27 diciembre 2010

¿Qué medidas se tomarían para "rescatar" a España?

Nadie le pide a un presidente que "se deje la piel",
suele bastar con que gobiernen con prospectiva,
él y los gabinetes que le acompañen.
Genista


¿Qué medidas se tomarían para "rescatar" a España?
por Juan Torres López

Publicado en Sistema Digital el 23 de diciembre de 2010

Analicé en un artículo anterior (¿A quién interesa y cómo sería el "rescate" de España?) las circunstancias que a mi entender podrían dar lugar a un "rescate" de la economía española, qué naturaleza han tenido otros anteriores y a quién podría interesar que se llevara a cabo en España en un futuro inmediato.
También señalé que si bien la situación de la economía española es delicada, como triple consecuencia de la crisis internacional, del agotamiento de nuestro modelo productivo y de la escasa capacidad de maniobra que tenemos como miembros de una unión monetaria mal diseñada, no es cierto, sin embargo, que no vaya a poder hacer frente a los compromisos de pago generados por el incremento de la deuda. Indiqué que una cosa es tener una deuda elevada (y España ni siquiera la tiene en comparación con la media europea, aunque sí padece un grave problema de déficit exterior) y otra no poder hacerle frente, porque esto no depende solo de su magnitud.
En ese artículo anterior decía que los problemas que nos afectan se derivan más bien de una presión artificial de "los mercados", es decir, de los inversores institucionales que están especulando con nuestros títulos, y de los mayores acreedores de la banca privada española que buscan mejorar sus posiciones para garantizarse el cobro más rápido y seguro posible de la deuda. Comenté también que esta presión es en cierta medida "alentada" en tanto que es la vía por la que se está obligando al gobierno a adoptar medidas liberalizadoras y de recorte de derechos que solo favorecen a los grandes capitales.
Concluía el artículo señalando que la combinación de todas esas circunstancias me llevaba a pensar que el "rescate" de España, de llevarse a cabo, sería claramente el resultado de una inducción y no de una circunstancia de insolvencia objetiva o estructural de la economía española.
Pues bien, en este nuevo artículo voy a tratar de indicar cuáles serían las medidas que a mi juicio se obligaría a tomar al gobierno español si el "rescate" se produjese.
Como es sabido, un "rescate" se lleva a cabo cuando un Estado no puede hacer frente a los compromisos de su deuda. En esa situación, la institución que "rescata" proporciona un préstamo para que los liquide cuanto antes y al mismo tiempo impone la adopción de un abanico de medidas en principio dirigidas a garantizar la devolución del préstamo al nuevo acreedor y a incrementar los ingresos con los que se supone que puede saldar mejor la nueva deuda.
En los rescates que se han venido haciendo desde hace décadas por parte del Fondo Monetario Internacional (que en el caso español seguramente tendría que intervenir apoyando a la Unión Europea, dada la magnitud que tendría nuestro eventual "rescate") esas medidas han conformado los llamados "planes de ajuste estructural" que básicamente respondían al llamado "consenso de Washington" que fue la manera elegante de denominar a la política económica neoliberal que era la bien vista por Estados Unidos. Entre otras, las siguientes:

- Recorte de gasto público y sobre todo de los gastos sociales "superfluos" según los principios neoliberales al uso, en sanidad, educación o prestaciones sociales.

- Liberalización de las actividades económicas mediante reformas de los mercados orientadas a potenciar la iniciativa privada y a limitar los contrapoderes públicos, sindicales o institucionales de todo tipo.

- Privatización de empresas y servicios públicos.

- Máxima apertura al exterior para garantizar la entrada de capitales extranjeros y eliminación de todo tipo de trabas jurídicas o institucionales a la inversión extranjera.

- Medidas para mejorar la "gobernanza" que igualmente llevaban consigo liberalización en sectores culturales, reformas electorales y promoción de nuevos valores y formas de socialización.

- Devaluación de la moneda nacional con el fin de favorecer las exportaciones y así adquirir divisas con las que pagar la deuda.

- No es este el momento de comentar los efectos negativos de estos programas, que hasta el propio Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial han tenido que reconocer. En casi todos los países en donde se aplicaron produjeron caídas en la actividad económica, menor ingreso, altas cifras de pobreza y exclusión social, empeoramiento de la situación de partida de las economías y, en suma, peores resultados que los alcanzados por países que aplicaron programas de reactivación basados en principios diferentes. Para el propósito de este artículo simplemente me basta con señalar que, desde el punto de vista de la generación del ingreso, lo que se buscaba con estos planes era, expresado de forma muy resumida, sustituir demanda interna (que se consideraba insuficiente y además incapaz de generar ingresos para hacer frente a la deuda puesto que no se traducían en divisas) por demanda externa, fomentando las exportaciones y disminuyendo importaciones gracias a la devaluación. Y, al mismo tiempo, vincular la generación de esta última a la iniciativa privada, en su mayor parte ligada a capitales procedentes del exterior.
En el caso de los "rescates" que se acaban de producir en Europa se han seguido los mismos principios de actuación, si bien ahora se dan dos diferencias fundamentales:
En primer lugar, que la mayoría de esas medidas de ajuste ya se habían venido aplicando antes del rescate. En segundo lugar, que ahora, al tratarse de países que forman parte de una unión monetaria, no puede producirse la devaluación de su moneda.
La primera circunstancia implica que los efectos ya de por sí depresores de la actividad y del empleo de esas medidas liberalizadoras y de recorte de gasto se amplifican para mal porque vienen a endurecer las ya tomadas anteriormente.
El reciente caso de Irlanda es bien expresivo de esto último. Se trata de un país "ejemplar" a la hora de aplicar las medidas de liberalización, privatización y recorte de gastos sociales antes de la crisis, durante su desarrollo y como respuesta a ella (ver mi artículo Irlanda como ejemplo )Y una prueba paradójica de que la pretendida "medicina" que comporta el "rescate" no sirve para curar su problema de solvencia sino para empeorar la situación de su economía es que, después de aplicarse el ajuste, las agencias afirman que bajarán la calificación de Irlanda porque "el anunciado recorte del gasto de 15.000 millones en los cuatro próximos años para reducir el déficit al 3% del PIB supone un considerable lastre añadido sobre las perspectivas de recuperación del país" (En El .es: http://bit.ly/i40DN2).
Por otro lado, el hecho de que en los países europeos rescatados o amenazados por el rescate no se pueda devaluar también tiene implicaciones importantes.
La devaluación es una forma muy drástica de devolver competitividad a una economía porque al depreciarse su moneda se facilita la exportación que proporciona ingresos y se encarece la importación, que los disminuye.
Es verdad que la devaluación es la competitividad "de los pobres", es decir, de los países que no pueden mejorar su saldo exterior por otras vías, y que es una forma un tanto falsa de competir, porque no equivale a hacer mejor las cosas sino a ofrecerlas a menor precio. Pero lo cierto es que cuando ese tipo de países se encuentran en una situación apurada, precisamente porque han de competir con países más fuertes y con industrias de mejor calidad o más innovadoras y eso les ha producido un fuerte déficit exterior y presupuestario, no les suele quedar más remedio que recurrir a esta vía. Porque si no lo hacen tienen que asumir recortes salariales mucho más drásticos y perjudiciales para su demanda interna. Y la experiencia histórica demuestra (como en el caso español) que estas devaluaciones competitivas (que también las llevan a cabo los propios países más ricos, como desde hace meses Estados Unidos) o bien son la única fórmula de no caer en una situación de insolvencia o incluso que a partir de ellas se puede volver a respirar y a ganar posiciones en los mercados que faciliten incrementos en el ingreso.
Sin embargo, cuando no es posible recurrir a la devaluación, como ahora en el caso de estos países de la periferia europea, y cuando además no se modifican las condiciones de entorno a las que me referiré en un artículo posterior, no es posible esperar que se mejoren los ingresos por exportaciones.
Eso significa que el "rescate" da lugar a una pérdida neta de actividad e ingreso. De ingreso interno porque el recorte de gasto deprime la demanda, y externo porque sin devaluación es imposible recuperar el ingreso exterior.
Aunque, eso sí, se trata de una pérdida de ingreso que está muy asimétricamente repartida.
Por un lado, eleva el de los que verdaderamente son "rescatados": los bancos y, en general, los grandes deudores. Y, por otro, disminuye el de los demás sectores sociales que tras el "rescate" han de pagar el nuevo préstamo y con él la nueva deuda, mayor y generalmente más cara.
Además, las grandes empresas y entidades financieras que disfrutan de mercados internos cautivos (cuya demanda apenas cae aunque se reduzca el ingreso) o que han instalado una buena parte de su actividad fuera del país precisamente para esquivar la baja competitividad de la economía, se ven menos o casi nada afectadas por el deterioro de la demanda interna como consecuencia de las políticas previas y posteriores del ajuste. Por el contrario, las pequeñas y medianas empresas y las de base exportadora soportan la gran carga del ajuste, y como estas son las que soportan la mayor parte del empleo, es por lo que los ajustes vinculados al "rescate" suelen tener unos efectos tan negativos también sobre él.
En el caso español, es fácil comprobar que este ajuste se viene ya desarrollando "por anticipado", justamente como resultado de la extorsión que "los mercados", las grandes patronales y las autoridades europeas vienen realizando sobre el gobierno. Los mercados se han ido adelantando para imponer sus condiciones a medida que van "rescatando" al Estado financiando su deuda.
Pero eso no quiere decir que si finalmente se dieran las circunstancias que en mi anterior artículo señalé que podrían inducir o provocar el "rescate" ya no fuese necesario llevar a cabo nuevas medidas de ajuste de este tipo o que fuesen suficientes las llevadas a cabo.
Todo lo contrario.
Se puede aventurar que las condiciones que se impondrían para efectuarlo serían mucho más severas y cualitativamente diferentes teniendo en cuenta las especiales circunstancias que con toda probabilidad se darían en ese momento. Primero, la situación aún más crítica e indefensa a la que se habría llegado; segundo, que la tensión que podría hacer posible el rescate habría supuesto un deterioro excepcional de nuestra posición financiera en los mercados (por muy provocado o artificial que pudiera ser); y tercero, que el "rescate" sería muy costoso porque generaría una deuda añadida más cara que la actual y porque seguramente estaría asociada al "descubrimiento" de un agujero multimillonario en el sistema financiero, más o menos equivalente a la deuda con los acreedores más potentes de la banca española. Y además de ello, porque es lógico que si se llegase a esa situación se entraría en una fase de gran debilidad política e institucional que provocaría una especie de río revuelto que los grandes poderes económicos aprovecharían con toda seguridad para poner en marcha el proyecto, hasta ahora semioculto, fundamentalmente encaminado a "reconstituir el tejido institucional", en palabras de un reciente estudio de la Fundación FAES ("Un Estado Autonómico racional y viable", p.112, en fundacionfaes.es).
De llevarse a cabo el "rescate" inducido de España lo que sucedería sería más o menos lo siguiente. Después de un tiempo de convulsión financiera y política se acordaría un préstamo de gran magnitud y con un tipo elevado, como ha ocurrido en Irlanda que lo ha recibido al 5,8%.
En el contexto de perturbación que esa situación lógicamente produciría se podría justificar la puesta en marcha un amplio y durísimo plan de medidas que tendría posiblemente los siguientes contenidos:
a)Profundización en la reforma laboral que definitivamente eliminase las "trabas" a la "libre" negociación entre las partes, modificando el sistema de negociación colectiva, disminuyendo el poder y la presencia de las organizaciones sindicales en las relaciones laborales y simplificando la contratación.
b) Reforma del sistema de pensiones en la línea que vienen demandando las entidades financieras y los economistas neoliberales a su servicio para avanzar mucho más directamente hacia su privatización y para permitir que el fondo de la Seguridad Social, como ha ocurrido también en Irlanda, pueda dedicarse a financiar la deuda.
c) Reforma fiscal que elevase los impuestos indirectos como el IVA y disminuyera la imposición sobre el beneficio de sociedades.
d)Privatización de las empresas públicas aún existentes y de servicios públicos y establecimiento de condiciones "de igualdad" entre la iniciativa privada y la pública en sectores como la educación, la sanidad o los servicios a las personas.
e) Recortes drásticos en el gasto público aún mayores de los que se han producido ya y que, bajo el discurso de la austeridad y el ahorro de lo innecesario llevarían consigo principalmente :
- Reducción en los gatos de personal, tanto mediante la disminución de efectivos como de los sueldos en todas las administraciones.
- Disminución de gasto social, en educación, sanidad y servicios sociales públicos.
- Disminución de gasto público corriente y en inversiones (I+D, infraestructuras...).
f)Reconsideración del marco institucional en la línea que están apuntando el informe citado de FAES o el que los 50 grandes empresarios presentaron al Rey:
- Fusionando o haciendo desaparecer ayuntamientos menores y diputaciones.
- Modificando el sistema de financiación de las comunidades autónomas, redefiniendo el marco y la política de desarrollo competencial y quizá llegando aún más lejos. El informe de FAES (p.167) afirma, por ejemplo: "Alemania redimensionó hace años el tamaño de sus länder, forzando su agrupación. Sea éste el camino, o el del estímulo de la cooperación interregional, es necesario explorar esta vía de mejora de la eficiencia".
- Fusionando o haciendo desaparecer universidades, fundaciones y otras entidades públicas y administrativas cuya escala actual se considerará ineficiente, tal y como explícita o implícitamente se indica en esos informes.
En gran parte, todo esto se ha puesto ya en marcha pero, si se llevara a cabo el "rescate", habría una diferencia sustancial. No solo se trataría, como hasta ahora, de abundar en el establecimiento de condiciones cada vez más favorables a la banca y a la gran empresa a costa de retrasar por muchos años la recuperación económica y el avance hacia un modelo económico más eficiente, justo y sostenible. El "rescate" iría necesariamente acompañado de un auténtico "golpe de timón" institucional que pondría en jaque a nuestra ya de por sí imperfecta democracia.
Próximo artículo: ¿Es inevitable el "rescate" de España? ¿Hay alternativas?

GANAS DE ESCRIBIR
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¿A quién interesa y cómo sería el "rescate" de España?

Lo mío es mío y lo tuyo también.
¿Quién lo dijo? Algún ladrón... ¿no?
Genista

¿A quién interesa y cómo sería el "rescate" de España?
por Juan Torres López


Publicado en Sistema Digital el 16 de diciembre de 2010


Cuando se está hablando tanto de la necesidad, de la inminencia o de la posibilidad de un "rescate" de la economía española conviene reflexionar y poner algunas cosas en claro.
Se dice que un grupo de países o instituciones, como podrían ser la Unión Europea o el Fondo Monetario Internacional,"rescatan" a un país cuando le conceden un crédito a pagar en un determinado plazo que le permite cubrir los "agujeros" que por diversas razones (generalmente por acumulación de déficit y deudas) hayan podido producir su insolvencia. Pero hay que tener en cuenta que esos agujeros pueden ser de naturaleza muy variada. Así, muchas dictaduras y gobiernos militares de los años setenta y ochenta endeudaron a sus países, con la connivencia de los grandes bancos internacionales, con préstamos que en ocasiones ni siquiera llegaron a ellos sino que se utilizaron fuera del país para negocios corruptos. Otras veces los utilizaron en obras completamente inútiles o directamente para enriquecer a los grandes empresarios y banqueros.
En el reciente caso de Irlanda, la necesidad perentoria de "ayuda" se debe a que hay que cubrir las pérdidas multimillonarias del sector bancario. Y una parte importante de la deuda pública griega que ha sido "rescatada" recientemente se originó para comprar armamento a Francia o Alemania.
Cuando la acumulación de deuda a la que no se puede hacer frente es muy grande, los acreedores son los primeros interesados en que se produzca el "rescate" del país pues de esa manera se aseguran su reintegro. Y suelen ser ellos los que lo promueven. El dinero que llega con el "rescate" se dedica a saldar sus deudas y la nueva que se origina con las instituciones que rescatan la pagan los ciudadanos en su conjunto a lo largo del tiempo. Los "rescates" consisten, pues, en convertir deuda privada, que por lo general han generado y disfrutado los sectores más ricos, en deuda pública que pagarán principalmente las clases de rentas más bajas.
Pero la cosa no queda ahí. El "rescate" no se produce nunca como una dádiva sino a condición de que el país "rescatado" cumpla una serie de condiciones. La primera, que esta nueva deuda tenga siempre carácter preferente y, además, que se tomen las medidas de política económica y cambio estructural que convengan a quien "rescata".
Gracias a ese procedimiento, la deuda externa que se originó en muchos países a lo largo de los años setenta y ochenta fue la antesala de la aplicación de las políticas neoliberales que promueven el Fondo Monetario Internacional y los grupos más poderosos del mundo que, para cerrar el círculo, son además los que se benefician del saldo de la deuda.
Pues bien en relación con la situación española habría que preguntarse si el "rescate" es necesario, es decir, si es que España es insolvente y no puede o no va a poder pagar su deuda, y qué efectos tendría.
La deuda española tiene dos componentes, la deuda pública y la privada. La primera es de unos 600.000 millones de euros pero en relación con el PIB es casi veinte puntos menor que la media europea. Se puede afirmar que es sostenible y que a poco que la economía crezca incluso moderadamente se puede ir amortizando sin problemas. Además, como todo el mundo sabe, ha crecido extraordinariamente en los últimos meses pero como consecuencia del impacto también extraordinario de la crisis. Si bien es un problema al que siempre hay que hacer frente, no tendría por qué generar una situación de insolvencia ni muchísimo menos. Los problemas que está provocando actualmente podrían aliviarse casi por completo si se recuperase la actividad económica aplicando las políticas adecuadas para ello, si se frenara la actividad de los especuladores y, con más seguridad aún, si hubiera una estrategia de apoyo por parte del Banco Central Europeo como expliqué en otro texto (El Banco Central Europeo frente a la deuda: se necesita algo más que comprar bonos).
Sin embargo, es cierto que podría plantear una grave problema si la actividad económica se sigue deteriorando como consecuencia de la aplicación de las políticas equivocadas que se vienen adoptando y si no se cambia de rumbo pronto hacia otra base de generación de actividad pues el modelo anterior es justamente el que provocó los problemas que sufrimos, si no encuentra financiadores a pesar de ser limitada en su cuantía o si se encarece en demasía, lo que suele ser el resultado de que se recurra al mercado en lugar de a los bancos centrales y de que se permita que los especuladores que lo controlan aprovechen la situación para provocar alzas en los tipos o para extorsionar a los gobiernos. Y también si alguna o varias de estas circunstancias, aunque se dieran en pequeña medida, coinciden al mismo tiempo en momentos en los que se concentre una cantidad más importante de ventas de títulos de la deuda (como va a ocurrir en los primeros meses de 2011).
La deuda privada española es mucho mayor que la pública. Las familias españolas deben aproximadamente un billón de euros a los bancos y las empresas algo más de 1,3 billones. Y, por otro lado, los bancos españoles tienen deudas, por su parte, tanto con el Banco Central Europeo (aunque fluctúa mucho, algo más de 60.000 millones de euros en estos momentos) como con otros bancos del resto del mundo, en una cantidad global muy difícil de cuantificar pero de cuya magnitud da idea el que tengan que amortizar unos 200.000 millones de euros en 2011 y 2012.
El problema se plantea lógicamente cuando toda esa deuda empieza a fallar, cuando la economía no genera suficientes ingresos y aumenta la morosidad como viene ocurriendo como consecuencia de la crisis, y es especialmente grave cuando el incumplimiento afecta a extranjeros y cuando, además, está concentrada en pocos acreedores, como en gran medida está ocurriendo con España.
Según el último informe del Banco Internacional de Pagos, España tiene una deuda de alrededor de un billón de dólares con bancos extranjeros, de la cual un 11% procede del sector público, un 25,7% de los bancos españoles, un 36% de empresas y el resto (26,6%) de operaciones con derivados que implican principalmente a la banca.
La cuestión, pues, está en dilucidar, por un lado, si los bancos españoles podrían absorber sin problemas la morosidad al alza y las pérdidas patrimoniales derivadas del estallido de la burbuja inmobiliaria porque estos bancos, a su vez, han financiado esa deuda con préstamos que han recibido de bancos extranjeros. Y, por otro lado, si los bancos extranjeros, y principalmente europeos, van a esperar a que todo vaya solucionándose o si van a tratar de garantizarse el pago de deuda mediante un "rescate".
Aquí, precisamente, radica el quid de la cuestión.
El incremento de la deuda privada española es el resultado de dos circunstancias coincidentes. Por un lado, los bancos de países con exceso de ahorro como los alemanes tuvieron un excedente muy grande en los últimos años y en lugar de dedicarlo a impulsar el desarrollo económico alemán y a favorecer el incremento de las rentas en aquel país, lo dedicaron a financiar a bancos de otros países, entre ellos los españoles. Por otro, para obtener esa financiación lo que hicieron los bancos españoles fue vender a los alemanes activos financieros vinculados al negocio inmobiliario (cédulas hipotecarias por ejemplo).
Cuando estalla la crisis eso produjo un hecho singular que a grandes rasgos es el siguiente. Gracias a las normas contables existentes, los bancos españoles podían seguir valorando los activos relativos al negocio inmobiliario al precio de adquisición (y no al más bajo que tienen cuando estalla la burbuja). Pero los bancos alemanes tienen su inversión en títulos secundarios (no la hipoteca original que tiene el banco español, sino el derivado de ella que han comprado para financiarlo) que han de valorar al precio actual de mercado.
Así, los bancos españoles han podido ocultar sus pérdidas verdaderas porque siguen contabilizando activos descapitalizados al valor anterior pero los alemanes sí las registran. Y la cuestión radica, por tanto, en saber si los bancos alemanes (en la mayor parte, aunque también el resto de los grandes acreedores de España) van a confiar en que se irá saliendo bien de la situación actual y así cobrando poco a poco si, por el contrario, prefieren asegurarse el cobro de su deuda "rescatando" a España antes de que ésta, si no mejora la situación económica o si se ve acosada por los especuladores y se ve obligada finalmente a declarar que no puede hacer frente a compromisos.
Si esto último ocurriera sería fatal, porque el "default" de España arrastraría con él a los bancos europeos y quizá a otras economía. De ahí que muchos acreedores piensen que es mejor forzar el "rescate".
Pero un "rescate" de España tiene graves inconvenientes. El mayor, que el dinero que habría que poner para llevarlo a cabo es mucho: se ha llegado a decir que incluso alrededor de 500.000 millones de euros, o incluso más, una cantidad que desestabilizaría a toda la zona euro no solo desde el punto de vista financiero o monetario, entre otras cosas, porque daría pie a que otros acreedores quisieran hacer lo mismo con la deuda de otros países.
Pero, por otro lado, la operación de "rescate" tendría para los grandes grupos de poder otras ventajas no solo financieras. Daría un extraordinario impulso a los bancos y justificaría un replanteamiento general de la estrategia europea en la líneas que al parecer desea, yo creo que muy equivocadamente, el gobierno y los grandes centros del poder económico alemanes. Además, el "rescate" iría acompañado de un programa de reformas de liberalización en España en la línea neoliberal que lógicamente sería proporcional al shock que provocaría la situación y a la inmensa cuantía del rescate, lo que daría satisfacción a los sectores que lo vienen reclamando desde hace tiempo.
De todo lo anterior se podrían deducir tres conclusiones fundamentales.
En primer lugar, que el "rescate" de España sería en realidad y como en otras ocasiones, el de sus acreedores y, en este caso, principalmente de los bancos alemanes y europeos, lo que da a entender que efectivamente éstos pueden estar altamente interesados en que se lleve a cabo. Y dado que el "rescate" justificaría la aplicación de medidas de liberalización excepcionales, podría aventurarse también que en él pueden estar igualmente interesados sectores nacionales que quieren "transformar" España en esta línea ya expresada al Rey por grandes empresarios y líderes de opinión.
En segundo lugar, que la economía española no es en estos momentos insolvente ni hay razones estructurales que aventuren que tenga que estar en esa situación (salvo que se sigan aplicando durante mucho más tiempo las equivocadas políticas de austeridad actuales y que se tarde en modificar las bases de nuestro modelo de crecimiento), de modo que su "rescate" solo podría ser consecuencia de un proceso provocado o inducido.
Tercero, que esa inducción del rescate podría venir por dos posibles vías. Una, la presión especulativa muy fuerte concentrada en algún momento, posiblemente a finales de enero o en febrero de 2011 cuando se negocie el gran volumen de emisiones de deuda inmediatamente posteriores. Otra, por una presión externa que fuerce a reconocer la situación patrimonial real de los bancos españoles hasta mostrarla como explosiva y de ahí se obligue a intervenir para actuar con ellos como con los irlandeses.
No sé si eso va a ser inevitable o no, o si las autoridades europeas ayudarán a evitar o a que se produzca el "rescate". Pero tengo la impresión de que un gobierno solo dispuesto a cumplir con las demandas constantes de los acreedores y especuladores para tratar de generarles confianza, como hizo precisamente el irlandés, lejos de ahuyentar el peligro, lo va a atraer sin remisión. Y también la seguridad de que si la ciudadanía no influye en el proceso será la que finalmente pague, en cualquier escenario que se produzca, sus consecuencias.


GANAS DE ESCRIBIR
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22 diciembre 2010

¿Quién teme al Hollywood feroz?

José Cervera hace diana.
Genista

¿Quién teme al Hollywood feroz?
Miércoles, 22 diciembre , 2010
José Cervera *
Ding, dong, la bruja ha muerto; tras la derrota encajada por el Gobierno español en el Congreso pudiera parecer que el espectro del cierre administrativo de páginas web duerme para siempre el sueño de los injustos. Pero lo cierto es que la mal nombrada ley Sinde no está muerta del todo, porque quien la impulsó y presionó para obtener su aprobación sigue en sus trece. Y los responsables de este intento de atentado legislativo no se esconden en desiertos lejanos ni en montañas remotas; se esconden en un barrio de la conurbación de Los Ángeles denominado Hollywood. Porque por entusiasta apoyo que haya recibido por parte de la SGAE, Promusicae, Alex de la Iglesia o Alejandro Sanz; por resignada y disciplinada acción que haya impulsado el ministerio de Cultura, lo cierto es que la autoría intelectual de la de momento difunta Disposición Final Segunda de la LES ahora sabemos que está en los EE UU. Por lo cual cabe la espantosa posibilidad de que la difunta DF2 resucite, gobierne quien gobierne y bajo el disfraz que sea menester. Porque esto no se ha terminado.

Sigue en:


http://www.cuartopoder.es/invitados/%C2%BFquien-teme-al-hollywood-feroz/903

06 diciembre 2010

El Banco Central Europeo frente a la deuda - Prof. Juan Torres López

Ganas de escribir - Prof. Juan Torres López

- El Banco Central Europeo frente a la deuda: se necesita algo más que comprar bonos
- Escuela de formación de ATTAC Sevilla
- Controladores versus banqueros
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El Banco Central Europeo frente a la deuda: se necesita algo más que comprar bonos
Posted: 03 Dec 2010 11:50 PM PST

Por fin parece que el Banco Central Europeo (BCE) ha actuado lo que muchos economistas críticos veníamos proponiendo desde hace meses y últimamente incluso personalidades como Felipe González o el portavoz del grupos socialista en el Congreso de los Diputados. En realidad, el BCE ha hecho una simple advertencia a los especuladores fácil de entender: comprando bonos de los estados les señala que sus operaciones podrían salirles caras porque la autoridad monetaria está dispuesta a jugar a la contra de sus movimientos y quitarles el objeto de sus operaciones. De momento ha quitado presión y la situación se ha aliviado algo pero de ninguna manera se puede decir que de esa forma se resuelva el problema. Hay que tener en cuenta que la especulación contra la deuda de los estados (la que se ha generado, no lo olvidemos, por causa de la quiebra irresponsable de los bancos y de las consecuencias de que éstos hayan cerrado el crédito a la economía) genera varios problemas: encarecimiento de la deuda, porque eleva artificialmente los tipos a los que ha de venderse, extorsión a los gobiernos soberanos, escasez de capital para la actividad productiva y nuevas burbujas y desestabilización financiera. En suma, que se siga sin poder salir de la crisis. Para que desaparecieran por completo estos problemas harían falta más cosas que un simple amago de intervención por parte del Banco Central Europeo. En primer lugar una compra de deuda mucho más grande, decidida y constante hasta ahuyentar por completo a los especuladores. En segundo lugar, que esa financiación a los estados no sea vergonzante ni encubierta. Hasta ahora es así porque al hacerla, como se está haciendo en realidad desde hace meses, se están violando las normas constitucionales europeas que impiden que el Banco Central Europeo financie a los gobiernos. Una soberana estupidez establecida en su día con el solo propósito de dejar a los bancos privados el negocio de la financiación, muy rentable para ellos pero con las consecuencias que ahora estamos sufriendo. Dada la magnitud de las operaciones contra el euro y la deuda de los diferentes países, el BCE debería mostrarse como una auténtica autoridad pública y frenar en seco a los especuladores afirmando su posición central en el sistema y no actuar solamente como un mero apagafuegos. En tercer lugar, el Banco Central Europeo no puede financiar a los gobiernos echando sobre sus economía una losa igual de pesada que la que supone la financiación privada. Debería reembolsar los intereses a los estados para aliviar el peso de esta deuda que, como comentaré enseguida, se puede convertir -si no se actúa como digo con urgencia- en una bomba de relojería para el conjunto de la economía europea. En cuarto lugar, no se puede tratar solo de hacer frente a la deuda, y ni siquiera de financiarla en las condiciones ventajosas que acabo de señalar. Hay que evitar que la solución a la deuda consista simplemente en salvar una vez más a los bancos hundiendo a las economías, es decir, en conceder como en Irlanda nueva financiación (incluso aunque fuese en condiciones más benévolas) para que se salde el agujero o la deuda de los bancos privados a costa de imponer condiciones que van a lastrar la actividad económica durante años. Para evitar esto el Banco Central Europeo debería financiar al mismo tiempo planes de recuperación económica y tirar ya de una vez por la borda los principios de austeridad que van a condenar a las pequeñas y medianas empresas y los ciudadanos europeos a años de quiebras, de desempleo y deterioro económico. Esta sería la única solución sensata y realista al problema gigantesco que ha ocasionado la crisis financiera en Europa. La buena noticia es que eso podría evitar los males mayores que se van a dar si se sigue permitiendo que los financieros sigan acosando a los gobiernos, subiendo artificialmente la factura de la deuda y logrando mediante la extorsión que cada dos por tres se tengan que sacar de la manga medidas de recortes de derechos sociales, como viene ocurriendo en España. Pero la mala noticia es que incluso si se pudiera actuar así, violentando las normas de la Unión Europea y del propio banco central, este tipo de actuaciones sería insuficiente y deberíamos de pensar, como está de moda decir ahora, en un Plan B. La mayor parte de la deuda que hoy día soportan los estados es una auténtica deuda odiosa (sobre el concepto de deuda odiosa: http://es.wikipedia.org/wiki/Deuda_externa (http://es.wikipedia.org/wiki/Deuda_externa)). Es verdad que este concepto nació para referirse a la deuda que impusieron a los pueblos gobiernos dictatoriales y que la que ahora pesa sobre los países se ha generado con gobiernos legítimamente elegidos por la ciudadanía. Pero ¿realmente se puede decir que se haya producido como resultado de una decisión libre y deseada de estos gobiernos? ¿no es más cierto que se ha generado obligadamente para hacer frente a comportamientos que han sido realmente criminales por parte de muchos bancos y grandes empresas, como las agencia de calificación? ¿Por qué tienen que soportar su peso los pueblos mientras que los grandes poderes financieros se están beneficiando de ella? Repudiar la deuda odiosa es siempre un imperativo moral, la expresión de una justificada condena del tipo de actividades que la han producido. También es la única forma de hacerle frente económicamente y de evitar que provoque un estallido continuado de perturbaciones financieras en el futuro inmediato. Aunque es muy difícil de calcular, se estima que la deuda pública mundial en estos momentos es de casi 41 billones de dólares (hay un reloj donde se puede ver cómo evoluciona constantemente en http://www.economist.com/content/global_debt_clock (http://www.economist.com/content/global_debt_clock)) que representa un 65% del PIB mundial, que es de unos 63 billones de dólares. Pero a ella hay que añadir la deuda privada, que es muchísimo mayor en casi todos los países: mientras que la pública prevista en España para 2010 es del 62,5% del PIB (será más), la privada estaba en el 310% en una de las estimaciones más aceptadas (McKinsey Company. "Debt and Deleveraging: The Global Credit Bubble and its Economic Consequences," En http://www.mckinsey.com/mgi/publications/debt_and_deleveraging/index.asp (http://www.mckinsey.com/mgi/publications/debt_and_deleveraging/index.asp)). A mi juicio, y como he analizado en mi último libro (La crisis de las hipotecas basura. ¿Porqué se cayó todo y no se ha hundido nada? (http://hl33.dinaserver.com/hosting/juantorreslopez.com/jtl/index.php?option=com_content task=view id=2009 Itemid=16)), es completamente imposible que la economía mundial digiera o metabolice esta deuda ingente sin problemas, sobre todo, cuando en su mayor parte es la contraparte de operaciones puramente financieras que no han llevado consigo creación de riqueza alguna. Solo de podría hacer mediante una inflación tremenda y terrible o a través de una operación de gasto capaz de absorber tan ingentes cantidades de recursos, algo que solo podría ocurrir con una guerra que debería tener unas dimensiones y llevar a cabo una destrucción inimaginables. Y ambas vías llevarían consigo conflictos sociales quizá más graves que el problerma de base que pudieran resolver . La única solución, por tanto, es ir hacia una quita mundial de la deuda (la quita es el acuerdo entre deudor y acreedor en cuya virtud éste renuncia a una parte de las deuda) y que un tribunal internacional determine, al mismo tiempo, cuál de ella es verdaderamente odiosa para repudiarla para siempre. Es decir, hacer que quienes han provocado el daño asuman al menos en parte el costo de su reparación. Soy plenamente consciente de que mi propuesta es irreal hoy día. Tan irreal o ideal como pueda serlo el pensar en establecer en nuestro planeta una economía y un modo de vida justos, respetuosos con el medio ambiente y acordes con la naturaleza humana. Pero es justamente por eso la defiendo.

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Escuela de formación de ATTAC Sevilla
Posted: 03 Dec 2010 10:12 PM PST
Se pone en marcha la Escuela de Fomación para la ciudadanía y los movimientos sociales que ha organizado ATTAC Sevilla. Es un proyecto modesto sostenido por trabajo voluntario que demuestra que no hacen falta grandes recursos (salvo la generosidad y la conciencia ciudadana) para hacer cosas importantes y bien hechas. Nace con la ambición de consolidarse en el tiempo como un espacio de encuentro para mejorar el conocimiento de la realidad que nos rodea y divulgar el pensamiento crítico y transformador. Sin ellos, los movimientos sociales no son nada. Pinchando abajo en Leer más se puede ver el Programa de actividades de diciembre de 2010 a mayo de 2011 y las condiciones de participación.

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Controladores versus banqueros
Posted: 03 Dec 2010 02:33 PM PST
Los controladores aéreos paralizan unas horas el tráfico aéreo español por problemas laborales y el ejército toma el control de los aeropuertos para obligarles a trabajar. Los bancos paralizan durante meses la economía mundial por su comportamiento especulador e irresponsable y lo que hacen las autoridades es darle todo el dinero que piden para seguir haciendo lo mismo. A las pocas horas, los controladores vuelven a trabajar. Meses después, y con muchos billones del erario público en su bolsillo, los bancos siguen sin financiar a empresas y consumidores y la economía sigue paralizada por su culpa. No son situaciones de la misma naturaleza, es cierto, y sé que se podría decir que mi comparación es inapropiada e impertinente, pero ¿no es significativo que los gobiernos sean tan diligentes con el daño que hacen los controladores (como creo que deben ser) y tan contemplativos con el que hacen los banqueros?

GANAS DE ESCRIBIR
Prof. Juan Torres López
http://hl33.dinaserver.com/hosting/juantorreslopez.com/jtl/
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¿Qué ha pasado en Catalunya? - Vicenç Navarro

¿Qué ha pasado en Catalunya?


Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 6 de diciembre de 2010

Este artículo critica algunas de las interpretaciones que han aparecido en los mayores medios de difusión sobre las últimas elecciones autonómicas en Catalunya, señalando las causas de que las derechas estuvieran muy movilizadas en contra del tripartito y de que las izquierdas estuvieran muy desmovilizadas, lo cual se tradujo en una abstención de sus bases electorales así como una transferencia de votos, por parte de sectores profesionales de orientación nacionalista a CiU, y de sectores de la clase trabajadora al PP.

http://www.vnavarro.org/?p=5049

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TdG - vía mail

27 septiembre 2010

Who Will Take My Dreams



No te puedo dar todos mis sueños
ni la vida que vivo.
Tú y yo sabemos lo que significa la amistad.
Eso es todo lo que tenemos que dar.
Marianne Faithfull - Who Will Take My Dreams
TdG

Simply The Best

*En tus ojos me pierdo,
Me dejo llevar.*
TdG
Tina Turner - Simply The Best - Live 1990

26 septiembre 2010

Tina Turner - Simply The Best

El día de la marmota

Un día igual a otro hasta que....

El ecologismo secunda la huelga

Y a la huelga vamos diez,
cien, mil, mil cien,
y un millón si nos cuentan bien,
y diez millones si no hay traidores.
Leo Ferrer  -
TdG
Numerosas personas, procedentes del movimiento ecologista y de la defensa del medio ambiente, secundan la huelga general del 29 de septiembre, al (...)

Pintura de Josep Bertrán

Huelgas en Francia

Ayer en Francia: Han sido 232 manifestaciones y actos de protestas secundados por 3 millones de ciudadanos, más
de la mitad de los vuelos nacionales e internacionales, los trenes de
alta velocidad parados junto con varios trenes de recorrido
internacional, lo que, junto al colapso del tráfico producido
por las multitudinarias manifest
aciones que han recorrido las ciudades
francesas ha paralizado las comunicaciones en el país..........
‎25 de septiembre de 2010
Si ya la Huelga General que los sindicatos franceses convocaron el pasado 7 de septiembre fue catalogada como un éxito, la de ayer, que sacó a 3 millones de personas a la calle en todo el país -medio millón más que a principios de mes- para protestar contra la subida en la...

Hay razones para apoyar la huelga general

hl33.dinaserver.com
Web personal de Juan Torres López

Quién sabe dónde está el paso del tiempo



Seguiré soñando
No tengo ni idea del tiempo
Porque quién sabe dónde está el paso del tiempo...
¿Quién sabe dónde va el tiempo?
Nina Simone

El tripartito catalán

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario digital EL PLURAL, 6 de septiembre de 2010 El artículo señala las luces y sombras de la experiencia del Gobierno Tripartito catalán durante el periodo 2004-2010. Indica que la concentración de los medios de información y persuasión catalanes y españoles en temas de carácter identitario y nacional han ocultado y/o ignorado los grandes avances y reformas sociales realizadas en Cataluña, que son relevantes también para el resto de España.
En un artículo titulado "Los intelectuales se alejan del PSC", El País (15.08.10), en el que se hacía referencia a mi persona, me presentaban como un intelectual que, en contra de lo que la autora del artículo señalaba para la mayoría de intelectuales en Cataluña –que se alejaban y distanciaban de aquel Partido- yo "me aproximaba" a él. Envié un artículo a El País con la intención de corregir esta declaración, pues mi postura hacia el PSC y hacia el tripartito no ha variado –ni me he distanciado, ni me he acercado-, pues continúa siendo igual que al principio de tal gobierno. Fui uno de los intelectuales catalanes que abogó más por que se estableciera, en 2003, tal gobierno tripartito y creo que fue una buena decisión. No ha habido, pues, una aproximación dado que ya era próximo desde el principio y hoy continúo dándole apoyo al tripartito, lo cual no es obstáculo para que lo critique cuando hace falta. Lamento que El País decidiera no publicar mi corrección y agradezco a El Plural que lo haga. Cataluña tiene hoy un estado del bienestar más bien dotado y más sensible a las necesidades de las clases populares que no cuando el Tripartito inició su mandato. Y su capacidad de gobierno, incluyendo su financiación, es mucho mayor ahora que la heredada del gobierno conservador anterior. Cataluña tiene también un Estatuto que, a pesar de los recortes del Tribunal Constitucional, es mejor que el anterior. Y los datos hablan por sí mismos. Cuando el tripartito inició su gobierno en 2003, Cataluña tenía uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajos de la UE-15. Y aún cuando continúa siendo demasiado bajo según el nivel económico que Cataluña tiene, ha mejorado considerablemente, habiendo descendido significativamente el déficit del gasto público social por habitante de Cataluña respecto al promedio de la UE-15 (un 3.2%). Durante los últimos años del gobierno conservador (1999-2003) había aumentado un 8.8%. Es importante mostrar estos datos porque los medios de información de Cataluña y España se han centrado en el tema nacional, olvidando el tema social. Ello ha contribuido a crear una percepción generalizada en que el esquema derecha-izquierda no es ya relevante para entender nuestras realidades ni en Cataluña ni en España. En cambio, los datos muestran que es esencial para entender las políticas públicas de los gobiernos. Ello exige una reflexión raramente presentada en los medios. En contra de lo que asumen mentalidades jacobinas, el tener un mayor autogobierno es necesario, pero en absoluto suficiente para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. El País Vasco tiene el sistema de financiación deseado por muchos en Cataluña. Y en cambio, su estado del bienestar está subfinanciado. Su PIB per cápita es ya el 120% del promedio de la UE-15, y en cambio su gasto público social por habitante es sólo el 73% de la UE-15 y ello como consecuencia de haber estado gobernado durante treinta años (1979-2009) por las derechas nacionalistas de tradición cristiano-demócrata. Es probable que si hubiera sido gobernado por las izquierdas, hubiera tenido un gasto público social más elevado. Es fácil demostrar, por otra parte, que el gobierno catalán es más progresista que el gobierno socialista español, debido a que es una coalición de partidos de izquierda, habiéndose coaligado el PSC con ERC y ICV-EUA, lo cual no ha ocurrido con el PSOE, que se ha aliado (sobre todo desde 2009) más con CIU y el PNV que con IU-ICV y ERC. El estado del bienestar y la universalización de los derechos sociales en España estarían mucho más desarrollados si el PSOE hubiera replicado las alianzas que el PSC ha hecho con otros partidos de izquierdas en Cataluña. Mi apoyo, pues, ha sido y es al gobierno, no a partidos específicos que lo componen, aunque simpatizo con todos ellos. Habiendo dicho lo anterior, también es importante subrayar las sombras, además de las luces, del gobierno catalán. Y lo peor que han hecho los partidos del gobierno (y el gobierno) ha sido el permitir la continuidad en los equipos de dirección de los medios públicos de radio y televisión catalanes (heredados del gobierno nacionalista conservador anterior), los cuales se han caracterizado, no sólo por su "costra nacionalista", sino también por su "costra neoliberal", que ha discriminado a las izquierdas. He documentado extensamente en mis trabajos este sesgo en tales medios (ver mi blog www.vnavarro.org). Y el otro fallo ha sido, en ocasiones, su moderación. Era la primera vez que las izquierdas gobernaban Cataluña desde hacía setenta años y en muchas áreas fueron demasiado cautelosas y esto les valió cierta decepción y frustración entre sus bases, pues en ocasiones podrían haber ido más lejos. Pero, en general, fue un gobierno de sensibilidad socialdemócrata que inició algunos de los cambios más profundos que han ocurrido en Cataluña y en España.

Servicios minimos

Hay razones para apoyar la huelga general

- por Juan Torres López
tierradegenistas.blog.com.es
‎... levantad la cabeza y no me miréis con ceño porque yo no soy el que canta la destrucción sino

13 septiembre 2010

Ángela Becerra

13/9/2010
Las *luces* de Ángela Becerra - TdG
 
www.adn.es
 
Paseaba por un parque y una niña jugaba a hacer equilibrios en el borde de un muro que rodeaba una fuente. "Mamá, mira" -gritaba con los brazos extendidos, mientras su madre la vigilaba. "Cuidado, Lucía, deja de hacer el burro que te caerás".

Eduardo Galeano


 
Eduardo Galeano ha denunciado durante una conferencia en España los siete pecados capitales de la sociedad actual con la lectura de varias historias con minúscula que, como el propio autor reconoció, no pasarán a formar parte de los anales de la Historia. El autor de Las venas abiertas de América Latina.

Mi bebé


Eso mismo hacía mi bebé!!! y yo que le creía único en su amor odio por el limón!!
TdG
[Ea, mi precioso! mírate   ;)]

David Gilmour


Toda una vida...... - TdG
 

El escándalo de los abusos sexuales

13/9/2010
 
Qué condenable iglesia! - TdG




www.elpais.com
 
El escándalo de los abusos sexuales sufridos por medio millar de niños por parte de religiosos, sacerdotes e incluso un obispo de la Iglesia católica de Bélgica adquirió ayer un tinte más dramático al conocerse que al menos 13 de las víctimas se suicidaron. Los hechos aparecen en un conmovedor ...

Vicenç Navarro - De lo que no se habla sobre la crisis


13/9/2010

"En lugar de repercutir en mejorar los salarios, tanto individuales como
colectivos (es decir, el gasto en protección social y estado del
bienestar), tal incremento de la productividad beneficia primordialmente
a las rentas del capital que crecen en una proporción, sin precedentes."

Vicenç Navarro
Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 10 de septiembre de 2010


Este artículo critica la falta de atención mediática a la creciente polarización de las rentas en la mayoría de países de la OCDE, causa de las crisis económica ...y financiera que padecen. El enorme endeudamiento de las familias por un lado y el comportamiento especulativo de la banca por el otro se basan en esta polarización de las rentas. El artículo explica como tal polarización causa tales crisis. De todas las explicaciones del origen de la crisis mundial actual, la más generalizada es la que la atribuye a la crisis financiera que ha creado una enorme inestabilidad del sistema financiero, en la que los mercados financieros, extremadamente cautelosos por el temor de salir quemados, no están ofreciendo crédito o no compran deuda externa. En parte, esto es cierto. Pero esta situación es un síntoma de un problema mayor, no la causa. Ésta es la enorme concentración y polarización de las rentas, un tema tabú que no se discute y que no aparece en los medios. Pero, a no ser que se actúe en corregirla, poco se adelantará en la resolución de la crisis. Veamos los datos. En el año 1928, el año en que se inició la Gran Depresión en EEUU, un 1% de la población estadounidense recibía el 24% de toda la renta nacional. En 2007, año en el que se inicio la crisis en EEUU, el 1% de la población recibía también un 24% de toda la renta nacional. Este porcentaje descendió marcadamente con las reformas del New Deal, que fueron continuadas con las reformas realizadas después de la II Guerra Mundial, y con las reformas de la Great Society, alcanzando un 9% en los años setenta. A partir de entonces se inició la respuesta del capital (que había estado a la defensiva durante todo aquel periodo) a través de las políticas neoliberales del Presidente Reagan. Tales políticas (que fueron seguidas por Bush senior, Clinton y Bush hijo) revertieron aquella concentración alcanzando, de nuevo, un 24% en 2007. ¿Por qué esta concentración es un problema? El hecho de que haya tal concentración de las rentas implica que disminuye el porcentaje de la renta que va a la mayoría de la población (clase trabajadora y clases medias) y ello como consecuencia de que el crecimiento de la productividad no se distribuye equitativamente. En lugar de repercutir en mejorar los salarios, tanto individuales como colectivos (es decir, el gasto en protección social y estado del bienestar), tal incremento de la productividad beneficia primordialmente a las rentas del capital que crecen en una proporción, sin precedentes. Del 1980 al 2005, el 80% del incremento de la renta en EEUU se desplazó al 1% de la población. Ello creó las condiciones para las crisis. La disminución de las rentas del trabajo significó el empobrecimiento de la gran mayoría de la población, creando un grave problema de demanda. La población no tenía la suficiente capacidad adquisitiva que le permitiera comprar y, con ello, estimular la economía. Esta pérdida de la capacidad adquisitiva se resolvió temporalmente mediante el crédito y de ahí el enorme endeudamiento, también facilitado por los bajos intereses del capital, necesario para mantener la demanda. Pero llegó un momento (año 2007) en que aquella manera de mantener la demanda se interrumpió. ¿Por qué? Ahí está la otra cara de la moneda, es decir, de la enorme concentración de las rentas y de la riqueza. Cuando esta concentración ocurre se dan las bases que se creen burbujas especulativas. Si la gente puede ir comprando sus viviendas, sin requerir grandes endeudamientos, las casas se irán construyendo en la medida que haya demanda para tales viviendas. Pero, cuando hay un desfase entre la productividad y la distribución de las ganancias de este aumento de productividad, el capital, que encuentra mayor rentabilidad en actividades especulativas que en las actividades de la economía productiva (consecuencia de la baja demanda de productos y servicios), invertirá en actividades especulativas, como las inmobiliarias, bajando a su vez los intereses bancarios para estimular la demanda de viviendas. Pero así se alcanza un desequilibrio entre la cantidad de viviendas y su precio (enormemente inflado) por una parte, y la capacidad de compra por la otra, que explica que llegue un momento en que la burbuja explota. ¿Y por qué explotó en 2007? Pues, porque la banca, que había estado invirtiendo, además de en actividades inmobiliarias, en otros instrumentos especulativos, se vio que había alcanzado sus límites especulativos. No podía continuar un sistema basado primordialmente en especulación, facilitado por unas políticas desreguladoras de la banca que le permitió hacer lo que quería. Y así se colapsó, afectando a todo el sistema financiero. El sistema bancario europeo, centrado en la banca alemana, tuvo, y continúa teniendo, un problema gravísimo. Además de estar contaminada con productos tóxicos derivados de su conexión con la banca estadounidense, ha prestado mucho dinero a los bancos españoles y griegos, habiendo también comprado mucha deuda pública de éstos y otros países, que ahora no pueden recuperar. De ahí que la banca de los países centrales (Alemania y Francia principalmente) dejaran de prestar dinero, con lo que se creó el colapso del sistema financiero, originando un gravísimo problema. No sólo debido a la falta de crédito (que también) sino porque las burbujas crean una riqueza artificial (es decir el país se cree más rico de lo que es) y cuando explotan crean un problema enorme de demanda. Las personas están súper-endeudadas y no pueden pagar sus hipotecas. Y por otra parte, los precios de la vivienda siguen tan elevados –un 30% por encima de lo que deberían estar- que la gente no puede comprar. A no ser que bajen para ubicarse en una situación más acorde a los salarios, no veremos una solución. Y esto es lo que ocurre también en España. Existe en nuestro país un excesivo desfase entre salarios y precios del consumo, que explica el enorme endeudamiento. Los países más desiguales en la UE-15 (los PIGS: Portugal, Irlanda, Grecia y Spain) son los que están más endeudados (tanto privada como públicamente). Y ello se debe precisamente a lo bajos que son los salarios tanto los individuales como los colectivos (es decir, el estado del bienestar). No es de extrañar, pues, que sean los países más afectados por la crisis. La solución es fácil de ver. Una gran redistribución de la riqueza (con recuperación de las políticas fiscales progresistas) y un gran aumento del gasto público que permita sustituir la demanda que se ha perdido y así estimular la economía y crear empleo en áreas como los servicios públicos del estado del bienestar, que están subfinanciadas. Que sea fácil de ver no quiere decir que se haga, ya que la enorme concentración de las rentas y de la propiedad determina una enorme influencia política que condiciona el comportamiento de los gobiernos, y muy en particular de los países, como España, en que las desigualdades son enormes y la influencia del poder económico en las instituciones políticas es desmesurada. Véase la resistencia del gobierno Zapatero, que no se atreve a recuperar la progresividad fiscal, subiendo los impuestos a los ricos. No tienen el valor político de tomar medidas impopulares entre los que más tienen. Y ahí está parte del problema.