológica en Cataluña. Si al inicio de la transición la izquierda gozaba de cierta hegemonía cultural, durante los años ochenta el nacionalismo conquistaría muchas posiciones institucionales y mediáticas, ocupando el vacío dejado por el desconcierto ideológico de la izquierda. El debate en torno a la "nueva ley del catalán" acabaría con uno de los tabúes de la transición -la cuestión lingüística- en un proceso de debilitación de la hegemonía ideológica del nacionalismo. Sin embargo, Babel, que como el nacionalismo catalán tendía a confundir cuestión cultural con cuestión lingüística, corría el riesgo de convertirse en la cara opuesta pero simétrica del nacionalismo.

A finales de septiembre, coincidiendo con la aparición de un documento de la Confederación de Entidades Culturales Regionales en Cataluña, Babel publicó un comunicado en el que se expresaba "la discrepancia rotunda con la totalidad" del borrador de la nueva ley del catalán, y pedían la retirada parlamentaria del texto. "La imposición coactiva del catalán", la conversión de la lengua propia en lengua oficial contra el principio estatutario de oficialidad de las dos lenguas, y "el espíritu intervencionista, reglamentista, controlador de las relaciones económicas, sociales y culturales", eran los principales factores de crítica del comunicado de Babel.

Por aquellas fechas el debate político en torno a la ley del catalán se intensificó. El Consell Consultiu hizo algunas reservas al articulado. El escritor Albert Manent protagonizó la polémica más agria con el Foro Babel, acusando a estos "intelectuales convertidos en plañideras", a esta amalgama de "españolistas químicamente puros", catalanistas "no esencialistas", antipujolistas viscerales, profesionales del esnobismo, hijos del falangistas o de carlistas de cuyos padres (perseguidos en la zona republicana) han heredado la fobia contra el nacionalismo catalán de jugar con fuego y "colaborar a romper la convivencia agitando fantasmas inexistentes y olvidando que somos país de marca".

El día 30 de diciembre el Parlamento de Cataluña aprobaba la ley del catalán con el voto en contra del PP y Esquerra Republicana. El Forum Babel sacó un comunicado criticando la "preocupante insensibilidad" de la izquierda parlamentaria catalana "respecto a las expectativas de una parte muy significativa de su electorado" y "la sumisión de la izquierda al proyecto nacionalista de Jordi Pujol". Poco después el director general de Política lingüística de la Generalitat, Lluís Jou, en respuesta a un artículo de Francesc de Carreras, escribía: la ley "aboga por un modelo social de integración en el que se promueve la igualdad de los ciudadanos y se garantiza que Cataluña sea un solo pueblo".

Aprobada la ley del catalán, algunos miembros del foro participaron en la creación de Convivencia Cívica Catalana, una plataforma presidida por Alejo Vidal Quadras, con el babeliano y dirigente socialista Julio Villacorta como vicepresidente. Convivencia Cívica Catalana se presentaba como una "reacción al nacionalismo identitario" y "su creciente intervencionismo en la vida privada desde el poder público". Este hecho provocó algunas fisuras en el Foro Babel. Pocos días después, el Foro convocó un debate en el Pati Llimona de Barcelona sobre federalismo y autodeterminación. Los ponentes eran Fernández Buey y Francesc de Carreras. Fernández Buey sostuvo que el referéndum de autodeterminación del País Vasco y de Cataluña era un asunto pendiente que de celebrarse permitiría a todos los españoles enfrentarse con "el corazón más limpio" a la complicada cuestión de los conflictos nacionales. No le siguieron. Fernández Buey y algún otro militante de izquierdas se alejaron del Foro Babel por la incomodidad que les generaba la presencia de algunos miembros de Babel en la plataforma de Vidal Quadras.

El pasado 19 de Junio, el Foro Babel hizo público su segundo manifiesto, bajo el título Por un nuevo modelo de Cataluña. Más allá de la cuestión lingüística, el documento pretende plantear un modelo de convivencia alternativa al nacionalismo en un texto que es una crítica al pujolismo, pero por encima de todo es una apelación a los partidos de izquierdas para que se distancien del modelo de catalanismo hegemónico.

El manifiesto parte del pacto social y político que dió origen a la Constitución y al Estatuto, que "otorgaba a Cataluña un amplio autogobierno, garantizaba el libre uso de las dos lenguas utilizadas por los ciudadanos catalanes y protegía el patrimonio cultural respetando la pluralidad existente en la sociedad". A juicio de Babel este pacto se ha ido rompiendo desde que Jordi Pujol ganó las primeras elecciones, en beneficio de una nueva doctrina oficial que Babel sintetiza en cuatro puntos: Los ciudadanos de Cataluña se dividen en dos categorías: catalanistas y españolistas. Sólo es cultura catalana la que se hace en lengua catalana. El catalán es la única lengua propia de Cataluña. El Estatuto de Autonomía es insuficiente para las necesidades de autogobierno de Cataluña.

A estos cuatro ejes vertebradores de la política nacionalista, Babel opone otros cuatro ejes alternativos. Ciudadanía: preeminencia de los derechos individuales sobre los derechos y las identidades colectivas. Pluralismo: no es legítimo convertir el nacionalismo en ideología oficial; en una Cataluña plural la cultura catalana será todo el conjunto de los hechos culturales producidos en Cataluña. Bilingüismo: el bilingüismo es el verdadero hecho diferencial catalán que se debe proteger. Federalismo: como garantía de participación y control del poder político.

La publicación del manifiesto ha recibido algunas reacciones airadas: desde la acusación de sofistas por parte de quien vé el retorno de los cruzados (Xavier Antich) hasta la invitación a callarse (Narcís Comadira), pero los numerosos artículos que han seguido a su publicación confirman que ya no hay lugar para el ninguneo de estas posiciones en la sociedad catalana.

Pocos días después, el Foro Babel fue noticia por una reunión con Borrell. No era la primera vez: ya habían cenado en febrero. Ni era tampoco el primer político que se había reunido con representantes del Foro. Narcís Serra, Rafael Ribó, Jordi Casas en representación de Unión Democrática, representantes de Comisiones Obreras, el secretario general de UGT, José María Alvarez, y otros dirigentes del PSC, como Montilla, Iceta y Sala, han tenido contactos con el Foro. La diversidad de horizontes políticos de sus miembros no oculta una cierta línea preferencial con los llamados capitanes del partido socialista.

Babel quiere seguir su función agitadora, sin intención de ganar en organicidad y estructura. Y, sin embargo, prolifera: nacen Foros Babel en distintos lugares de Cataluña. El de Tarragona lleva ya bastante tiempo funcionando, tiene un carácter más asociativo y cuenta con doscientos miembros asiduos. En los próximos días está prevista la constitución de un Foro Babel en el Ampurdán, en un acto en Palamós. Y también en Sabadell y en el Baix Llobregat.

Nacionalismo pujolista

El Foro Babel incomoda a la izquierda seguidista del nacionalismo pujolista y da al nacionalismo un nuevo enemigo a demonizar, que es pasión constituyente de estas ideologías. Aunque, a veces, el propio Babel parezca ser prisionero de esta lógica del amigo y el enemigo. Sin embargo, desde el propio universo nacionalista hay gentes que sustentan que se han perdido muchas complicidades por falta de elemental sensibilidad. Cuando el conseller Pujals escribe a Rafael Argullol para agradecerle que haya escrito un libro en catalán o a Loquillo por haber grabado un disco en este idioma está ofendiendo a una persona. La política lingüística se ha hecho siempre al margen de un proyecto de culturalización del país. Joan Rigol, siendo conseller de cultura, planteó una política cultural sin distinción de lenguas, simbolizada en un Consell Assessor plural en el que se sentaban personas como Jaime Gil de Biedma, Manuel Vázquez Montalbán o Eugenio Trías. Rigol tuvo que dimitir. Ahora, como ha dicho Joaquim Molins, los socialistas por primera vez presentan un candidato que parece no haber sido escogido por Convergencia. Algo se mueve en Cataluña.

Gracias a la página de Luis Bouza-Brey, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Barcelona y al google desktop que revuelve mis cajones a fondo

La imagen es 'En el fondo del mar' 
Tecnica mixta - de Jose Carlos Saldana Villodre - Alicante



FORO BABEL



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15 julio 2006

Confianza versus Desconfianza

http://www.brycesart.com/images2/ico-langueur-compli2.jpg


Si todo va bien, en los primeros años de la vida construímos un estado de CONFIANZA BÁSICA que es natural en nuestra especie y necesario para la socialización.


La vida, que es fuente de experiencias multicolores, afecta y modifica este estado inicial, lo somete al inevitable 'desarrollo'. Si todo va como es de esperar aprendemos a ADMINISTRAR la CONFIANZA, sin perderla. Aprendemos que como nosotros mismos, la CONFIANZA tiene CIRCUNSTANCIAS: ¿a quién entregarla?, ¿cuándo?, ¿cuánta?, ¿por qué?, ¿para qué?, ¿dónde?, ¿hasta cuándo?...

Carecer de capacidad de confiar en los demás en grado extremo es una patología que cada quien habrá de mirar cuánto le afecta a su mundo interior y a sus relaciones afectivas y sociales. Muchas veces, se enteran antes los de alrededor que la persona que la padece, porque entre otras cosas, la desconfianza extrema deteriora la percepción de sí mismo, ya que la identidad es la conciencia del contraste. Si pienso que todos son demasiado malos y perversos, probablemente lo que piense de mí mismo poco tenga que ver con lo que ven los demás y con lo que soy en realidad. Algo no funciona en mi 'mirada'.
Busquemos en esto la justa medida, como en todo.


Un poco de teoría científica:

Ocho edades del hombre

1- Confianza Básica versus Desconfianza Básica

2- Autonomía versus Vergüenza y Duda

3- Iniciativa versus Culpa

4- Laboriosidad versus Inferioridad

5- Identidad versus Confusión de Rol

6- Intimidad versus Aislamiento

7- Generatividad versus Estancamiento

8- Integridad versus Desesperación


El primer logro social del niño es permitir que su madre se aleje de su lado, porque ella se ha convertido en una certeza interior y en algo exterior previsible. Dice Wolman: "El camino que lleva de la infancia a la edad adulta es el progreso de la confianza en los otros a la confianza en sí mismo".


Sin perder la primera, claro está...

Del libro "Escuela para padres y maestros". Gadea, de Nicolás, Luis - Primera Edición. ISBN: 968-499-917-8

La imagen es 'Complicité' de Sophie Bryces




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Una teoría psicosocial: Erik Erikson

La teoría de Vygotsky: experiencia y lenguaje interpersonal

Lev Vygotski en Wikipedia

Lev Semionovich Vygotsky (1896-1934) en IDEA SAPIENS (Varios Artículos sobre sus aportes a la sicología y a la educación)

Lev Semionovich Vygotsky en INFOAMÉRICA

APRENDIZAJE Y DESARROLLO EN VYGOTSKY

Erik Erikson en Wikipedia

Inversión del temor a ser tocado - de Elías Canetti


The Promise - The Piano Soundtrack - Michael Nyman

http://www.kaffefassett.com/images/Snail-Shells-500w.jpg




Nada teme el hombre más que ser tocado por lo desconocido. Deseamos ver qué intenta apresarnos; queremos identificarlo o, al menos, poder clasificarlo. En todas partes, el hombre elude el contacto con lo extraño. De noche o en la oscuridad, el terror ante un contacto inesperado puede llegar a convertirse en pánico. Ni siquiera la ropa ofrece suficiente seguridad: tan fácil es desgarrarla, tan fácil penetrar hasta la carne desnuda, tersa e indefensa del agredido.

Todas las distancias que los hombres han ido creando a su alrededor han surgido de este temor a ser tocado. Nos encerramos en casas a las que a nadie le está permitido entrar, y sólo dentro de ellas nos sentimos medianamente seguros. El miedo al allanador se configura como un temor no solo a la rapiña sino también a ser apresado repentina e inesperadamente desde las tinieblas. La mano, convertida en garra, es utilizada una y otra vez como símbolo de ese miedo. Mucho de todo esto ha pasado a formar parte del doble sentido de la palabra alemana angreifen (atacar y asir). Tanto el contacto inofensivo como el ataque peligroso están contenidos en ella, y algo de lo último resuena siempre en lo primero. El sustantivo Angriff, en cambio, se ha reducido exclusivamente al sentido negativo del término.

Esta aversión al contacto no nos abandona cuando nos mezclamos con la gente. La manera de movernos en la calle, entre muchas personas, en restaurantes, en trenes y autobuses, están dictadas por este miedo. Incluso cuando nos encontramos muy cerca unos de otros, cuando podemos contemplar a los demás y estudiarlos detenidamente, evitamos en lo posible cualquier contacto físico con ellos. Si hacemos lo contrario es porque alguien nos ha caído en gracia  y el acercamiento parte entonces de nosotros mismos.

La rapidez con que nos disculpamos cuando se produce un contacto físico involuntario con alguien, la tensión con que se esperan esas disculpas, la reacción violenta y a veces agresiva que tiene lugar cuando estas no llegan, la antipatía y el odio que se sienten por el "malhechor", aunque no haya manera de estar totalmente seguro de lo que sea, todo ese nudo de reacciones psíquicas en torno al ser tocado por algún extraño demuestra, en su inestabilidad e irritabilidad extremas, que se trata de algo muy profundo, insidioso y siempre vigilante, de algo que ya nunca abandona al hombre una vez que ha establecido los límites de su propia persona. Incluso el sueño, estado en el que muestra indefensión es mucho mayor, puede verse fácilmente perturbado por este tipo de temor.

Solamente inmerso en la masa puede el hombre liberarse de este temor a ser tocado. Es la única situación en que este temor se convierte en su contrario. Para ello es necesaria la masa densa, en la que cada cuerpo se estrecha contra otro, densa también en su constitución psíquica, pues dentro de ella no se presta atención a quién es el que se ?estrecha? contra uno. En cuanto nos abandonamos a la masa, dejamos de temer su contacto. Llegados a esta situación ideal, todos somos iguales. Ninguna diferencia cuenta, ni siquiera la del sexo. Quienquiera que sea el que se estreche contra uno, es idéntico a uno mismo. Lo sentimos como nos sentimos a nosotros mismos. Y, de pronto, todo acontece como dentro de un solo cuerpo. Quizá sea ésta una de las razones por las que la masa procura apretarse tan densamente: quiere liberarse al máximo del temor que tienen los individuos a ser tocados. Cuanto más intensamente se estrechen entre sí, más seguros estarán los hombres de no temerse unos a otros. Esta inversión del temor a ser tocado es característica de la masa. El alivio que se propaga dentro de ella -y que será tratado en otro contexto- alcanza un grado notablemente alto en las masas de máxima densidad.
 

de Masa y poder - Masse und Macht
Círculo de Lectores, S.A
Barcelona, 2002
Relacionados


Elías Canetti en EL PODER DE LA PALABRA

Elías Canetti en WIKIPEDIA

La desconfianza en la posteridad - de Elías Canetti
José María Pérez Gay (Presentación, selección y traducción)

Elías Canetti - Apuntes para Marie-Louise
 - AFORISMOS Y PENSAMIENTOS INÉDITOS

Elías Canetti en FNAC

La imagen es 'Snail Shells' de Kaffe Fassett Studio



13 julio 2006

Paz y paciencia - por Angélica Sátiro


The Tao of Love - Vangelis

http://www.musee-matisse-nice.org/image/gouaches/b_baign_roseau_1952.jpg



5

Paz y paciencia

La palabra paz viene del latín 'pax', y da origen a otras palabras como 'pacífico', 'apaciguamiento' o 'pacato'.

Podemos hablar de paz interior y de paz exterior. Paz interior seria el cultivo del equilibrio entre los instintos y la espiritualidad, entre la necesidad de afirmación de nuestra identidad y la necesidad de abertura y comunión con los demás.

Representa el cultivo de la serenidad, tranquilidad y el sosiego, lo que no significa reforzar la debilidad y la flaqueza humana. Cultivar la paz interior es entender en profundidad lo que es la fuerza sin la necesidad de revancha por el orgullo herido o por la necesidad de afirmación de la identidad.

La paz exterior sería la creación de ámbitos de concordia, respeto y tolerancia para con las diferencias en los ámbitos públicos.

La paz interior es una necesidad para poder vivir bien y ser una persona equilibrada que sabe disfrutar de la vida, respetarse y respetar a los demás, incluidos todos los seres del planeta.

La paz exterior es un deber y una necesidad, principalmente en este momento en que vivimos distintos niveles de conflictos mundiales.

La paciencia es la ciencia de la paz. Es la capacidad de lograr armonizar con el tempo de las cosas, equilibrándolo con el tempo de las expectativas y de las necesidades personales. Es la capacidad de ser intenso sin agitarse, de mantener una actitud tranquila frente a distintos tipos de problema, siguiendo el ritmo que exigen los procesos en general.

Angélica Sátiro

12 julio 2006

Respeto mutuo - por Angélica Sátiro


Chromatique - Vangelis

http://lyceeduparc.free.fr/foliotage/atelier/images/matisse.jpeg


Respeto Mutuo


Hablamos de respeto mutuo y no de tolerancia, porque en la tolerancia hay dos clases: los tolerantes y los tolerados. Lo que significa que hay unos superiores a los otros, cosa que desde la perspectiva de la ética intercultural no nos interesa desarrollar en los niños.

El respeto mutuo implica la aceptación del otro, pero como no basta aceptarlo, es necesario tenerlo en cuenta, considerarlo como sujeto, como persona. Y que eso sea recíproco, que ambas partes se reconozcan como sujetos y como personas.

Este respeto mutuo, a nivel privado, presupone aceptar las verdades, los valores, las reglas y los hábitos del otro, incluso siendo radicalmente diferentes de los nuestros. Hace referencia a la conciencia de cada persona, que es única y concibe sus puntos de vista de forma singular y, por ello, merece respeto.

A nivel colectivo, el respeto mutuo es responsable de la eliminación de violencias religiosas, políticas e ideológicas, provocadas por una actitud irrespetuosa.

Actualmente, es un valor muy necesario debido a la situación del mundo, globalizado económicamente, mundializado culturalmente y caracterizado por diversas corrientes migratorias, hechos todos que generan una mayor necesidad de respeto mutuo entre las diferencias.

En algunos países es ya común que en las escuelas convivan niños de diversas culturas, inmigrantes o hijos de inmigrados. Si no aprenden a actuar con respeto mutuo, los conflictos que puedan surgir por las diferencias culturales pueden traer resultados desagradables.

El respeto mutuo es básico para que se pueda aprovechar la riqueza de la diversidad.

Angélica Sátiro

10 julio 2006

Valores interculturales


http://www.musee-matisse-nice.org/image/gouaches/b_amphore_1953.jpg



3

Valores interculturales

Pero como nos interesa trabajar valores que puedan ser llamados 'interculturales' añadimos a estas consideraciones la aportación del pensador Norbert Bilbeny sobre lo que puede ser una ética intercultural:

"Si es 'intercultural', la ética ha de ponerse al nivel y al servicio de las culturas, se desprenda o no de ellas. No pertenece a alguna o algunas de las culturas en particular, ni es ajena, por lo contrario, a todas ellas, pues aunque no se dedujera de ninguna, su propósito es ser común y aplicable a todas, sin tener que presuponer, mientras tanto, que alguna es superior al resto." (Pág.14)

"El tipo de ética intercultural que se intenta razonar en este ensayo está basado en el convencimiento de que la mente humana, sin diferencia de culturas, es capaz de dar de si, a través del conocimiento, en su sentido más amplio, y de la reflexión, el esfuerzo y el disfrute de la interacción y el intercambio, en lugar de permanecer en la incomprensión y el enfrentamiento. Donde hay humanos, algo es comparable." (Pág. 176)

Angélica Sátiro

08 julio 2006

Educación y ética

Remontarse, flotar,
hundirse, avanzar, retroceder....
Genista

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Educación y ética

¿Por qué existe la educación? ¿Para qué educar?

Parece ser que unas respuestas dependen de las otras y todas apuntan hacia la cuestión de que la educación es una tarea eminentemente ética. O sea que la educación existe porque el ser humano necesita aprender a ser consciente de sí mismo, del otro y del mundo y necesita aprender a convivir y a estar frente al otro de forma respetuosa y evolucionada.

Para ello la educación vehicula los conocimientos necesarios para el descubrimiento del mundo -en sus múltiples dimensiones: física, matemática, geográfica, científica, artística, religiosa, etc.-. Por eso, pensar en las finalidades -¿para qué?- de la educación y en las razones -¿por qué?- que sustentan su existencia en el medio humano es asumir que no hay cómo educar sin hacerlo desde una perspectiva ética. Eso es así porque la ética es una dimensión que constituye la educación como tal y justifica su existencia.

Estamos de acuerdo con el filósofo de la educación Joan Carles Mèlich cuando afirma que sólo podemos hablar de educación si existe relación ética. De lo contrario sólo hablaríamos de adoctrinamiento, adiestramiento y ese tipo de cosas. El mismo autor afirma que la ética es hospitalidad y acogida. Así que podemos concluir que lo que justifica la existencia de la educación es el encuentro entre los humanos y las relaciones de receptividad y de cuidado que entre ellos se producen.

Es importante saber que nunca seremos totalmente éticos, sino que siempre vamos a estar pasando por multitud de situaciones y circunstancias que nos harán dudar de nuestros valores, principios y reglas y de los valores, principios y reglas de los grupos a los que pertenezcamos.

¡Volverse una persona ética es tarea para toda una vida!

Realizar la dimensión ética de la educación con nuestros niños y jóvenes no será diferente. Educar y educarse son procesos continuos de ser uno mismo en la búsqueda de la identidad individual y colectiva. Y como ser ético es un proyecto que dura hasta el último día de nuestras vidas, es necesario ver esta cuestión desde una perspectiva creativa. Y recurrimos una vez más a Joan Carles Mèlich para afirmar que educar es crear.

Angélica Sátiro

25 junio 2006

En qué mundo vivimos - Entrevista con Manuel Castells

"Lo que sí es cierto es que no asistimos a la uniformización cultural sino al desarrollo y afirmación creciente de una diversidad de identidades que se afirman con distintos medios, según su grado de radicalización ante situaciones de marginación cultural." 
Manuel Castells



"En qué mundo vivimos, Conversaciones con Manuel Castells" (Mayte Pascual, Alianza Editorial, 2006) es una guía para entender con profundidad las transformaciones del mundo de hoy. Se trata del primer libro escrito en España de análisis y divulgación de la obra y la biografía de Manuel Castells, uno de los científicos sociales más valorados del planeta, sobre el que se han publicado ya, o están en preparación en este momento, dieciséis volúmenes en diversos países. Informaciones hasta ahora inéditas sobre su vida, sus opiniones y su trabajo, se recogen en estas nueve conversaciones en torno a los grandes temas que preocupan a los ciudadanos del siglo XXI. Por Mayte Pascual.

Completo en:
TENDENCIAS 21
http://www.tendencias21.net/En-que-mundo-vivimos_a1048.html