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04 julio 2011

Tanto ser diverso

Humani nihil a me alienum puto
Hombre soy, nada de lo humano me es ajeno
Publio Terencio - En Atormentador de sí Mismo
*
Todos tenemos un corazón hambriento
Haz tu apuesta e interpreta tu papel
La conocí en un bar de Kingstown
Nos enamoramos, pero yo sabía que aquello tenía un fin
Cogimos lo que teníamos y nos largamos a toda leche.
Ahora aquí estoy en Kingstown otra vez
Todos tenemos un corazón hambriento
Da igual lo que diga cualquiera
A nadie le gusta estar solo.
Bruce Springsteen





http://www.alcione.cl/nuevo/var/misc/psiquiatria/LaPersonalidadParanoide.gif



Tanto ser diverso
*
de E.E.Cummings
Traducción de Octavio Paz
*
Tanto ser diverso (tantos dioses y demonios
éste más ávido que aquél) es un hombre
*
(tan fácilmente uno se esconde en otro;
y, no obstante, cada uno, siendo todos, no escapa de ninguno)
tumulto tan vasto es el deseo más simple:
tan despiadada mortandad la esperanza
más inocente (tan profundo el espíritu del cuerpo,
tan lúcido eso que la vigilia llama sueño)
*
tan solitario y tan nunca el hombre solo
su más breve latido dura un año terrestre
sus más largos años el latido de un sol;
su más leve quietud lo lleva hasta la estrella más joven)
*
¿Cómo podría ese tanto que se llama a sí mismo Yo
atreverse a comprender su innumerable Quién?
*

.*.

Recomendando
Eduard Spranger - Estilos de vida

.*.


.*.
 posteado en
tierra de genistas
el 27 de junio de 2007

.*. 


19 junio 2006

Metálogo: ¿Qué es un instinto? - por Gregory Bateson

http://www.infoagro.com/agricultura_ecologica/images/abejas1.jpg



HIJA: Papá, ¿qué es un instinto?
PADRE: Un instinto, querida, es un principio explicativo.
H.: ¿Pero qué explica?
P.: Todo... casi absolutamente todo. Cualquier cosa que quieras explicar.
H.: No seas tonto: no explica la gravedad.
P.: No, pero eso es porque nadie quiere que el ?instinto? explique la gravedad. Si lo quisieran, lo explicaría. Podríamos decir que la luna tiene un instinto cuya fuerza varía inversamente al cuadrado de la distancia...
H.: Pero eso no tiene sentido; papá.


Si lo quieres leer completo

Gregory Bateson en WIKIPEDIA


Gregory Bateson en INFOAMERICA

Pasos hacia una ecología de la mente

Qué es un metálogo

Metálogo: Papito, ¿por qué se desordenan las cosas?


12 junio 2006

El humor es una cuestión filosófica - por Mirra Banchón

¿De qué se ríen los inteligentes? 




El  humor es la diversión detrás de la cual atisba la seriedad.




Los enlaces son de tierra de genistas para que puedas ampliar información.

El humor es una cuestión filosófica. Un lingüista y filósofo alemán pone la interrogante y opina que con el triunfo del tirano espiritual Platón sobre el sonriente Demócrito la filosofía perdió su humor.

El título de un libro relativamente nuevo en las librerías alemanas no deja de ser extraño: ¿De qué se ríe un ser humano inteligente? ¿Da por sobreentendido que un ser humano inteligente se ríe de una cosa diferente que un ser humano no inteligente?


Platón, Kant, Demócrito, Woody Allen


El subtítulo aclara un tanto más el panorama: Pequeña Filosofía del Humor. Y trata, básicamente, de lo que tanto grandes pensadores -desde el sonriente Demócrito pasando por el ácido Platón hasta el complejo Kant- han creído acerca del humor. En su Pequeña Filosofía del Humor, el filósofo y lingüista hamburgués Manfred Geier se pasea por el concepto y las vivencias del humor tanto de filósofos de la antigüedad como de ciertos humoristas contemporáneos bastante filosóficos como Woody Allen.

El humor es cuestión de los humores

No deja de ser extraño que comúnmente se tenga la teoría y el humor como enemigos, más aún la filosofía y el humor. Curioso es también que los filósofos griegos hayan dedicado su tiempo a algo que, como una nariz grande o pequeña, viene determinado por la naturaleza, pues el humor no es más que humores, líquidos corporales. Se entiende, sin embargo, al tener en cuenta que el ser humano es la única criatura sobre esta tierra que tiene el poder de reír como de llorar -por lo menos así lo dijo Aristóteles y lo quieren creer ciertos humanos-.

Filosofía sin humor

Sin embargo, con humor se han escrito y se ha pensado pocas veces en la historia de Occidente. El gran Platón fue un hombre sumamente serio, se dice que ninguno de sus contemporáneos lo vio reír nunca y en su academia la risa estaba prohibida. También Heráclito, "el que lloraba", fundó una fuerte tradición del sufrimiento -se dice que cuando este eremita se supo enfermo se untó con excrementos y se dejó devorar por los perros-, que luego continuaron los filósofos y teólogos cristianos.

Hay quienes se salvan

Por suerte, prosigue Geier, no siempre y no todos los seres humanos inteligentes se han dejado prohibir la risa y para ilustrarlo cita: "-Doctor, cuando me levanto estoy mareado por media hora. -Entonces, responde el docto escolástico griego, levántese media hora antes". A pesar de que los filósofos alegres en la historia de la filosofía nunca han tocado el primer violín, los ha habido y grandes como Demócrito de Abdera, "el que ríe", quien decía que el sentido de la vida se puede encontrar sólo si se lleva la vida con una alegre calma. "Sólo los tontos viven la vida sin alegría", habría dicho. Por loco lo tenían a este sabio. Y por loco también pasaba Diógenes, quien con su cinismo y desde su no comprobado tonel en medio de la plaza provocaba al vecindario con su humor irrespetuoso.

Además de pasearse por diversos conceptos de humor, este tratado lo clasifica: el humor que se basa en un sentido de superioridad (como lo ilustra el hecho de que la muchacha se ría del sabio Tales que se ha caído a un agujero), en la incongruencia (¿por qué debo hacer mis tareas justo cuando el cosmos se está expandiendo) o en la, hoy tan común, necesidad de relajación.

Que "el  humor es la diversión detrás de la cual atisba la seriedad", como habría dicho  Schopenhauer o "se tiene humor cuando uno se ríe, a pesar de todo", son dos de las múltiples definiciones de humor que incluye el tratado. Pues, a pesar de estar muy lejos de la trágica postura de un Sófocles diciendo "lo mejor sería no haber nacido", un poco de sufrimiento se necesita, de lo contrario no se encuentra el sentido de la vida, le habría dicho al autor Woody Allen.

Deutsche Welle




10 junio 2006

Irse - de Mario Benedetti

Todo hombre se parece a su dolor.
André Malraux



...Éste es el último domingo,
hoy nos alejaremos,
hoy cada uno tomará su camino,
para el resto de nuestra vida.
Éste es el último domingo,
Entonces no me lo retacees,
mírame tiernamente,
porque es la última vez...
Tango polaco



Fuimos - por Roberto Pugliese








Irse
de Mario Benedetti

Cada vez que te vayas de vos misma
no olvides que te espero
en tres o cuatro puntos cardinales

Siempre habrá un sitio dondequiera
con un montón de bienvenidas
todas te reconocen desde lejos
y aprontan una fiesta tan discreta
sin canto sin fulgor sin tamboriles
qué sólo vos sabrás que es para vos

Cada vez que te vayas de vos misma
Procurá que tu vida no se rompa
Y tu otro vos no sufra el abandono
Y por favor no olvides que te espero
con este corazón recién comprado
en la feria mejor de los domingos

Cada vez que te vayas de vos misma
no destruyas la vía de regreso
volver es una forma de encontrarse
y así verás que allí también te espero




.....[*].....




.....[*].....




Mario Benedetti en:

Patria Grande
http://www.patriagrande.net/uruguay/mario.benedetti/poemas.htm

A media voz
http://amediavoz.com/benedetti.htm

Sólo Literatura
http://www.sololiteratura.com/ben/obraenverso.html

El poder de la palabra
http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1342

Cervantes Virtual
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/mbenedetti/autor.shtml

Poesía Castellana
http://www.poesia-castellana.com/benedetti1.html#b_link

página personal de Enrique Oropesa Talavera
http://www.avantel.net/~eoropesa/poesia/mbenedetti1.html#mbenedetti_4

Los poetas
http://www.los-poetas.com/d/bene1.htm



.....[*].....




29 mayo 2006

Presos de una fiebre consumista - por Silvia Pisan



- El español austero y ahorrativo parece ser, como la literatura que lo describió y convirtió en personaje, cosa del siglo pasado. El de estos días, en cambio, va por la vida con una bolsa de shopping al hombro, que nutre y engorda, sobre todo, a golpe de tarjeta de crédito.

"Hoy España es consumista", define el sociólogo Ricardo Montoro, ex director del reconocido Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), al definir un ritmo de compra que, si bien con grandes diferencias, alumbra estallidos de memoria del frenesí de los noventa en nuestro país.

El fenómeno parece instalado en esta tierra. "Uno de los principales cambios de nuestra sociedad es que pasó de la cultura del ahorro a la del consumo", coinciden en entidades de consumidores.

Los estudios revelan que España gasta como nunca en su historia. Y que lo hace en cosas que, hasta hace poco, parecían inalcanzables para buena parte de su sociedad: viajes, autos, ropa y diversión. "En este país no hay bar que vaya a la quiebra", suele ser frase repetida.

Hasta la obsesión por prolongar la juventud o por ser más lindos a fuerza de bisturíes y liposucciones exprime billeteras en la otrora austera madre patria: "El 40% de las operaciones son financiadas a crédito", dijeron al diario argentino ?La Nación? en Corporación Dermoestética, la mayor cadena local dedicada a la cirugía estética.

El dato revela la otra cara del fenómeno. Y es que, metidas en este frenesí de gasto y de alergia al ahorro, las familias españolas tienen cada vez menos dinero, lo que las obliga a apelar al crédito, a la hipoteca y a la deuda para mantener un ritmo de consumo que empieza a encender alarmas.

"No menos del 41% de los españoles apelan a la tarjeta de crédito para llegar a fin de mes", advierten en la Confederación Española de Organizaciones de Amas de casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu).

En confianza, una directora de sucursal madrileña en un banco de primera línea lo explicó así: "El dinero no alcanza, pero el gasto en consumo no baja. Eso lleva a que cada vez más se pidan préstamos sobre préstamos; esto es, un nuevo crédito para poder hacer frente a las cuotas de otro anterior", dijo.

Su revelación calza con los anuncios que se ven a diario por televisión, donde el furor son los "créditos rápidos" por 3000 euros, que se conceden sin mayor papeleo.

Y, pese a la publicidad que promete "terminar con el problema de las múltiples cuotas por pagar", la otra cara de tanta facilidad aparente suele estar en los altísimos intereses que cargan y que suelen considerarse cercanos a la "usura", según definió Fernando Herrero, presidente de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae).

La proliferación de estas facilidades se ha convertido en un dolor de cabeza para el Banco de España, la entidad reguladora del sistema. Su presidente, Jaime Caruana, ha recomendado ya que se intente evitarlas, al tiempo que advierte, con frecuencia creciente, contra el ritmo de gasto.

De hecho, pese a la prédica del funcionario contra el riesgo de caminar por la cornisa, el tirón de consumo al que se lanzó buena parte de la sociedad española hace que el sector de los créditos rápidos viva un auténtico auge. "Hace tres años sólo había tres empresas otorgándolos. Ahora son más de diez y el sector sigue creciendo", dijo Phillipe Santini, directivo del Banco Sygma.

La corriente es tan fuerte que hasta la banca tradicional quedó atrapada y no escatima esfuerzos para ofrecer a sus clientes "créditos instantáneos" que no han pedido. No son pocos los que muerden el anzuelo, toman lo que nunca solicitaron y suman su aporte a la espiral del gasto.

¿Cómo explicar semejante cambio? Desde la sociología se apunta que pocas comunidades, como la española, vivieron una transformación tan profunda en un período tan corto. Hay impactos tan profundos como el boom migratorio, la creciente laicidad y, últimamente, el consumo.

Un cambio vertiginoso

"El problema está precisamente en la celeridad. Ha sido un cambio tan rápido que la cultura financiera de muchos consumidores españoles no está preparada para las campañas agresivas de consumo de que son objeto", añadió Herrero.

Desde la economía, en tanto, se mira más "el paraíso de la tasa baja" en que se ha convertido el país, con créditos -sobre todo en el rubro hipotecario- que facilitan el gasto. Hoy el Euribor -la tasa para intercambiar depósitos en euros- no llega al 3%, contra el 15 por ciento que cobraba el mercado interbancario a principios de los 90.

Las estadísticas, por lo pronto, apuntalan el argumento. En ocho años, el crédito al consumo duplicó su volumen en el país, hasta situarse en los 63.000 millones de euros en que ronda ahora, lo que equivale al 8 por ciento del PBI.

No es sólo cuestión de comprar casas: hoy los españoles financian a crédito no menos de 14 euros de cada cien de sus gastos cotidianos. El dinero barato es para dos de sus generaciones casi toda una novedad que incita al gasto. Y así sigue la calesita que, sin embargo, inquieta -y mucho- a las autoridades monetarias.


GLOCALIA
15/05/06

23 mayo 2006

Día a día - de Arturo Uslar Pietri

No se es viejo ni joven, se está vivo
y soy yo, el de hoy, quien hace el mundo
con mi mano segura o temblorosa,
con la errada visión que siempre tuve,
jugando el juego
de ausencias y presencias
que sólo para mí tiene sentido.
A.U.P.




Devenire
Ludovico Einaudi


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Día a día
de Arturo Uslar Pietri

Decir que el tiempo es río es decir nada,             
 ni nace ni termina su corriente,  
 fluye desde horizontes infinitos  
 y seguirá, sin duda, hasta el olvido,  
 nacer nadie lo vio, ni le verá acabar,
 en él flotamos por confusos trechos,  
 el tiempo de surgir y sumergirse  
 es el de nuestra vida, tan pequeña,  
 tan torpe, tan voraz, tan impaciente  
 que apenas nace y a morir empieza.

   
Feliz llamaban los antiguos vates   
 al que joven moría, eran los dioses  
 los que daban el don de no ir más lejos.  
 El fin siempre es temprano, cada día  
 es toda la vida en tiempo pleno,
 no hay más que el hoy,  
 que este momento solo  
 en que conozco que estoy vivo y siento.
 
   
Cada día es el día y cada hora   
 es la única hora de la vida,
 todo el ayer se fue en reminiscencia  
 y el mañana no existe todavía.
 
   
No llegamos a viejos, sólo somos   
 en la invariable vaguedad del ser,  
 los nombres son equívocos, las fechas
 hacen inerte cuenta sin sentido,  
 no somos el de ayer ni el de mañana,  
 somos el de hoy apenas,  
 la vida empieza en cada amanecida  
 y la conciencia muere en cada noche.
   
Yo podría contar la historia vana   
 de una vida que acaso fue la mía,  
 pero que es tan ajena y tan extraña  
 ante esta hora en que me nombro y busco.

   
No se es viejo ni joven, se está vivo 
 y soy yo, el de hoy, quien hace el mundo  
 con mi mano segura o temblorosa,  
 con la errada visión que siempre tuve,  
 jugando el juego
 de ausencias y presencias
 que sólo para mí tiene sentido.
 
   
Todo está en ti, día que amaneces,   
 toda mi vida en mí sin sobra y falta,  
 como fue en cada hora ya contada,  
 como será en un siempre día a día.


.....*.....


Extraído de Arturo Uslar Pietri, La invención de América mestiza, México, Fondo de Cultura Económica, págs. 144-145
Página oficial
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/Uslar/

.....*.....


13 mayo 2006

La felicidad, ¿un desafío?

Pensaba acabar con Celaya, pero encontré esto y hay apariciones en el camino que no se pueden soslayar... dime si no...

http://www.arearea.it/images/InizioW.jpg

de Mariano José de Larra

España, 1809-1837

Un desafío (fragmento)

"Ayer aún hubiera dado toda mi sangre por oír un sí..., ¿por qué razón no soy ya completamente feliz? ¡Ah!, existe entre ella y entre mí un obstáculo en que se estrellan a la vez todas mis esperanzas. Dice que me ama; pero pertenece toda a su marido. Sí; la ha comprado: su cuerpo es suyo, y su alma también. Sus encantos, su amor, todo se lo ha vendido a Besford su familia. ¡Una boda por razón de estado! Y ella quiere llevar al extremo ese vil contrato. ¡Delirio! ¡Ah! ¿Cumple nuestra vida jamás lo que una vez prometió? Entramos en el mundo henchidos de esperanza: nos arrojamos llenos de alegría hacia un porvenir risueño; pero cada día que pasa se borra una ilusión, huye un placer ilusorio, se presenta en su lugar una horrible realidad, y a los veinticinco años, en la flor de nuestra vida, nos hallamos solos, aislados, desengañados y abrasados por una sed devoradora de felicidad que no se ha de satisfacer jamás."


El poder de la palabra

___________________

Si la felicidad es un desafío, es bueno que como tal lo controlemos para que no controle nuestra vida convertido en ansia. Por eso yo acabo como empecé con Benedetti, segura de que la templanza es la mejor defensa de la alegría y de la felicidad verdaderas, que son apenas momentos como rayos en medio de la serenidad, los "llamps verds", que dice un amigo, que si los sabemos ver y disfrutar, no hace falta ansiarlos, siempre llegan cuando es la hora.

Momentos felices - de Gabriel Celaya

http://www.budismo-valencia.com/Bodhin/terreno/mesa%20200.JPG



De "De claro en claro", 1956
 

Cuando llueve, y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego,
y así atizo las llamas, y salto la fogata,
y apenas si comprendo lo que al hacerlo siento,
¿no es la felicidad lo que me exalta?

Cuando salgo a la calle silbando alegremente
--el pitillo en los labios, el alma disponible--
y les hablo a los niños o me voy  con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican de alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que siente?

Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro --sé que todo es fiado--,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así a la muerte,
¿no es felicidad lo que trasciende?

Cuando me he despertado, permanezco tendido
con el balcón abierto. Y amanece: las aves
trinan su algarabía pagana lindamente:
y debo levantarme, pero no me levanto;
y veo, boca arriba, reflejada en el techo
la ondulación del mar y el iris de su nácar,
y sigo allí tendido, y nada importa nada,
¿no aniquilo así el tiempo? ¿No me salvo del miedo?
¿No es felicidad lo que amanece?

Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?

Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y, pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?

Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
"Estaba justamente pensando en ir a verte."
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?

Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarse en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?


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Si Celaya habla de Vivaldi y de mayo, qué tal escuchar LA PRIMAVERA, o EL OTOÑO, si estás en el sur? Gracias al trabajo de EL PODER Y LA PALABRA... los deleites se multiplican y socializan.
1723 - Las cuatro estaciones -  Nº 1 Primavera

Nueva mirada de la ciencia sobre la felicidad - por Nora Bär



Debaten si es bueno que se la estimule en personas sanas

Para Juan Pablo Piñeiro (27 años), ser feliz es compartir los buenos momentos: "Me siento muy bien cuando los vivo con gente que quiero", afirma. Analía Pazos (30) asegura: "La felicidad es la conjunción de muchas cosas. Es lo que siempre pido en un brindis: salud, dinero y amor". Iñaki Erreguerena (30) opina que "es la suma de pequeños momentos de grandes alegrías" y ver felices a los que quiere. Diego Marcos Ithurburu Isola (32) estima que "la felicidad es poder pasar más tiempo con la familia, gozar de buena salud y aprender a disfrutar de las pequeñas y cotidianas cosas de la vida, como la conversación, el descanso, la amistad, el trabajo". Delia Oneto (68) llegó a la conclusión de que "es un estado de la mente que va más allá de tener dinero, hijos, casa o marido". Por su parte, Ricardo Ponce (55) contesta sin vueltas: "Lo que me hace feliz es el dinero y comprar cosas".

Todos ellos ofrecen una respuesta sugestiva ­aunque incompleta­ a una pregunta que en los últimos tiempos desvela a psicólogos, psiquiatras y neurocientíficos: ¿qué es lo que nos hace ver la vida color de rosa? Y, en el caso de que lo descubramos, ¿es posible estimularlo a voluntad? Para hallar las raíces de ese estado de ánimo que nos hace cantar, tratan de encontrar patrones en las respuestas de las personas comunes y corrientes, comparan a pares de mellizos, analizan registros de imágenes mentales, estudian a monjes budistas, y no desdeñan ningún indicio que pueda iluminar los mecanismos mentales que hacen brillar nuestra existencia.

Las conclusiones comienzan a redondear un cuerpo de conocimiento en cierto modo sorprendente. Por ejemplo, hoy se sabe por imágenes de resonancia magnética que el ánimo positivo y entusiasta se asocia con una mayor actividad de la corteza prefrontal izquierda. También se postula que venimos "programados" para ser felices; es decir, que tendríamos un nivel emocional predeterminado para nuestro humor diario, más allá de las circunstancias de la vida.

Según algunos autores, las cuatro condiciones determinantes para ser feliz son:

º la autonomía,
º la competencia (sentir que se es efectivo en las actividades que se emprenden),
º los vínculos con otras personas y
º la autoestima.

Luego vienen:
º la determinación (tener metas propias) y
º ser físicamente atractivo, y sólo en último lugar aparece
º la popularidad y el dinero.

Sin embargo, otros disienten: diversos estudios muestran que quienes tienen discapacidades severas son menos felices que los que no las padecen, que los casados son -en general- más felices que los solteros, que ese aumento de felicidad se prolonga a lo largo de décadas, y que quienes se separan o enviudan experimentan un descenso de su bienestar. Por otro lado, lo que explicaría que a medida que los ingresos aumentan los niveles de felicidad se mantienen inalterables es que al mismo tiempo que se elevan nuestras posesiones también se multiplican nuestras aspiraciones materiales.

"En un individuo típico -escribe el investigador norteamericano Richard Easterlin- la función felicidad depende de la razón entre las aspiraciones y los logros en cada dominio de la vida."

Pero además, poco a poco, los neurocientíficos están empezando a atisbar la compleja maquinaria cerebral responsable de lo que podríamos llamar la "alegría".

"Antes se pensaba que había un sistema límbico, un anillo de estructuras que se encargaba de las emociones -explica Facundo Manes, director del Instituto de Neurología Cognitiva-. Hoy estamos revisando ese concepto y demostrando algo que postulaba Darwin ya en 1872: que la expresión de las emociones en humanos y en animales es homóloga. Existe un conjunto limitado de emociones básicas que se mantuvo a lo largo de la evolución en las diferentes especies: alegría, tristeza, sorpresa, miedo, asco, ira, disgusto. Y están asociadas con señales faciales que son comunes a diferentes culturas." Ya en 1983 se postuló que cada emoción debe estar asociada con un circuito cerebral particular. Y así como se descubrió que, por ejemplo, la amígdala está relacionada con el miedo, la ínsula con el disgusto y el estriado ventral interviene en la agresión, se sabe que la corteza prefrontal está involucrada en la regulación de la emoción y la toma de decisiones guiadas emocionalmente.

El mapa de las emociones

"Entre otras cosas, sabemos que la corteza orbitofrontal, una región «nueva» del cerebro desde un punto de vista evolutivo, se encarga de la recompensa y el placer -afirma Manes-. También se demostró que la emoción está «lateralizada»: cuando hay una lesión en el área derecha, los pacientes tienen risa patológica o se muestran patológicamente desinhibidos; cuando la lesión es en la izquierda, hay más depresión o angustia. Eso indicaría que el lado izquierdo procesa más la alegría y el derecho la tristeza. Lo interesante es que en individuos normales, estudios realizados en resonadores magnéticos funcionales mostraron que las mujeres y los varones procesamos las emociones de forma diferente. Las mujeres muestran mayor representación cerebral cuando evocan pensamientos tristes que los varones, y esto explicaría el riesgo casi duplicado de depresión que padecen con respecto a los hombres."

Sin embargo, si bien se puede decir que esta área es "necesaria" para la alegría, no es la única. "El cerebro trabaja en red y como si fuera un piano -apunta Manes-; algunas notas son más fuertes que otras. Quiere decir que se activa todo el cerebro, pero hay un área predominante." "Podríamos distinguir la percepción de objetos hermosos, la experiencia de la felicidad y la expresión de la felicidad -dice durante un diálogo telefónico con LA NACION el doctor Sergio Paradiso, de la Universidad de Iowa, en los Estados Unidos-. Y aunque estos tres aspectos se han conectado muy fuertemente entre sí seguramente se relacionan con distintos mecanismos que pueden ser disociados en el cerebro."

Por ejemplo, la percepción de caras hermosas, una función muy importante en la vida social, está conectada con la parte inferior y medial del lóbulo temporal. Con esa parte del cerebro distinguimos si una cara es familiar o no, si es fea o hermosa, y eso abre las puertas a un sentimiento de felicidad o no. Los estímulos de recompensa muchas veces activan un área cerebral en la parte más baja de los ganglios basales, llamada estriado ventral.

"Son zonas que se activan cuando se toman drogas como la cocaína -detalla Paradiso-, y seguramente los adictos están buscando un rápido sentimiento de felicidad, de recompensa. También se piensa que situaciones de la vida normal en que uno se siente bien están conectadas con la actividad de esta área del cerebro, como el orgasmo."

LA NACION

Científicos ingleses descubren la fórmula de la felicidad

"Plantar algo y mantenerlo vivo", ¡qué bien suena!



http://agnews.tamu.edu/dailynews/stories/SOIL/photos/1207alfalfatimphoto2LR.JPG

Más sobre el descubrimiento



El Confidencial y Terra publican una curiosa noticia de la bbc sobre el estudio que han llevado a cabo durante tres meses unos científicos en un pueblo del norte de inglaterra (Slough). Según el mismo, dicen haber encontrado los ingredientes esenciales para hacer más feliz la vida de las personas.

En resumen, las dos principales cosas que hay que hacer para ser feliz son comunicarse con los demás y llevar una vida sana desde el punto de vista mental y físico. En estos diez puntos se cubre el estado físico de la persona y su relación con el trabajo, otras personas y la comunidad. En resumen, la receta para la felicidad consiste en hallar, para cada persona, los mecanismos que permiten reparar su capacidad para conectarse consigo misma y con los demás.

De forma detallada, las actividades que mayor satisfacción ofrecen, son:

º Plantar algo y mantenerlo vivo
º Sonreir o hablar con extraños
º Llamar a un amigo que hace tiempo que no ves y organizar una cita con él
º Reducir a la mitad el tiempo frente a la televisión
º Recordar cada día cinco cosas positivas de la vida
º Salir a caminar
º Hablar durante más tiempo con los seres queridos, con tu pareja
º Mantener la esperanza
º Echar cada día una buena carcajada y mímate con algo, disfrutándolo
º Realizar ejercicios, al menos, media hora al día y tres veces por semana

El estudio fue realizado por el equipo de investigación formado por el psicólogo Richard Stevens, el psicoterapeuta Brett Kahr, los sociólogos Andrew Mawson y Richard Reeves y las médicos Jessica Pryce-Jones y Philippa Cahpman. "Casualmente", la bbc ha hecho un documental con cuatro capítulos llamado "Haciendo feliz a Slough", que ha emitido en televisión en estos días.

COMUNÍCATE


La fórmula de la felicidad
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_2633000/2633185.stm

La fórmula de la felicidad, en el cerebro
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_4970000/4970448.stm

¿Feliz? Ahora se mide científicamente

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_4960000/4960068.stm

¿Por qué somos, en general, más infelices?
Los españoles triplican en diez años el consumo de antidepresivos y doblan el de tranquilizantes
por Gonzalo Zanza

http://www.abc.es/hemeroteca/historico-18-12-2004/abc/Sociedad/los-espa%C3%B1oles-triplican-en-diez-a%C3%B1os-el-consumo-de-antidepresivos-y-doblan-el-de-tranquilizantes_9631015704552.html

12 mayo 2006

Defensa de la alegría - de Mario Benedetti

La templanza, es imprescindible;
es la mejor defensa de la alegría.







                                 a trini  
  
  
Defender la alegría como una trinchera  
defenderla del escándalo y la rutina  
de la miseria y los miserables  
de las ausencias transitorias  
y las definitivas  
  
defender la alegría como un principio  
defenderla del pasmo y las pesadillas  
de los neutrales y de los neutrones  
de las dulces infamias  
y los graves diagnósticos  
  
defender la alegría como una bandera  
defenderla del rayo y la melancolía  
de los ingenuos y de los canallas  
de la retórica y los paros cardiacos  
de las endemias y las academias  
  
defender la alegría como un destino  
defenderla del fuego y de los bomberos  
de los suicidas y los homicidas  
de las vacaciones y del agobio  
de la obligación de estar alegres  
  
defender la alegría como una certeza  
defenderla del óxido y la roña  
de la famosa pátina del tiempo  
del relente y del oportunismo  
de los proxenetas de la risa  
  
defender la alegría como un derecho  
defenderla de dios y del invierno  
de las mayúsculas y de la muerte  
de los apellidos y las lástimas  
del azar  
           y también de la alegría.


.....*.....

04 mayo 2006

Cuando el cerebro desconecta el yo



Si el cerebro necesita recursos, el ego desaparece.


Si el cerebro necesita recursos, el ego desaparece.

Nuevos estudios demuestran que si el cerebro se concentra en una tarea, la percepción de sí mismo desaparece. Además, por medio de la región cerebral especializada en la lectura percibimos palabras enteras, y no letras.

Auto-percepción y velocidad no van de la mano

Todos conocemos la sensación de perder el contacto con lo que nos rodea. Puede suceder por varias razones, y una de ellas es la concentración. Cuando nos abocamos a resolver una tarea, el cerebro desconecta la percepción del yo, a tal punto que perdemos la noción de nosotros mismos.

El neurólogo Ilan Goldberg, del Instituto Weizmann en Israel, sometió a voluntarios a experimentos en los que debían observar diversas fotografías. Al reconocer en ellas una figura conocida, como la de un animal, debían apretar un botón. Se trataba de una simple tarea cognitiva. Al aumentar la velocidad de la secuencia, la concentración también aumentaba.

Luego, en otra prueba de menor velocidad, se les pedía que relacionaran las fotografías con un sentimiento. La intención de Goldberg era provocar en los voluntarios la introspección u observación de sí mismo. Como se esperaba, los lóbulos frontales presentaban mayor actividad que otras regiones del cerebro. Al pasar a una secuencia más rápida, el mecanismo de percepción del yo permanecía totalmente inactivo.

Según Goldberg, ?las regiones del cerebro responsables de la introspección están separadas de las zonas responsables de la percepción sensorial?. El investigador explica además que, cuando el cerebro necesita todos sus recursos para llevar a cabo tareas complejas, la zona de la auto-percepción se bloquea. Es decir que dejamos de percibirnos a nosotros mismos.

Goldberg cree que esto responde a un mecanismo de defensa. ?Cuando nos vemos en peligro, como al aparecer una serpiente, no tiene sentido reflexionar acerca de qué sentimos?, explica. El equipo de Rehovot presentó este informe sobre su trabajo en la revista ?Neuron?.

Palabras, no letras

El ser humano conoce la palabra escrita desde hace algunos milenios, poco tiempo comparado con los cientos de miles de su existencia. Toda una novedad en nuestra historia evolutiva. Y hace ya siglo y medio que la ciencia trata de averiguar si existe una región cerebral especializada en reconocer palabras formadas.

En París, en el Hopital de la Salpetrière, trabaja Laurent Cohen para comprobar la hipótesis que formulara Jules Déjerine hace más de cien años. En una operación realizada en un paciente epiléptico, los cirujanos del equipo de Cohen planearon extirpar tejido del área llamada de ?formación visual de la palabra?, Word Form Area (WFA), ubicada en la parte postero-superior del hemisferio cerebral izquierdo.

Anteriormente, Cohen y sus colegas habían colocado seis electrodos en dicha zona. Cuando el paciente leía palabras de tres a nueve sílabas, la actividad cerebral era registrada por un tomógrafo de resonancia magnética. Los científicos tomaron el tiempo que necesitaba para leer, y comprobaron que el lapso era independiente de la longitud de las palabras. El tomógrafo mostraba plena actividad en el área de formación visual de las palabras, y también los electrodos, lo que confirmaba la tesis: el cerebro percibe las palabras como un todo.

Un lugar especial para la lectura

Luego de la operación, los neurólogos repitieron el experimento. Para su sorpresa, la velocidad de lectura era menor, y dependía del largo de las palabras. Además, la tomografía no mostraba actividad en la WFA. Lo que sucedió es que el área fue dañada por la operación, según reportan los investigadores en ?Neuron?.

?Esto significa que el proceso de la lectura comienza a medio camino entre la visión y la elaboración del lenguaje?, aclara Lionel Naccache, del equipo de La Salpetrière a Der Spiegel. Con esto se demostraría el papel que cumple esa región cerebral en la capacidad de leer.

También científicos estadounidenses ven en estos resultados la prueba de que Déjerine tenía razón: el cerebro posee una región especializada en reconocer palabras enteras. Lo sorprendente es, según ellos, que exista un área que se ocupe de la lectura, una habilidad reciente, evolutivamente hablando.


Deutsche Welle

27 abril 2006

Descubren el mecanismo cerebral de la creatividad - por Yaiza Martínez

Puede estimularse con pensamientos adecuados para la solución de problemas

http://www.tendencias21.net/photo/355569-438515.jpg

Los mecanismos que usa el cerebro para propiciar la creatividad han sido observados a través de la resonancia magnética. Una investigación ha descubierto asimismo que determinados pensamientos estimulan las zonas cerebrales relacionadas con la creatividad, que son diferentes a las que usa el cerebro durante el pensamiento metodológico. Predisponernos a pensar de una u otra manera puede ayudarnos a resolver muchos problemas cotidianos, incluso antes de que se nos hayan planteado.

¿Por qué hay veces que, de repente, tenemos pensamientos originales y creativos que nos hacen resolver algunos problemas de manera inesperada? Y, ¿por qué, por el contrario, en otras ocasiones parece que, por más que le demos vueltas a la cabeza, no somos capaces de dar con una solución?

Un nuevo estudio realizado por las universidades norteamericanas de Drexel y Northwestern, ha revelado que existen patrones de actividad cerebral que funcionan antes incluso de que nos enfrentemos a un problema, y que estos patrones están relacionados con diferentes tipos de preparación mental, que nosotros mismos podemos provocar. El estudio será publicado por la revista Psychological Science, de la que la asociación del mismo nombre ha publicado un comunicado.

Los investigadores sobre el conocimiento John Kounios, de la universidad de Drexel, y Mark Jung-Beeman, de la de Northwesten, habían realizado con anterioridad otro estudio en el que se había demostrado que las funciones cerebrales eran diferentes en los procesos de pensamiento creativo que en aquellos procesos en los que se llegaba a una solución metodológica.

Este nuevo estudio ha puesto en evidencia, además, que el momento en que se produce la ³comprensión² repentina es fruto de un trabajo cerebral que se desarrolla mucho antes de que se alcance la solución. Incluso, los científicos han descubierto que la gente puede prepararse mentalmente para ese momento de comprensión aparentemente repentina antes de que se les presente un problema a resolver.

Detener el procesamiento de otras señales

Esto es debido a que uno puede tomar la ³actitud² de pensar de una manera determinada, sin necesidad de que haya un problema concreto. Según ha revelado la investigación, cuando tenemos que resolver algo, y para ello se necesita que comprendamos, los patrones del funcionamiento cerebral revelan que seguimos los siguientes pasos: dirigimos nuestra atención hacia ³dentro², nos preparamos para activar nuevas líneas de pensamiento y, quizá, incluso acallamos los pensamientos más irrelevantes.

Por lo tanto, somos capaces de prepararnos mentalmente para encontrar las soluciones utilizando diversos modos de pensar ­analítico, intuitivo, imaginativo, creativo- y, lo que resulta sorprendente, nuestra elección hará que la actividad cerebral varíe en función del tipo de pensamiento que desarrollemos. Esta actividad puede medirse por medio de imágenes de resonancia magnética.

En otras investigaciones, los científicos habían revelado que justo antes de que se llegue a la solución deseada, y después de que las personas se hallan esforzado mentalmente por resolverla, el cerebro reduce momentáneamente las señales visuales, lo que produce un efecto similar a lo que hacemos involuntariamente cuando entornamos los ojos o miramos fijamente a un punto mientras pensamos. De esta forma, el cerebro facilita que la solución emerja.

El nuevo estudio añade a estos descubrimientos la sugerencia de que la preparación mental incluye una focalización hacia el interior de la atención incluso antes de que se presente un problema determinado. Por lo tanto, resulta tan importante la manera en qué piensa una persona como el tipo de pensamiento necesario para alcanzar la solución.

Cómo se hizo

A los participantes de este nuevo estudio se les presentó una serie de puzzles de palabras. Cada uno de los problemas estaba compuesto por tres palabras (como tanque, colina y secreto), y los participantes tenían que pensar en una sola palabra con la que se pudiera formar una frase común con cada una de esas tres palabras.

A menudo, los voluntarios resolvieron este tipo de cuestiones con una comprensión repentina de lo que habían de decir, esto es, la solución les venía a la cabeza de repente y era correcta. Otras veces, se solucionaron los problemas de manera más metódica, probando posibles soluciones antes de dar con la definitiva.

En dos experimentos paralelos, los participantes resolvieron estos problemas mientras se monitorizaba la actividad de sus cerebros o bien con electroencefalogramas o bien con imágenes de resonancia magnética. Los primeros dan información anatómica y las resonancias permiten ver la actividad de las áreas cerebrales. Los científicos se centraron en estudiar la actividad neuronal en el periodo de tiempo justo antes de que cada problema fuera presentado.

Las dos técnicas de imagen mostraron resultados muy similares, así como diferentes patrones de actividad cerebral cuando el problema era resuelto por ³comprensión² que cuando lo era por ³método².

La actividad cerebral en el primer caso se producía en el área del lóbulo temporal, relacionada con el procesamiento conceptual, y en las áreas del lóbulo frontal, asociadas con el control cognitivo. Por el contrario, si se pensaba de manera metodológica, la actividad neuronal aumentaba en la corteza visual, en la parte posterior del cerebro, lo que implica que estos participantes centraban su atención en la pantalla en la que aparecía el problema planteado.

Por lo tanto, el estudio ha demostrado que estas dos formas pueden servir para resolver problemas ­la analítica y la intuitiva- y que las dos nos llevan a usar de manera distinta nuestro cerebro.
 
TENDENCIAS 21

26 abril 2006

"En el amor y el sexo está todo permitido, siempre que haya ética" Silvia Bleichmar



Silvia Bleichmar


Entrevista de Analía Roffo con Silvia Bleichmar, psicoanalista

"Nuestra cultura tiene una incapacidad cada vez mayor de acceder a la felicidad. La reemplaza por un goce inmediato y superficial, que no reconoce al otro como un sujeto con el que existen obligaciones de tipo ético."


En una escena de la película "Derecho de familia", el protagonista le dice a su mujer que ella deberá ocuparse de la sexualidad de su hijo hasta la mayoría de edad del chiquito. ¿Es así? ¿Las mujeres se ocupan de la sexualidad de sus hijos varones? ¿Deben hacerlo?

-Las mujeres se ocupan de los hijos varones y de las hijas mujeres. El problema es cuál es el límite de la intromisión en el cuerpo del otro. Porque cuando el protagonista le dice eso a su mujer, le empieza diciendo otra cosa: que se ocupe de cambiarle los pañales, de llevarlo al baño...; hace una seguidilla respecto del cuerpo. Lo que está planteando es que el cuerpo del niño es propiedad de la madre y que él no quiere ocuparse de ese cuerpo.


¿Hoy en día hay tantos hombres que piensan así?

-No lo creo. Los padres participan muchísimo más que antes, y la madre va perdiendo esa propiedad exclusiva sobre el cuerpo de los hijos. En realidad, es una gran ventaja, porque el nivel de intromisión a veces era muy grande. Pero me parece que el problema de ocuparse de la sexualidad habría que desplazarlo al de apropiarse del cuerpo.


¿A qué se refiere?

-A que el adulto no se apropie del cuerpo del niño sino que esté al servicio de la resolución de las necesidades que tiene el cuerpo del niño, y que pueda tener en cuenta que ese cuerpo está sostenido por un sujeto. En ese sentido, el adulto ?madre o padre? tiene a su cargo la preservación de ese cuerpo, sin tomarlo como objeto de goce propio.


La palabra goce es típica del psicoanálisis. ¿Cómo la podemos definir en términos sencillos?

-Goce es toda forma de ejercicio del placer que esté despojado de la comprensión de la subjetividad que implica el otro.


¿Por qué es importante entonces que esa relación inicial y familiar no esté teñida por la idea de propiedad?

-Porque contamina el desarrollo de la sexualidad. Una de las cosas que me ha llevado a redefinir la perversión ha sido la instrumentación del cuerpo del otro como un lugar de goce despojado de subjetividad. Cuando se emplea el cuerpo del otro como si estuviera vaciado, como si fuera un objeto, hay perversión. Bajo la forma que se ejerza. Aun bajo la forma de una relación sexual tradicional.


¿Ese reconocimiento del otro es imprescindible para el amor, para la relación sexual?

-Es que en el amor y en el sexo todo está permitido, siempre que haya ética. La ética implica reconocimiento del otro, noción de mi obligación hacia el otro, como dice Levinas. En este sentido, el amor pone coto al goce desenfrenado. Lamentablemente, una de las cosas que se manifiesta en nuestra cultura es la dificultad de acceso a la felicidad y su reemplazo por un goce inmediato. Y este goce es una forma desubjetivizada de la relación sexual. En ese sentido es perversa, no en los modos genitales o no que tome. ¿Usted recuerda la película "Regreso sin gloria"?


Cómo olvidarla...

-Precisamente, nos hemos pasado la vida preguntándonos cómo hacía esa pareja entre un lisiado de Vietnam y una mujer sana (encarnados por Jane Fonda y John Voight) para ejercer el amor en términos de sexualidad. De lo que no hay duda es de que en esa pareja no había perversión, sino una capacidad infinita de reconocer del otro su subjetividad.


¿Podría haber un reconocimiento semejante en una película como "Secreto en la montaña (Brokeback Mountain - En Terreno Vedado)"?

- Exactamente. En ese filme el amor es una cuestión central. A tal punto que uno de los personajes no es homosexual y sin embargo, es tan profundo su amor por el otro, que queda capturado por la pasión, pero no se le ocurriría tener otra relación homosexual. La película tiene otro rasgo extraordinario: cada vez que la sociedad los humilla en su condición de masculinidad, cada uno se arroja al otro, como una recuperación de la dignidad en la medida en que se siente amado.


Dada la mayor o menor aceptación social, ¿suele haber más sufrimiento en las parejas homosexuales que en las heterosexuales?

- Sí, pero no todo es sufrimiento. Una de las cosas más destacables es que las parejas homosexuales estables, en sociedades más permisivas, tienen la misma plenitud y los mismos problemas que las parejas heterosexuales. Se les plantea también a veces la disociación entre el amor por el compañero y al mismo tiempo el déficit pasional que puede haber, exactamente igual que ocurre en parejas heterosexuales cuando se estabilizan.


Respecto de la similitud de problemas, ¿una pareja homosexual tendría más o menos los mismos que una pareja heterosexual para criar un hijo?

- Tendría los mismos, en algunos puntos, y diferentes en los temas específicos que tienen que ver con la organización de género y con el hecho de que se está rompiendo una pauta establecida respecto a la diferenciación de funciones. Pero esto no implica, de ninguna manera, mayor patología en los niños. Lo que hay que saber es que la diversidad de problemas no significa mayor o menor patología, sino diversidad de caminos. Lo que importa es que lo que se sostiene en cualquier situación ?sea de reproducción biológica, sea de adopción, sea de lo que sea? es el deseo de hijo como un deseo de trascendencia, que no reduce al niño a su cuerpo en sí mismo como lugar de goce ?insisto en esto?, sino como lugar trascendente respecto de la subjetividad. Y eso se puede dar perfectamente en una pareja homosexual o en una pareja heterosexual.


Usted dice que no hay límites para el amor y el sexo salvo el reconocimiento ético del otro. ¿Es lo que usted observa mayoritariamente?

- No, no. Lo que estoy viendo en hombres y mujeres es un reconocimiento, sí, pero de la desubjetivación de que son objeto en la relación con el otro. Me refiero, por ejemplo, a la forma en la cual algunas mujeres sienten al hombre como un proveedor, despojado de otros atributos, furiosas cuando él no provee lo que suponen que tendría que proveer. En estos casos, algunos analistas se confunden, creyendo que lo que está en juego es un derecho y no una fantasía ilimitada respecto a lo que el hombre posee, con lo cual estimulan una pelea brutal sobre la base de un fantasma de frustración de la mujer, que en realidad se sostiene sobre un fantasma de omnipotencia del hombre.


¿Y qué observa en los hombres?

- En los hombres estoy viendo la sensación, después de muchos años de matrimonio, de haber sido proveedores no reconocidos en su esfuerzo y sufrimiento. Y también aparecen estas preocupaciones en las mujeres respecto a qué representan ellas para un hombre. Creo que esta idea de intercambiabilidad de la pareja que ha surgido ?la idea de que la mujer es intercambiable por otra más joven, o el hombre por otro más rico? está vinculada a estos procesos de desubjetivación de los que hablo e implican una profunda infelicidad para la sociedad.

¿En esa búsqueda de goce inmediato no hay felicidad posible?

- Lo que hay es una pérdida permanente de la capacidad amorosa. El otro día hablaba con alguien que había tomado éxtasis en el fin de semana, y que estaba deprimido. Yo, en lugar de considerarlo como una cosa de culpa, lo tomé como un proceso de deshidratación psíquica. Cuando uno toma éxtasis y no toma agua con sales, se deshidrata. En algunos procesos de drogadicción o de circulación sexual sin enlace con el otro, lo que se produce es una deshidratación psíquica. El sujeto cree que está calmando la sed, pero en realidad se está deshidratando psíquicamente.


¿Se está secando?

- Así es. Y eso produce un circuito de insatisfacción muy profundo. Porque la gran cuestión es la relación entre felicidad y acceso al placer. La felicidad es una sensación de confort consigo mismo, no es simplemente una descarga del malestar. Y nuestra sociedad ha incrementado tan brutalmente el malestar, que lo único que se propicia son descargas o aplacamientos de ese malestar. La descarga viene por el lado de estas formas de goce y el aplacamiento por el lado de la medicalización. Pero lo que existe es un incremento muy importante de malestar, sobre la base de una fractura del reconocimiento intersubjetivo y de la posibilidad de proyectos compartidos.

Copyright Clarín, 2006.

21 abril 2006

Los humanos no son recursos - por Michel Henric-Coll

Me llega a través del correo electrónico y me gusta, el autor junto a su nombre adhiere:

"Una velada en la que todos los presentes están de acuerdo es una valeda perdida. - Albert Einstein"


Los humanos no son recursos
por Michel Henric-Coll


Recursos: pl. Bienes, medios o riqueza. Conjunto de medios disponibles para resolver una necesidad o llevar a cabo una empresa. Recursos naturales, hidráulicos, forestales, económicos, humanos.

Cuando la empresa considera a los humanos como recursos, los está considerando en el mismo plan que sus bienes, sus pertenencias (riqueza) o como un medio para conseguir sus objetivos personales.

Como cualquier recurso, los recursos humanos son susceptibles de ser contabilizados, medidos, pesados, controlados, y utilizados como cualquier otro bien o medio de la empresa, es decir de un modo racional, objetivo e impersonal.

Los recursos tienen un costo, una rentabilidad, son aprovechables y sumisos a los cálculos económicos como los recursos financieros, técnicos y materiales de la empresa.

Considerar a los humanos como recursos nos lleva a considerar por ejemplo nuestra relación con ellos desde una óptica legal, y no moral, y sabemos que son dos puntos de vista que no son siempre iguales.

Siendo recursos, los humanos no sienten, no opinen, no se motivan, ni se consideran; son bienes, medios para conseguir nuestros fines. Este planteamiento tiene un serio sabor a post taylorismo ¿no? Cabe preguntarse si los empleados de las empresas de hoy se identifican con un medio al servicio de los objetivos de los propietarios industriales.

Cuando los plebeyos se segregaron de los patricios y se refugiaron en la romana Colina Palatina, Cicerón les contó la historia de los miembros y del estómago. Les explicó que el estómago moriría si los miembros dejasen de recoger y traerle alimentos, pero que también morirían los miembros si el estómago no transformara estos alimentos en energía. Cicerón les mostró la interdependencia y las relaciones simbióticas, en las que nadie puede desarrollarse sin la existencia del otro.

La historia tal como la he leído no precisaba si Cicerón contara lo mismo a los patricios, espero que sí. En todo caso, cuando la empresa habla de sus Recursos Humanos, me parece que necesitaría un Cicerón moderno, quien podría argumentar que la propiedad empresarial y los trabajadores son en realidad socios en el negocio. El capital estómago necesita tanto a los miembros trabajadores como puede ser cierta la recíproca.

Las personas no son un instrumento de la organización, sino que forman la organización. La organización no dispone de personas, sino que se encuentra formada por personas.

Tal vez este cambio de perspectiva debiera formalizarse en un nuevo nombre para la función. Tal vez en lugar de Recursos Humanos debiéramos hablar de Equipo Humano y esto, a su vez, nos llevaría a replantearnos si el título de Director del Equipo Humano es correcto. ¿Se dirige a un socio, o se le convence?

Lo dejo en vuestras manos.

oOo

Copyright © Michel Henric-Coll. Reproducción autorizada con la condición de reproducir íntegramente los textos, no modificarlos, y citar el autor.

Michel Henric-Coll es Profesor colaborador de la Universidad Politécnica de Valencia

15 abril 2006

La humildad del sobreviviente

Hace mucho que leí este artículo y lo guardé, hoy me parece oportuno pegarlo en esta conmemoración del holocausto judío. Encuentro novedosas y profundas las reflexiones de Wisel. 

Viene a decirnos más o menos, que aunque tengamos tan visto el holocausto como la pasión de JC, lo que vemos, aún cuando sea fiel a la historia y desgarrador, no es la realidad que vivieron los asesinados y los sobrevivientes. Asegura que el sobreviviente tiene dificultades para expresar un discurso reivindicativo en el espacio público, dice que su dificultad primera es interior, que está escondida en el ámbito de su conciencia y de su pudor, razón por la que depende de ser convocado por un intermediario para testimoniar sobre los muertos, sobre sí mismo, sobre los asesinos. La necesidad de organizar sus memorias y de encontrar las palabras le viene planteada desde fuera. Hasta darle forma, sólo tenía los recuerdos, la angustia y la ira. Los moldea y articula para hacerlos medianamente comprensibles refrenando su extremos, limando sus aristas, sus puntas, sus filos. Aplaca sus lágrimas, estira sus nudos de garganta, ralentiza sus pulsaciones, des-suda sus pánicos. Aún después de este esfuerzo que produce una imagen de lo vivido, falta la edición: los medios y los grupos de poder reorganizan su discurso final, que una vez acabado le es menos propio.

Me parece comparable con lo que sucede con la guerra civil española y con la dictadura, aunque no por los mismos motivos. Da la impresión de que la generación víctima, en estos procesos sociales,  estuvo condenada a reducir su espacio de reivindicación al pequeño mundo de lo privado, por no disponer de las herramientas de la mediatización ni del entorno propicio para la reconstrucción colectiva. Unas veces pensará que carece del lenguaje legitimado, que quién es él o ella para contar algo que pueda importar; otras, creerá que le falta la capacidad para conectar hechos personales con históricos; en otros casos cerecerán efectivamente de habilidades o medios para convocar y reunir a sus semejantes dispersos en una labor organizada de producción; de los medios materiales y el tiempo para escribir, grabar, recorrer, investigar; del estímulo social que provoque una sensación de que es la comunidad la que demanda y valora el testimonio de un sobreviviente... Tal vez ésta sea la peor de las carencias... "Me salvé para vivir, pero a quién le importa ahora el que se fue. Qué inútil la lucha, qué inútil la muerte."

De muy diferente manera, inspiradas en las viudas chilenas, las madres de la Plaza de Mayo, las abuelas y los hijos, se apoderaron del espacio para narrar la historia en plena dictadura, y en medio del silencio de hierro de una sociedad encadenada por el miedo; las primeras páginas las escribieron sin decir una sola palabra, no más el silencio y el nombre de su ausente bordado en un pañuelo, nombre que sacaron a pasear con una foto, por la plaza y en círculo, en contra de las agujas del reloj, cada jueves, con un coraje sin precedentes avanzando hacia atrás, hacia el reencuentro con la verdad. Fue imposible detener el proceso de verdadera reorganización nacional de la memoria. Hicieron del relato de la vida y de la desaparición y muerte, el reclamo por la dignidad de los muertos y de los sobrevivientes, aún de aquellos que estaban lejos ideológicamente de los hechos. El mundo entero integró la sigla DDHH en la vida cotidiana con sus marchas.

Es tristemente limitado el relevamiento que se hace de las historias personales afectadas por la guerra civil, y ya mediatizado con esfuerzo, queda relegado a publicaciones de baja demanda o a horarios radiales y de tv para minorías. Libertad, libertad, sin ira libertad, ¿será esta la razón? No es extraño que sean los hijos y los nietos quienes hoy buscan fosas, reclaman certificados, pensiones e indemnizaciones, anulaciones de juicios...

Muchos protagonistas que tienen cosas que decir se irán sin haberlas contado.

Hay un proyecto estupendo, pero poco difundido para atajar esta situación antes de que sea tarde, aúna la disponibilidad de juventud formada en TICs, estudiantes de la UPC, con la memoria de los protagonistas, relatores voluntarios que asisten habitualmente a actividades en casales y centros cívicos: dos generaciones produciendo un discurso imprescindible para el presente y el futuro.

Buscaré más información y la postearé en estos días, por si interesa a alguien difundirla o participar.


ABOGANDO POR ALGUNA MEDIDA DE MODESTIA
por Elie Wiesel


Elie Wiesel, premio Nobel de la Paz 1986, comparte sus reflexiones sobre la experiencia del sobreviviente.


Una generación después, se puede decir aún y debe ahora afirmarse: No existe literatura sobre el Holocausto, ni puede existir. Su sola expresión es una contradicción de términos. Auschwitz niega toda forma de literatura, al desafiar todos los sistemas, doctrinas; resumirlas en una filosofía es minimizarla, distorsionarla.

Pregunte a un sobreviviente, cualquiera, y me dará la razón. Aquellos que no vivieron la experiencia nunca sabrán; aquellos que han vivido, nunca hablarán, en todo caso, no con realidad y no con sentido completo. Aquí encontraremos libros que serán de poca ayuda, viles comentarios que sirven sólo de guías. Entre los recuerdos de un sobreviviente y sus descripciones en palabras, aun la suya propia, existe un abismo impenetrable.

El pasado pertenece a los muertos y el sobreviviente no se reconoce en las imágenes y las ideas que presumible-mente lo identifican. Una novela sobre Auschwitz no es una novela, o sino no es sobre Auschwitz. El sólo intento de escribir tal novela es blasfemia, como es cualquier intento de explicar o justificar, ya que cualquier explicación es una forma de justificación. Aquí la ignorancia, linda con la falsedad y el engaño. Esto lo debe saber si aún no lo entendió: Auschwitz significa muerte, total, absoluta muerte -del hombre y de todo el pueblo, idioma o imaginación, de tiempo y del espíritu-. Su misterio está condenado a permanecer intacto.

El sobreviviente lo sabe. Él y ningún otro. Y así está obsesionado por culpa y desesperación.

Presencia del testigo verdadero: una tarea dolorosa y temerosa. Por el hecho que sobrevivió, requiere de él ser testigo. Pero ¿cómo puede hablar sin cometer traición contra sí mismo y otros?

Una trampa dialéctica de la cual no se puede escapar: el verdadero testigo debe permanecer en silencio. Aún así puede expresar lo inexpresable, no sería comprendido.

Y aún, al comienzo, en un mundo aún en ruinas, él se esforzó en adelantarse y al menos parcialmente levantar el velo, no para liberarse del pasado, sino por lealtad hacia el pasado. A sus ojos el olvido quiere decir que el enemigo ganó. El verdugo siempre mata dos veces, la segunda para cubrir todos los trazos y evidencias de su crimen. Olvidar es ser su cómplice. Uno debe testimoniar para que no haya olvido.

Una tarea dolorosa y no gratificante que causa temor y remordimiento. Las palabras que el testigo juntó, las imágenes que pudo ordenar son muy pálidas comparadas a su substancia. La expresión desafiada y resistida de permanecer callado, mientras que, por otra parte, hubo más intensidad, más peso, más verdad en lo que no se dijo.

El pánico en los ojos de las personas mayores, los susurros de los niños que se tornaron viejos al enfrentar la muerte, la silenciosa y solemne marcha de las víctimas como llevadas a las llamas y a la obscuridad; las selecciones, las fosas comunes, aquellos que decían Kadish por sus propios muertos y por los vivos: no podría describirlo, y sin embargo lo tuvo que hacer.

Se debería inventar un idioma y vocabulario especial para decir lo que ningún ser humano dijo ni dirá nunca.

¿Realmente leyó las historias contadas por los sobrevivientes? Parecen escritas por el mismo hombre. Temeroso y desganado, testimonia calladamente y dice poco; habla como susurrando como si tuviera culpa; escribe sin palabras más bien casi contra ellas.

En vez de comunicar la experiencia en sí, revela su inhabilidad para expresarla completamente.


El testimonio del sobreviviente inspiró temor y humildad

Al principio, la cuestión fue tratada con una especie de reverencia sagrada. Fue considerada tabú, reservada exclusivamente para los iniciados. Los gran-des escritores de nuestro tiempo como Camus, Mauriac, Maulkner, Agnon, Silone, tuvieron cuidado de no rasgar el tema.

Actuaron respetando a los muertos así como a los sobrevivientes. Y también les importaba la verdad. En este singular dominio, la verdad es más ajena que la ficción, y así lo entendieron. Aquí la imaginación palidece al lado de la realidad. La integridad artística e intelectual les evitó aventurarse en campos perseguidos por tantos fantasmas y enterrados bajo cenizas. Las historias publicadas parecían documentales. Estas historias verídicas podrían envolver al lector como en una pesadilla, haciendo agitar el corazón instilando un sentimiento de punzante excitamiento. Uno siente que esto no era creación del artista, sino algo de arte y literatura trascendental, algo completa-mente diferente, Siguiendo al protagonista, en su error de expresión, uno se dejó llevar por su voz, tratando de compartir su desesperación, pero eso era todo. Uno quedaba afuera y atrás.

Ni uno pasó a ser juzgado, ni uno se atrevía, no todavía.

Por querer una vara, una guía, el sobreviviente tuvo el derecho de forjar su propio estilo, de elegir su propia forma y modo de expresión. Una medida de humildad aún persistía.

FUENTE