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16 mayo 2006

"Endesa y Repsol tienen una gran deuda ecológica con América Latina" - Entrevista con Miquel Ortega

Entrevista con Miquel Ortega´- Experto en deuda ecológica

Miquel Ortega Cerdá es miembro de la RCADE - Red Ciudadana por la Abolición de la Deuda Externa. Es el coordinador de la comisión de deuda ecológica. Master en física, especialidad Radioactividad Ambiental por la Universidad Autónoma de Barcelona, sostiene que los países del norte están en deuda con los del sur.

La deuda ecológica justamente denuncia que los países más industrializados evitan sus responsabilidades, y los efectos de sus acciones los reciben los países del sur. Y ahí también tienen su responsabilidad las empresas españolas, "como Endesa y Repsol".

¿Por qué los países del Norte están en deuda ecológica con los del Sur?

Hay muchas razones. Uno de ellas, porque los países del Norte utilizan recursos naturales de los países del Sur a sabiendas que no se hacen cargo de los daños ambientales y sociales que provocan durante su extracción.

¿Hay una relación entre la deuda ecológica y la deuda externa?

Sí, aunque podrá haber deuda ecológica sin deuda externa. La existencia de la deuda externa favorece que la deuda ecológica aumente.

¿Cómo?

Los países con más deuda externa necesitan la entrada de divisas para poder pagar la deuda externa contraída.

¿Qué país sería el más deudor ecológico y el más endeudado?

Uno de los países más endeudados sería Estados Unidos. Los países europeos en general se encuentran también entre los países más deudores. En el lado de los acreedores nos encontraríamos con muchos países de Latinoamérica, África y Asia.

¿España en qué parámetros se mueve?

Es una deudora ecológica clara. También algunas empresas originarias de España como Endesa, o Repsol en Argentina por ejemplo están adquiriendo una gran deuda ecológica por su comportamiento ambiental irresponsable principalmente en los países de América Latina.

¿Cómo se puede cuantificar esta deuda?

La deuda ecológica no puede cuantificarse monetariamente en su totalidad. Es importante que quede claro que no se pretende poner precio a la naturaleza porque eso no tiene sentido. Pero en cambio sí se pueden poner en términos monetarios algunos aspectos la deuda ecológica, por ejemplo: ¿Cuánto dinero se ha ahorrado la empresa X al obviar las medidas de seguridad y protección ambiental necesarias y extraer petróleo dañando el entorno de la extracción?

¿Pero no es normal que los países más industrializados contaminen más?

Lo que debería ser normal es que cada país se haga responsable de sus actividades. La deuda ecológica justamente denuncia que los países más industrializados evitan sus responsabilidades, y los efectos de sus acciones los reciben los países del Sur.

¿No pagan ya por ello algún tipo de canon por contaminación?

La legislación sobre contaminación es mínima, pero no sólo es ese el problema, sino que el concepto de deuda ecológica les obligaría también a afrontar aspectos básicos de nuestra vida como el consumo excesivo de recursos.

¿El concepto de deuda ecológica persigue la cancelación de la deuda externa?

El hecho que los países del Norte soliciten una deuda a los países del Sur es ridículo. Deberíamos comenzar por reconocer que los países del Norte somos ante todo deudores, por eso es del todo lógico cancelar la solicitud de deuda externa y trabajar seriamente para cambiar nuestras propias economías.

En 1995 ya se decía que el Norte "debería" al Sur unos 70.000 millones de dólares sólo por sobre-emisión de gases de efecto invernadero.¿Ha aumentado esta cifra?

Sí, desgraciadamente no ha dejado de aumentar porque las emisiones de los países del norte han continuado creciendo. Actualmente la deuda por sobre-emisión de gases de efecto invernadero la podemos valorar, con una estimación conservadora, en unos 515.000 millones de dólares. Los efectos no monetarios de esta sobre-emisión de gases invernaderos lo veremos nosotros y nuestros descendientes.

¿Qué porcentaje de la deuda externa supone la cuantía de la deuda ecológica de estos países?

Es variable. Lo que sí está claro es que la deuda ecológica es mucho mayor que la deuda externa, lo que nos plantea la necesidad imperiosa de una reflexión sobre la economía que queremos en los países del Norte y los efectos de las relaciones internacionales que estamos forzando.

Utilizáis el concepto de biopiratería. ¿Es como el derecho de propiedad intelectual pero sobre las reservas naturales?

La biopiratería es la apropiación intelectual de los conocimientos ancestrales relacionados con las semillas, el uso de plantas medicinales y de otras plantas, que han realizado los laboratorios de los países industrializados y la agroindustria moderna, y por la cual además cobran royalties.

¿Pero no puede ser lo mismo la información utilizada para un producto de cosmética, comprado por una multinacional, que el destinado a producir una vacuna, comprada por una organización humanitaria?

Sin duda esta es una pregunta totalmente legitima que pone de manifiesto algunas de las deficiencias claras del mercado, pero aun podíamos ir más allá. Si creemos que la biodiversidad es necesaria a medio-largo plazo para la supervivencia humana, ¿debemos confiar en el mercado para conservarla? ¿Es el mercado el mecanismo con el que hemos de gestionar la supervivencia humana? ¿Debe quedar algo fuera de este mecanismo, si es así donde ponemos las fronteras?

REBELIÓN
24 de septiembre del 2003
http://www.lacorrientealterna.com/

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Relacionadas:
1- ECAs, deuda externa, deuda ecológica - CESCE - LA REALIDAD EN EL ESTADO ESPAÑOL - en *.pdf

2- este informe (resumen del libro que cito debajo), es un *.pdf

Miquel Ortega, ODG, 6 de febrer 2006
3 pàgs (en castellà)
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Un libro:
La deuda ecológica española
Impactos sociales y ambientales de la economía española en el exterior

Belén Balanyá, Gualter Batista, Iolanda Fresnillo,Ferrán García, Tom Kucharz, Rosa Lago, David Llistar,Miquel Ortega, Ignasi Puig, Daniela Russi
Muñoz Moya editores
Gener 2006
140 pàgs.

ISBN: 84-8010-153-9

PVP: Llibre: 10 euros, impostos inclosos (de moment, només disponible en castellà)

De què va...
El llibre explica els principals impactes ecològics i socials de l´economia espanyola als països empobrits. Sobreconsum, transnacionals espanyoles, canvi climàtic, organismes multilaterals, sobirania alimentària, deute extern, etc. són alguns dels temes centrals que es tracten en aquest text.

Mapuches: Fin de la huelga de hambre

Tierras del pueblo mapuche




M A P U C H E S
Se impuso la salida política: Comuneros suspenden Huelga de Hambre.
 
Los peñi han suspendido momentáneamente la Huelga de Hambre, que sostenían desde el 13 de marzo, (63 días), luego de firmar un acta de compromiso con el Gobierno, avalado por cuatro garantes que velarán por el cumplimiento de los acuerdos. El acta, de ocho puntos, fue avalada por el obispo de Temuco, Manuel Camilo Vial, los senadores socialistas Alejandro Navarro y Jaime Naranjo y el lonko José Cariqueo.
 
En este, el Gobierno se compromete a dar suma urgencia al proyecto de ley presentado por el senador Navarro sobre la concesión de libertad vigilada a los mapuches condenados a 10 años de prisión y al pago de 400 millones de pesos de indemnización en virtud de la ley antiterrorista. En el texto quedó establecido que el incumplimiento de cualquiera de los ocho puntos provocará que los compañeros  y la compañera retomen la huelga de hambre.
 
Los peñi fueron trasladados hasta el Hospital Regional de Temuco y permanecerán en él mientras dure la tramitación del proyecto y se dé curso a los compromisos adquiridos.
 
Nos alegra que se esté imponiendo la racionalidad y se opte por una salida política, que salvaguarda la vida de la comunera y los comuneros en Huelga de Hambre, pero esto no marca el fin del conflicto; esperamos que sea el inicio de una nueva etapa.
 
Si bien confiamos en los senadores, en el Obispo de Temuco y en el Lonko José Cariqueo, la única garantía real es mantener la presión social y política, nacional e internacional sobre el Gobierno y el Parlamento, por lo que llamamos a personalidades y organizaciones a mantener las movilizaciones y la solidaridad activa con los compañeros mapuches.

Coordinación Nacional
MOVIMIENTO POR LA ASAMBLEA DEL PUEBLO


Gentileza de Nelson Agustín

15 mayo 2006

Apaga y vámonos

http://www.nodo50.org/azkintuwe/especial_cine.jpg

Ahora mismo se la puede ver en Madrid y Barcelona

Los enlaces son de tierra de genistas para que puedas ampliar información.



De la web de la película

Sinopsis

El Biobío es el río más largo de Chile. Nace en los Andes y desemboca en el océano Pacífico. Este río tiene un valor ecológico enorme además de una gran importancia histórica y política, porque el Biobío fue la frontera natural durante la ocupación española. Del Biobío para abajo los españoles no pudieron someter al Pueblo Mapuche, los habitantes originarios.

Endesa es la primera empresa hidroeléctrica de España, de Latinoamérica y una de las primeras de Europa. Entre su brillante currículum, Endesa destaca por la emisión de 73 millones de toneladas de CO2 al año, por ser la cuarta empresa europea en emisiones causantes del cambio climático y por haber sido condenada por la ONU por la violación de los derechos humanos y genocidio al pueblo pehuenche-mapuche debido a la construcción de la central Ralco en el Alto Biobío. La presa Ralco es la tercera más grande del mundo.

Desde 1997, año en que Endesa decide construir la central, los mapuches se opusieron de forma clara amparándose en la Ley Indígena 19.253. Pero Endesa, empresa pública española hasta el momento, es privatizada por el gobierno de José María Aznar, y asume su presidencia el Sr. Rodolfo Martín Villa. El Sr. Martín Villa ha sido entre otras muchas cosas director del sindicato fascista, así como gobernador civil de Barcelona durante la dictadura militar de Francisco Franco.

El ex-presidente de Chile Eduardo Frei y el Sr. Martín Villa se entienden perfectamente y se regalan favores mutuos... cuando el primero anula la CONADI (Comisión Nacional Indígena), el segundo negocia con el juez Garzón de España para que el ex-dictador Augusto Pinochet no sea confinado en Londres y pueda volver a su villa de Santiago. En mayo de 2004 se empieza a inundar el valle de Ralco y 70 familias mapuche-pehuenche son trasladadas e "invitadas a vivir en la alta cordillera" a 2000 metros de altura. Allí, estuvieron más de tres años sin luz.

Paralelamente, los portavoces mapuches que denuncian la situación de sus hermanos, son perseguidos y condenados por los tribunales chilenos, a menudo aplicándoles la Ley Anti-terrorista (instaurada por Pinochet), aunque jamás a ninguno de ellos se le haya encontrado en posesión de un arma de fuego. Los testimonios fundamentales para condenar a los dirigentes mapuche son los "testigos sin rostro". Estos testigos asisten a los juicios encapuchados y con la voz distorsionada y ni tan siquiera los abogados de la defensa conocen su identidad.

El Sr. Juan Agustín Figueroa, ex ministro de agricultura, ministro del Tribunal Constitucional y latifundista, ha condenado a varios líderes tradiconales mapuche a 10 años y un día de prisión por amenaza e incendio terrorista. El Sr. Figueroa, es también presidente vitalicio de la Fundación Pablo Neruda.
¡Apaga y Vámonos!

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De NOTICIAS DE CINE SOCIAL


[...]

Apaga y vámonos es una película de 87 minutos dirigida por Manel Mayol y producida por Esteban Bernatas (Andoliado producciones). La película narra la agresión que, contra un ecosistema de relevante valor ecológico y contra la comunidad mapuche que habita sus tierras, comete la transnacional española Endesa en los Andes chilenos. Esta agresión se manifiesta por la construcción de la gigantesca presa Ralco en el alto rio Bío-Bío, y la posterior represión que se produce contra la resistencia mapuche, llegando a enjuiciarla bajo leyes antiterroristas.

La película demuestra, a través de contundentes testimonios, las políticas mafiosas y absolutamente abusivas e ilegales que despliega Endesa con la connivencia del Estado chileno contra los derechos humanos de los indígenas, todo ello en nombre del progreso y el Estado de derecho.

Apaga y vámonos es un documental narrado sin voz en off que fluye a partir de los testimonios de los protagonistas afectados, los sectores de la resistencia mapuche activa y el deseo del director de conseguir una entrevista con el departamento de política medioambiental de Endesa. La contundencia de los testimonios está avalada con la humildad y la sencillez que transmiten sus protagonistas, la dignidad y contundencia de su lucha histórica, y la narración bañada con numerosos toques de humor que aligeran el ritmo y potencian la visión crítica.

El documental fue acogido con un caluroso aplauso por el público asistente.

Merece la pena destacar de su presentación por parte del director su insistencia en dejar claro que este trabajo no tiene nada que ver con la opa hostil de Gas natural hacia Endesa y sí con el deseo de hacer una ?película hostil?.

http://www.docupolis.org/ (web del festival)

http://www.nodo50.org/azkintuwe/apaga_movie3.htm
(entrevista con el director y el productor)

http://www.radionizkor.org/chile/endesa.mp3 (apuntes sobre el conflicto y la película)

http://www.switchoffthemovie.com/ (web de la película)


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por Hernán Scandizzo
Azkintuwe Noticias


Mapuches, represas y fascistas

El director catalán Manel Mayol transitó otros caminos antes de llegar a Chile con la productora independiente Andoliado. Trabajos para Media Park como Once upon a time in Europe (2002), El Carnaval de Berlin (2000), Doble Vida (1998); la TVE, Un mundo transparente (2003), también Buzz channel, CinemaTK e Iris Starproducciones. En 2004 aterrizó en los confines de América para rodar "Apaga y vámonos", documental sobre la mega central hidroeléctrica Ralco, construida por Endesa Chile, subsidiaria de la española, sobre el río Bío-Bío y miles de hectáreas de territorio mapuche-pehuenche.

Con su equipo, Manel Mayol se adentró en la cordillera de la VIII Región y conoció ese curso que baja con furia desde los Andes y que el colonizador español tuvo que reconocer como límite de sus dominios al no poder doblegar a los mapuches, que vivieron como pueblo soberano aguas al sur, hasta que el Estado chileno los sometió militarmente a fines del siglo XIX. La pregunta surge casi por obligación, casi con ingenuidad, por qué hacer una película sobre Ralco.

?Estábamos preparando otro proyecto con Esteban Bernatas (el productor) cuando empezó el Forum de las Culturas, la Paz y la Diversidad en Barcelona, pagado y subvencionado por el gobierno catalán y el gobierno español, pero también financiado con socios con gran respeto cultural como el Corte Inglés, que se dedica a vender bombachas. Forum de la Paz? que patrocinó Indra, que es la única empresa de origen español que vende armas a Estados Unidos. Forum de la Diversidad?con gente que sabe tan bien qué significa la diversidad, como Endesa. Cada día hablábamos más del Forum que del proyecto que estábamos haciendo y decidimos cargarnos contra el Forum y la víctima fue Endesa?.

Si bien la película parte del llenado del pantano de Ralco - que significó la inundación de 3500 has. y la relocalización de 500 comuneros mapuche-pehuenche en zonas inhóspitas, cordillera arriba -, comprende la resistencia mapuche, los acuerdos incumplidos por Endesa, la violación de leyes indígenas, los impactos sociales y ambientales, el poder de las transnacionales... Es un continente que incluye la historia de Endesa en España y cómo Rodolfo Martín Villa - funcionario de la dictadura de Franco y de la transición, dirigente del PP y diputado - llegó a la dirección de la empresa, operó por la liberación del ex dictador chileno Augusto Pinochet cuando en 2000 estuvo preso en Londres, y por ello fue condecorado por el gobierno chileno.

"Elegimos hacer Ralco porque nos parecía que era muy potente explicar que en un paisaje tan bello - dice Mayol -, con una gente tan cojonuda y tan bonita, una cosa tan desastrosa. Y había ingredientes como que Martín Villa haya sido el presidente de Endesa y que ahora es presidente de Sogecable. Todos sabemos el poder de las multinacionales y el poder de los fascistas, y que son todos unos fascistas, pero hay que ponerles nombre y apellido?.

La construcción del complejo hidroeléctrico sobre aquel río de alguna manera simboliza la recolonización que las transnacionales de la península llevan adelante actualmente en Latinoamérica. Endesa no sólo opera en Chile sino también en Argentina, Perú, Colombia y Brasil, y como ella pueden citarse Telefónica, Repsol o el BBVA.?Hay que recordar que el 67 por ciento del agua de Chile es de Endesa, significa que el día que Endesa se cabree los chilenos terminan sin agua. Es un mensaje que también queríamos dar, no parecer una película etnicista. Los mapuches son los más afectados porque son los que viven allí pero no es sólo un tema de ellos?.

Durante los dos meses que permaneció en Chile, Mayol conoció la represión al Pueblo Mapuche. A poco de llegar supo que sus teléfonos habían sido pinchados y poco después uno de los asesores del filme - Pedro Cayuqueo, director del periódico Azkintuwe - fue arrestado. ?Él fue detenido, en apariencia por una causa judicial pendiente, pero estuvieron varias horas interrogándolo sobre qué estábamos haciendo nosotros. Por qué traíamos tanto dinero. Incluso si íbamos a armar al Pueblo Mapuche? A nosotros no se atrevieron a hacernos nada, seguramente porque tenemos pasaporte español?, señala.

La conversación en un bar de Buenos Aires - ciudad donde Mayol y Bernata realizaron el montaje de "Apaga y vámonos" - derivó en un recorrido por represas, oposiciones y represión hasta llegar al proyecto de la Central Hidroeléctrica Itoitz, en el País Vasco. ?Es curioso, tanto Itoitz como Ralco se piensan más o menos en los mismos años. En las dos centrales hay una resistencia feroz. En los dos casos se supone que están en Estado de Derecho. En los dos casos la represión es brutal. En los dos casos hay presos. En los dos casos se aplican leyes antiterroristas a personas por un supuesto delito ecologista. En los dos casos hubo un momento donde un juez para las obras y las empresas siguen para adelante. En los dos casos está llena la central", señala.

"Son muchas coincidencias, agrega el director catalán. Creo que en cierta manera deben tener unas claves para producir una central, que se trata de esto?. El camino de Mayol conduce al Festival de Cine Documental de Biarritz y al Washington DC Independency Festival. ?La idea es hacer el máximo de ruido posible. Ralco no es solucionable o muy vagamente, pero otros Ralco pueden ser parados?, concluye / Azkintuwe

NODO50

http://cain.nbii.org/chile_birds/muro_represa_ralco.jpg

08 mayo 2006

Menos energía, más riqueza - por Ernst Ulrich von Weizsäcker

Ten en cuenta el concepto de productividad que es sobre el que descansa el tranquilizador argumento del autor. Nos viene a decir que no hay salida si no logramos consumir la misma cantidad de energía pero haciendo rendir más ese consumo. Imagínate usando para mucho más 10 kilovatios, o 10 litros de gasolina, o 10 m3 de gas. No obstante, hay quienes tampoco están de acuerdo en esto porque sostienen que es suicida basar la economía del futuro en recursos que se agotan y que además contaminan destruyendo y alterando el hábitat, sin estar ensayando e implantando ya alternativas. El programa REDES de anoche fue una joya que espero que mucha gente haya visto. Si no has podido, clica en el enlace y sabrás por qué.

producción
 (Del lat. product?o, -?nis).
 1. f. Acción de producir.
 2. f. Cosa producida.
 3. f. Acto o modo de producirse.
 4. f. Suma de los productos del suelo o de la industria.

productividad
 
 1. f. Cualidad de productivo.
 2. f. Capacidad o grado de producción por unidad de trabajo, superficie de tierra cultivada, equipo industrial, etc.
 3. f. Econ. Relación entre lo producido y los medios empleados, tales como mano de obra, materiales, energía, etc. La productividad de la cadena de montaje es de doce televisores por operario y hora.



http://www.ourplanet.com/imgversn/123/images/weiz.jpg

por Ernst Ulrich von Weizsäcker *

El consumo de energía se incrementó de la mano del crecimiento económico, durante la época de industrialización. Esto no puede continuar para siempre. Después de todo, la energía es un recurso limitado, mientras que la expansión económica, en teoría, puede continuar indefinidamente.

Los combustibles fósiles podrían durar por otros 200 años, y su uso causa el calentamiento de la Tierra. Aún quedan tan sólo algo más de 150 años para el uranio, y la energía nuclear tropieza con resistencia sin fin. La factibilidad de la energía de fusión sigue siendo dudosa, y los flujos masivos de neutrón y tritio la convierten en incómodo vecino de la fisión nuclear. Los renovables irán aumentando, pero al mismo tiempo podrían tropezar con conflictos ambientales en el proceso: basta pensar en la controversia que rodea a la construcción de grandes represas, los monocultivos para leña o las protestas contra los ?parques? de energía eólica.

Por otra parte, el consumo energético también plantea riesgos políticos. Consideremos los gastos militares que los Estados Unidos y otros países incurren para ?asegurar? su acceso a los recursos de petróleo de Medio Oriente y del Mar Caspio. Y pensemos en la vulnerabilidad de las grandes plantas energéticas y todo el ?ciclo? del combustible nuclear al terrorismo y la guerra.

Por fortuna, somos menos dependientes de la energía de lo que imaginamos. Es posible aumentar por lo menos diez veces la productividad energética ? la cantidad de riqueza que podemos extraer de un barril de petróleo o de 1 kilovatio-hora. Esto podrá parecer una afirmación temeraria, pero considérese lo siguiente: un solo kilovatio-hora es suficiente, en teoría, para subir una mochila de 15 kilogramos desde el nivel del mar a la cumbre del Everest ? dos veces.

La productividad energética es alta técnica, es moderna, y por lo general conviene. Un libro del cual fui autor con Amory y Hunter Lovins (Factor Four: Doubling Wealth, Halving Resource Use, Earthscan, 1997) ilustra 20 ejemplos de casos en que se ha cuadruplicado la productividad energética.

Uno de ellos es el ?hypercar? de Amory Lovins, que se espera necesitará sólo 1,6 litros de combustible por cada 100 kilómetros. Otros ejemplos son edificios que requieren una cuarta parte o tan sólo una décima parte de la energía de las normas actuales para calentar y enfriarlos. También se incluyen aparatos domésticos, bombillas, acondicionadores de aire, sistemas de bombeo, equipo de oficina y alimentos.

Lo que podrá haber parecido algo descabellado, cuando el libro fue escrito, ahora ha llegado al mercado. Los edificios de uso energético eficiente ahora son estándar en países con precios de energía razonablemente altos, mientras que la industria automotriz hoy día muestra interés mucho mayor en los automóviles que usan la energía de forma eficiente.

Posiblemente el logro más alentador es el éxito de China de reducir sus emisiones totales anuales de dióxido de carbono (CO2) durante tres años consecutivos, a pesar de sus tasas de crecimiento económico de 7%, principalmente gracias a haber cerrado fábricas altamente derrochadoras de energía, reemplazándolas por otras de uso energético eficiente. Bajo las condiciones actuales en China, se estima que la reducción de cada tonelada de emisiones de CO2 mediante el incremento de la eficiencia energética representa un ahorro de 10 dólares, mientras que hacerlo mediante la sustitución de energía renovable por carbón podría costar 10 dólares.

Cuando el Director Ejecutivo del PNUMA, Klaus Toepfer, era Ministro alemán para el Medio Ambiente, el país introdujo poderosos incentivos para la generación de energía eólica, pequeñas usinas hidroeléctricas, de biomasa y tecnología fotovoltaica. Se obligó a las empresas de servicios públicos a compensar a los pequeños proveedores de electricidad a precios que cubrían total o parcialmente el costo de producción. Después de las elecciones de 1998, los incentivos fueron reforzados por el Gobierno rojo-verde. Hoy día, Alemania es la principal productora de energía eólica del mundo y uno de los principales protagonistas en materia de energía fotovoltaica (que recibió un aliciente adicional en forma de un programa de 100.000 techos subsidiado por el Estado).

Hace mucho que Suecia viene aplicando códigos de construcción para oficinas y edificios domésticos con ambiciosas metas de uso energético eficiente. Los fabricantes cooperan con las autoridades públicas en los estándares de eficiencia para aparatos domésticos.

Aunque lejos de ser populares, se han introducido ?impuestos verdes? en la mayoría de los países de la Unión Europea. En el plano internacional, el desarrollo más significante es el comienzo de un sistema de compraventa de derechos de emisiones de CO2, si bien es demasiado temprano para juzgar su impacto.

A nosotros en el Instituto de Wuppertal nos gusta comparar el desarrollo actual y futuro de la productividad energética con el desarrollo de la productividad laboral durante la Revolución Industrial. Cuando la máquina a vapor de James Watt anunció la Revolución Industrial, la productividad era deplorablemente baja, pero incrementó 20 veces en el curso de dos siglos. Hoy día, el recurso realmente escaso no es la mano de obra, el trabajo, sino la naturaleza. Sería sabia medida ? si no ineludible ? concentrarnos ahora en incrementar los recursos, especialmente la productividad energética. Y tal vez, dentro de 200 años se reportarán éxitos similares en este fascinante campo del progreso tecnológico


* Ernst Ulrich von Weizsäcker fue Presidente fundador del Instituto de Wuppertal para Clima, Medio Ambiente y Energía, y es Presidente del Comité Selecto del Bundestag para Mundialización Económica.

Algunos de sus libros:

Límites de la privatización: Limits to privatization. How to avoid too much of a good thing. Ernst U. von Weizsäcker, O.R. Young y Matthias Finger (compiladores). Earthscan, Londres, 2005, 414 páginas. - El enlace te lleva a la reseña.

La reforma fiscal ecológica

Factor 4: Duplicar el bienestar con la mitad de los recursos naturales: Informe del Club de Roma

Política de la Tierra : una política ecológica realista en el umbral del siglo en el medio ambiente





Foto: D Riva/UNEP/Still Pictures

OURPLANET

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Precio justo - Entrevista a Matthew R. Simmons

"Precio justo" también para la energía



Crisis Energética entrevista a Matthew R. Simmons

Matthew R. Simmons es presidente y director ejecutivo de Simmons & Company International, fundado en 1974 y que es el mayor banco privado del mundo dedicado a las inversiones energéticas. Simmons & Co. Int. ha ayudado a su amplia base de clientes a completar 500 proyectos financieros de inversiones, por un valor conjunto de unos 58.000 millones de dólares. En los últimos 28 años su empresa ha jugado un papel fundamental en asesorar a sus clientes en llevar a cabo una amplia gama de transacciones financieras, desde fusiones y adquisiciones a inversiones públicas y privadas. Hoy la firma tiene unos 130 empleados y disfruta de un liderazgo como uno de los mayores grupos bancarios en inversiones energéticas del mundo, con oficinas en Houston, Boston, Londres y Aberdeen. Además de su trabajo como financiero, Matthew R. Simmons es un habitual de simposiums y conferencias del mundo de la energía, y pública habitualmente en diversos periódicos y publicaciones del sector como World Oil, Oil & Gas Journal, Petroleum Engineers, Offshore and Oil & Gas Investors.

Crisis Energética: ¿Cómo lleva su incipiente popularidad?

Matthew R. Simmons: Este mes hemos tenido unas 350.000 visitas en nuestra página. Recibo correos electrónicos de gente de todo el mundo diciéndome: ?Mr Simmons, acabo de leer X, ¿cual es su opinión acerca de esto? Y yo no conozco de nada a este tipo y entonces me fijo en la dirección de su correo electrónico ¡y resulta que es alguien que trabaja para ExxonMobil en Malasia!?.

CE: ¿Que opina de que se haya convertido de repente en una mina de datos para los periodistas?

MRS: Cuando algún periodista quiere realizar un buen artículo, el problema que tienen es encontrar a gente que sepa de lo que están hablando. Una periodista del National Geographic estuvo llamándome incesantemente durante cuatro o cinco meses, y finalmente me envío un correo electrónico diciéndome que no podía enviarme el artículo entero, pero que me enviaría diecisiete párrafos clave incluyendo tres donde se me citaba directamente para que los leyera. Y así lo hice, y la semana pasada apareció el artículo sobre el fin del petróleo barato en la portada del National Geographic. ¡Es una gran historia! El pasado domingo, un redactor de la sección de negocios de un diario de Michigan me llamó preguntándome si podía dedicarle 30 minutos, ¡y se paso dos días y medio leyendo las presentaciones de nuestro sitio web! Realmente respeto mucho lo que los medios están haciendo ahora mismo sobre la energía. Es muy interesante, creo que nuestro sitio web se ha convertido en un importante foro, y nosotros lo vemos como un servicio público.

CE: En caso de una crisis energética, ¿qué es lo que usted aconsejaría, mayor control de los gobiernos o un cambio en nuestra organización social y económica?

MRS: Antes que nada, lo único que va a cambiar las cosas es el precio. El precio tiene que subir. Hemos tenido precios ilusorios durante los últimos veinte años, que nos han enviado señales falsas. Debemos volver a los contratos a largo plazo. Si por un lado se tiene a alguien con mucha energía que vender que no quiere hacer el tonto y regalarla, y por el otro lado a una persona desesperada por comprar energía diciendo ?no quiero parecer estúpido pero realmente quiero pagar un precio justo?, mi opinión es que el comprador acabará pagando un precio mucho más alto que el actual. Durante veinte años hemos tenido precios que no funcionaban. Eran ridículos, destruyeron el capital. Y aún así todos esos gurús, que son expertos en energía continuaban diciendo, ?vamos a volver rápidamente al estado normal?, y yo digo: ?¡Por Dios, espero que no! El ?estado normal? casi destruye el sector energético.

CE: ¿A quien va a beneficiar o perjudicar esos cambios?

MRS: En mi opinión, va a ser beneficioso para todos, porque pagaremos el precio real de un petróleo muy valioso. Si no creen que la energía es importante, que la regalen. Pero si usted piensa como yo, que la energía es la única cosa que hace que la sociedad trabaje... es un prerrequisito, y un prerrequisito que no es renovable y que es también prerrequisito para la inversión de capitales. Por ejemplo, no tiene ningún sentido que el transporte marítimo de petróleo esté funcionando con un retorno de la inversión del 2% en barcos que prácticamente están para el desguace.

CE: ¿Deberían promoverse medidas fiscales y de precios para evitar dañar a las capas inferiores de la sociedad?

MRS: Si el precio de la energía se dobla, ese dinero se reinvertirá. Estamos entrando en una era en la que los recursos escasos van a empezar a ser valorados como tales. Les contaré una historia fabulosa sobre España que me explicó en febrero el director de la mayor compañía de energía española. Él estaba en Houston y yo estaba con un amigo mutuo, hablando sobre el asombroso aumento de los costes de los buques cisterna. Yo explicaba como bromeaba con el presidente de PK, la mayor compañía pública de buques cisterna, diciéndole que sus clientes de las refinerías estaban encantados con ellos, pues si antes gastaban 10.000 $ al día, ahora gastaban 120.000 $. Y él dijo que era una ganga, que, era solo el 10% del coste de la carga. Si nos vamos a transportes a granel en largas distancias, los costes de transporte son mayores que el coste del producto. Entonces el director de esta empresa española me dijo: ?Dios mío, déjenme que les explique nuestra triste experiencia. Nuestra fuente principal de electricidad es el carbón. Y nuestra fuente más importante de carbón es Indonesia. Durante una década o más, hemos pagado 17$ por una tonelada de carbón y 7$ por tonelada por el transporte. En los últimos meses hemos estado pagando 30$ por tonelada de carbón y 35$ por tonelada por el transporte.? ¡Hay que despertarse! España acaba de entrar en la economía real del transporte de kilovatios. Durante un par de décadas, ustedes, como nosotros, hemos estado jugando con economías-burbuja. Decíamos ?machacad al que se está gastando el dinero, no merece nada. Trátenle como un inversor de bonos basura. Están acostumbrados a perder dinero?.

CE: ¿Cual es su predicción sobre los precios del crudo a medio plazo? Especialmente para las elecciones en noviembre.

MRS: Creo que está muy barato, y que el presidente Bush cree firmemente que la energía es un recurso escaso. Y que básicamente, no se puede intentar gestionarla. Creo que la clave será este verano. Porque si tenemos una semana de bochorno este verano, vamos a tener otro apagón. Y si eso pasa, puede ser, o bien durante la convención demócrata en Boston o durante la republicana en Nueva York.

CE: ¿Cómo puede calcularse hasta ese punto?

MRS: Bueno, simplemente digo que si tenemos cinco días de bochorno, de lunes a viernes, y el uso de energía, debido al aire acondicionado, sube un 20%, si sube un 2 o 3% más, tendremos un apagón. No tenemos ninguna capacidad excedentaria más que la que tuvimos la última vez, y solo fue un día con temperaturas como esas. Como tengamos un apagón en lunes... tuvimos mucha suerte el 14 de agosto del año pasado. El apagón fue a las cuatro y once de la tarde de un jueves. Así que solo tuvimos que esperar al final del día, al viernes, antes de que la carga bajase y entonces solo tuvimos que encender los interruptores de nuevo. Si tenemos un apagón en lunes o en martes, las luces estarán apagadas toda la semana y habrá escasez de gasolina. Imagine el furor político en los EE.UU. Y la gente está cabreada, yo, por primera vez llené el deposito de un coche de alquiler el domingo en Conneticut y pagué 2.17$ el galón.

CE: ¿Cree que el crecimiento económico y el cenit del petróleo son compatibles?

MRS: Por supuesto. Lo que no es compatible es la falta de energía, ya que sin ella no hay economía. Olvídese del crecimiento. Sí, pienso que es un asunto realmente curioso que cada recesión tenga que ver con el petróleo. Pensemos en la OPEP como si fuese una sola nación, como si fuese un país europeo., Hace treinta años tenían una población de 330 millones de personas. Hoy son unos 550 millones. Si extrapolamos, dentro de diez años tendrán sobre entre 650 y 700 millones. Si quisiésemos poner en marcha un Plan Marshall, y crear una clase media en la OPEP para el 2010, tendrían que aumentar hasta unos 15.000 dólares per capita. Si hiciésemos eso crearíamos la ola de gasto más grande en la historia del mundo, porque tendríamos 700 millones de nuevos consumidores. ¿Cómo hacemos esto? Bueno, el Banco Mundial ha realizado algunos estudios y dicen que ?si al principio hay que invertir 4 o 5 dólares para hacer crecer el PIB en un dólar, conforme se va subiendo la escalera, ese ratio empieza a disminuir, hasta que llegamos al nivel de Suiza, los EE.UU, o Singapur, con 75 centavos de dólar?. Si OPEP solo pudiese gastar 2 dólares por cada dólar de crecimiento en PIB, hacia el 2014 estaríamos sobre los 15.000 $, ¿y cómo lo pagarían? Es sencillo: tienen un producto para vender. ¿Y cuál es? El petróleo. Si pueden exportar 25 millones de barriles al día, el petróleo tendría que estar a una media de 182$ el barril, para que pudieran realizar esa subida. No es una predicción de precio, es solamente el cálculo necesario, y creo, que para nosotros, los usuarios de la energía, ser indiferentes a la pobreza de la OPEP, es una verdadera irresponsabilidad. Es absolutamente ingenuo.

Es como un fabricante de automóviles. Piense en BMW, acaban de rediseñar su línea de coches. Es verdaderamente buena, y va a vender muchos coches. Y yo digo: ?Tiene tres compañías de acero que le proporcionan el 90% de sus partidas de este material; ¿están preparados para su nueva línea? No lo se. ¿Realmente importa? Somos un cliente muy importante. Pero no. Si usted es listo, y va a visitarlos, y ve que están despidiendo a todos sus trabajadores, y pregunta ?¿por qué están despidiendo a la plantilla?? Y le responden ?es que no tenemos dinero? Usted se debe preguntar ?¿Por qué estoy sacando una nueva línea de productos? ¡Mi suministrador de acero va a paralizar mi producción!?

¿No es eso una buena gestión de la cadena de producción? ¿Somos realmente buenos como custodios de la prosperidad del mundo, si nos da igual la cadena de producción? La OPEP está en quiebra. Esto es simplemente economía básica. ¡Yo soy un banco de inversión y lo entiendo muy bien!

CRISIS ENERGÉTICA

Geopolítica energética

Algunos contenidos de CRISIS ENERGÉTICA

Energía: algo más que una crisis de oferta: artículo del vicepresidente de AEREN Pedro Prieto, en el que comenta y contesta el artículo del presidente del gobierno español Felipe González, "Energía: ¿crisis de oferta?", publicado en el diario El País del pasado 30 de mayo.


Un cuento de terrorismo energético: en este detallado informe se explican las características físicas y políticas de la situación de crisis energética a la que nos enfrentamos. (Autor: Pedro Prieto)


¿Una guerra por petróleo?: en esta presentación (fichero PDF en Zip, 1.919 KB ) se describe el actual escenario energético mundial y el reparto geográfico de las más importantes reservas de hidrocarburos, con especial enfasis puesto en la zona de Oriente Medio. (Autor: Mariano Marzo, catedrático de Recursos Energéticos de la Universitat de Barcelona)


Combustibles fósiles y geopolítica: resumen (archivo PDF, 2.396 KB ) de la situación geopolítica de las reservas de combustibles fósiles mundiales. (Autor: Mariano Marzo, catedrático de Recursos Energéticos de la Universitat de Barcelona)


La tragedia de la energía: presentación (archivo Powerpoint, 1.250 KB ) de Pedro Prieto en la que se analizan los flujos energéticos del planeta Tierra y su aprovechamiento por parte de la humanidad. Se muestran también las relaciones entre demografía, recursos energéticos y los factores geopolíticos que generan.


Reseña de The Party?s Over: Francisco González comenta el libro de Richard Heinberg "The Party's Over" (La fiesta se acabó), donde se resumen las consecuencias económicas, sociales y políticas de la escasez de energía barata producida por la disminución de las reservas petrolíferas.


La cima de la producción mundial de petróleo y el camino a la garganta de Olduvai: Richard C. Duncan expone aquí su teoría, que se ha hecho mundialmente famosa, sobre las consecuencias de la llegada al cenit de la producción mundial de petróleo. Diferencia tres fases de declive creciente después del cenit, siendo el último de ellos el denominado "acantilado", por lo pronunciado de la caída de la curva. Dramática exposición que, de resulta cierta, nos pone en el disparadero de un cambio completo de civilización. (traducido por Pedro Prieto)

Diálogo crudo: EE.UU. y Venezuela bailan el Joropo: artículo de Susan Mazur para From The Wilderness en el que se relatan las crecientes tensiones políticas entre Venezuela y los EE.UU a causa de la situación en Venezuela y su repercusión en la venta de petróleo y productos refinados a los EE.UU.

Dossier Peak Oil y política exterior estadounidense: conjunto de documentos relativos al conocimiento de la administración estadounidense del fenómeno del cenit del petróleo, y su influencia en su política exterior. Consta de los siguientes documentos:
Discurso de Dick Cheney en 1999 en el Institute of Petroleum Autumm Lunch (PDF, 88 Kb )
Dick Cheney, el cenit del petróleo y el final de la cuenta atrás (PDF, 207 Kb ), artículo de Kjell Aleklett, presidente de ASPO, sobre el discurso de Cheney.
"Dick Cheney: de Halliburton a la Casa Blanca" (PDF, 28 Kb ), comentarios de Physis al discurso de Cheney.
"La nueva misión crucial del Pentágono I y II" (PDF 24 Kb), artículo de Michael Klare (Resource Wars, Blood & Oil) sobre los retos en seguridad energética que afrontan los EE.UU.

Carta desde el futuro: uno de los artículos mensuales de Richard Heinberg, autor de "The Party's Over". Fechada en marzo de 2001, Heinberg toma el papel de un mensajero del futuro que se dirige al presente.

El comienzo del juego del fin del petróleo: traducción del artículo publicado originalmente en From The Wilderness y que resume los tres fáctores claves de la situación geopolítica en torno a los recursos petrolíferos. Primero: se descubre mucho menos de lo que se consume y los grandes no invierten en exploración petrolera. Segundo: la caída de las producciones en los grandes campos conocidos es más grande que todo los que se descubre nuevo con gran y creciente diferencia. Tercero: el desequilibrio del consumo entre países y regiones es abismal y no se puede resolver con unos recursos limitados y decrecientes.

Alerta económica FTW: mientras el mundo arde": informe traducido de From The Wilderness en el que se analizan las consecuencias políticas y económicas del cenit del petróleo y el ataque que según los autores sufrirá el dólar como consecuencia de la situación financiera global.


Carta desde el futuro - por Richard Heinberg

¡Os saludo, gentes del año 2001! Están viviendo en el año en que nací; yo cuento ahora cien años, y les escribo desde el año 2101. Estoy haciendo uso de los últimos remanentes de la física avanzada que los científicos desarrollaron durante la era de Uds., para enviarles este mensaje electrónico, que envío al pasado para que les llegue a sus redes informáticas. Espero que lo reciban, y que les proporcione motivos para detenerse y reflexionar sobre su mundo y las medidas a adoptar teniéndolo en cuenta.

De mí mismo sólo contaré lo que es necesario contar: soy un sobreviviente. He tenido una suerte extraordinaria en multitud de ocasiones y de muchas maneras, y considero que es una especie de milabro que pueda estar hoy aquí componiendo este mensaje. He pasado gran parte de mi vida intentando labrarme una carrera como historiador, pero las circunstancias de la vida me han obligado a aprender y practicar los oficios de agricultor, forrajeador, guerrillero, ingeniero ? y ahora: físico. Mi vida ha sido larga y azarosa ... pero no he hecho todos estos esfuerzos para transmitiros esto. Son todos los acontecimientos que he presenciado durante este siglo lo que me siento obligado a contarles de esta forma tan extraordinaria.

Están Uds. viviendo el final de una era. Quizá no lo entiendan. Espero que cuando hayan terminado de leer esta misiva lo entiendan.

Quiero contarles lo que es importante que conozcan, aunque es posible que les parezca que alguna de esta información es difícil de digerir. Les ruego que tengan paciencia conmigo. Soy un hombre viejo, y no me queda tiempo para detalles amables. Si lo que les cuento les resulta increíble, considérenlo como ciencia ficción. Pero por favor: Presten atención. El artilugio comunicativo que estoy usando es bastante inestable y no hay mucha seguridad de cuánto de lo que les cuente consiga alcanzarles. Por favor: pasen esta información a los demás. Probablemente sea el único mensaje de este tipo que reciban jamás.

Como no sé cuánta información voy a poder transmitirles empezaré con los temas más importantes, los que sean de mayor utilidad para que puedanentender hacia dónde se dirige el mundo de Uds.. La energía ha sido el principio organizador central -¿o debería decir desorganizador? - de los siglos diecinueve y veinte. La gente descubrió nuevas fuentes de energía ? carbón, y más tarde petróleo ? en el siglo diecinueve, y luego inventó todo género de nuevas tecnologías para usar esta energía recién descubierta. El transporte, la manufactura, la agricultura, la iluminación, la calefacción ? todos sufrieron una revolución, y los resultados alcanzaron hasta lo más profundo de las vidas de todos en el mundo civilizado. Todo el mundo se volvió profundamente dependiente de nuevos artilugios; de los alimentos traídos de lejos y fertilizados con productos químicos; de medicamentos  elaborados mediante síntesis químicas y a partir de procesos industriales dependientes de combustibles fósiles; de la misma idea del crecimiento perpetuo (después de todo, siempre sería posible producir más energía para el transporte y las manufacturas, ¿no?). Pues bien, si los siglos diecinueve y veinte representaron la parte ascendente de la curva de crecimiento, este siglo pasado ha sido la parte descendente ? la caída en picado. Debería haber resultado perfectamente obvio para  todo el mundo que las fuentes de energía con las que contaban eran agotables. Sin embargo, de algún modo esta idea nunca penetró muy profundo. Supongo que es porque la gente tiende a acostumbrarse a un determinado estilo de vida, y a partir de ese momento ya no le presta demasiada consideración. Lo mismo pasa hoy también. La gente joven ahora nunca ha conocido ninguna cosa realmente diferente; nuestro estilo de vida les parece de lo más natural -escarbando entre los restos de la civilización industrial en busca de cualquier cosa que pueda tener una utilidad inmediata  - como si fuera esta la forma en la que la gente hubiera vivido siempre, como si esta hubiera sido la forma a la que aspirábamos a vivir. Es por eso por lo que siempre me ha atraíd la historia, de modo que pudiera obtener alguna perspectiva de las sociedades humanas y cómo cambian con el tiempo. Pero me estoy yendo por las ramas. ¿Dónde me había quedado?

Sí, la crisis de la energía. Bueno, todo comenzó más o menos en el momento en que nací. La gente entonces pensaba que iba a ser breve, que se trataba tan sólo de un problema técnico o político, que pronto todo volvería a la normalidad. No se paraban a pensar que "normal", en un sentido histórico amplio, suponía vivir de la energía solar entrante y del crecimiento vegetativo de la biosfera. Perversamente, pensaban que "normal" significaba poder utilizar la energía fósil como si no existiera el mañana. Y supongo que casi dejó de existir ese mañana. Fue la clásica profecía que se cumple a sí misma ? casi.

Primeramente mucha gente pensó que los cortes podrían ser resueltos con "tecnología". Lo cual, retrospectivamente, resulta bastante absurdo. Después de todo, todos sus modernos artefactos habían sido inventados para emplear una abundancia temporal de energía. No producían energía. Si, claro, estaban los reactores nucleares (¡Dios mío, estos chismes resultaron ser una pesadilla!), pero costaban tanta energía de construir y de desmantelar que la energía que producían durante su vida útil apenas la recuperaban, en términos energéticos. Lo mismo sucedía con los paneles fotovoltáicos; parece que nadie se paró nunca a calcular cuánta energía se necesitaba realmente para fabricarlos, empezando por las microplaquetas de silicona que se producen de forma secundaria por la industria informática, e incluyendo la construcción de las propias fábricas. Resultó que la fabricación de los paneles consumía casi tanta energía como la que producían los propios paneles durante su vida útil. Sin embargo, se construyeron unos cuantos ? ¡ojalá se hubieran construido más! - y muchos de ellos aún funcionan (son los que ahora mismo están alimentando el artilugio que me permite enviarles esta señal desde el futuro). La energía solar era una buena idea; el principal motivo de su retroceso simplemente fue que era incapaz de satisfacer la voracidad energética de los hábitos de la gente. Al agotarse los combustibles fósiles, ninguna tecnología podría haber mantenido los estilos de vida a los que la gente se había acostumbrado. Sin embargo, tardaron bastante en darse cuenta. Su patética fe en la tecnología resultó tener un carácter religioso, como si sus artilugios fueran objetos votivos que los conectaran con un dios invisible pero omnipotente, capaz de darle la vuelta a las leyes de la termodinámica.

Naturalmente algunos de los primeros efectos de la disminución de la energía tomaron la apariencia de recesiones económicas, seguidas de depresiones sin fin. Los economistas habían estado operando sobre la base de su propia religión ? una fe absoluta e inconmovible en el Dios-Mercado; en la ley de la oferta y la demanda. Pensaron que si el petróleo empezaba a acabarse, el precio subiría, ofreciendo incentivos a la investigación de energías alternativas. Pero los economistas nunca se tomaron la molestia de reflexionar a fondo. Si lo hubieran hecho, se habrían dado cuenta de que la reconversión total de la infraestructura energética de una sociedad necesitaría décadas, mientras que pudiera ser que la señal que el precio emitía por la disminución de la energía tardara tan sólo unas semanas o meses antes de que se necesitara el hipotético reemplazo. Más aún, deberían haberse dado cuenta de que para los recursos energéticos de base no existen reemplazos.

Los economistas sólo sabían pensar en términos de dinero: las necesidades básicas como el agua y la energía sólo aparecían en sus cálculos en términos de su coste en dinero, lo que hacía que funcionalmente fueran intercambiables por cualquier otra cosa a la que se pudiera poner un precio: naranjas, aviones, diamantes, cartas de póker, cualquier cosa. No obstante, si se analiza a fondo, se ve que los recursos básicos en absoluto eran intercambiables con otros: una vez se acababa el agua, no podías beber cartas de póker, por muy valiosa que fuera tu colección. Tampoco podías comer con las monedas si nadie tenía alimentos que vender. Y así, a partir de un determinado momento, la gente empezó a perder la fe en su dinero. Y a medida que lo iban haciendo, se dio cuenta de que la fe había sido el primer factor que hacía que el dinero tuviera algún valor. Las monedas fueron colapsando, primero en un país, luego en otro. Había inflación, deflación, trueques y pillaje a escalas inimaginables, a medida que iban acabándose las cosas.

En la era en que nací, los comentaristas solían equiparar la economía global con un casino. Unas pocas personas obteniendo trillones de dólares, euros y yenes a través del comercio de monedas, compañías y operaciones a futuro. Ninguna de estas personas hacía realmente nada útil; simplemente realizaba sus apuestas y, en numerosas ocasiones, obtenía ganancias colosales. Si seguías la cadena económica, podías ver que todo el dinero salía de los bolsillos de la gente común ... pero esa es otra historia. De todos modos: toda esa actividad económica dependía de la energía, del transporte y las comunicaciones a escala global, y de la fe en las monedas. A principios del siglo veintiuno el casino quebró. Gradualmente empezó a funcionar una nueva metáfora. Del casino global pasamos al rastro municipal.

Disponiendo de año en año de menos energía, y con monedas inestables lastrando las transacciones,  la fabricación y el transporte redujeron su escala. Daba igual lo poco que Nike pagara a sus obreros en Indonesia: una vez que el transporte marítimo alcanzó niveles prohibitivos, los beneficios de la globalización de sus operaciones se desvanecieron. Sólo que Nike no podía simplemente empezar a reconstruir sus fábricas en los Estados Unidos, porque llevaban cerradas décadas. Lo mismo sucedió con todos los demás fabricantes de productos textiles, electrónicos, etc. Toda la infraestructura de fabricación local había sido destruida en aras de la globalización, para producir bienes más baratos y beneficios empresariales mayores. Y ahora reconstruir aquella infraestructura requeriría una ingente inversión financiera y energética ? justo cuando el dinero y la energía empezaban a escasear.

Las tiendas estaban vacías. La gente no tenía empleo. ¿Cómo iban a sobrevivir? La única forma de hacerlo era reciclando sin cesar todas las cosas usadas que habían sido fabricadas antes de la crisis de la energía. Al principio, después de los shocks iniciales, que vinieron en forma de oleadas, la gente vendía sus cosas en subastas por internet ? cuanto había electricidad. Luego, cuando resultó evidente que la falta de un transporte eficiente hacía problemático el aprovisionamiento de bienes, la gente empezó a comerciar con cosas, arreglándolas, usándolas en la medida de lo posible para salir adelante. La cruel ironía era que la mayoría de sus cosas consistían en coches y artefactos electrónicos, para los que ya nadie tenía uso. ¡Eran inútiles! Cualquiera que tuviera herramientas manuales y supiera usarlas podía considerarse rico. Y así sigue siendo.

La civilización industrial ciertamente había producido muchísimas cosas inútiles durante su breve existencia. Durante los últimos cincuenta o sesenta años, la gente ha empezado a desenterrar cualquier montaña artificial que encontrara, en busca de algo que resultara tener alguna utilidad. ¡Qué montones de basura más horribles! Con todos los respetos, siempre me ha costado entender por qué ? e incluso cómo ? Uds. podían tomar billiones de toneladas de valiosísimos y antiquísimos recursos básicos y convertirlos en montañas de basura maloliente, sin que apenas mediara un período de empleo útil entre ambos! ¿No podrían al menos haber fabricado objetos duraderos y bien diseñados? Debo decir que la calidad de las herramientas, muebles, casas, etc. que hemos heredado de Uds. - y que nos vemos obligados a utilizar, dado que pocos de nosotros podemos permitirnos el lujo de reemplazarlos ? es desmoralizadoramente pequeña.

Bueno, pido disculpas por estos últimos comentarios. No pretendo ser grosero. En realidad algunas de las herramientas manuales que han quedado son bastante buenas. Pero tienen que entenderme: el estilo industrial de vida al que Uds. se han acostumbrado va a tener terroríficas consecuencias para sus hijos y sus nietos. Vagamente consigo recordar haber visto ? cuando era muy joven y tenía quizá cinco o seis años ? algunos viejos programas de televisión de la década de 1950: Ozzie and Harriet ... Father Knows Best ... Lassie. Retrataban un mundo ingenuo, en el que los niños crecían en pequeñas comunidades rodeados de amigos y familiares. Los adultos, que eran amables y sabios,  conseguían resolver con facilidad todos los problemas. Todo parecía estable y benigno.

Cuando yo nací ese mundo, si es que alguna vez existió, ya había desaparecido hacía tiempo. En los tiempos en que ya tuve edad suficiente para enterarme de mucho de lo que pasaba por todo el mundo, la sociedad parecía empezar a reventar por sus costuras. Empezó con los apagones eléctricos ? al principio era de unas pocas horas. Luego llegó la escasez del gas natural. No sólo fue que pasábamos frío la mayor parte del invierno, es que lo de los apagones empeoró dramáticamente porque gran parte de la electricidad se producía a partir de gas natural. Y luego vino la escasez de petróleo y gasolina. Llegado ese momento ? supongo que sería un adolescente por entonces ? la economía estaba hecha jirones y en lo político reinaba el caos.

Cuando estaba saliendo de la adolescencia empezó a desarrollarse una determinada actitud, fácil de identificar, entre la gente joven. Era un sentimiento de gran rabia hacia cualquiera que tuviera más de una determinada edad ? puede que los treinta o cuarenta años. Los adultos habían consumido tantos recursos ? y ahora no quedaba nada para sus propios hijos. Naturalmente, cuando esos adultos habían sido jóvenes se habían limitado a hacer lo que hacía todo el mundo. Les parecía normal talar bosques centenarios para obtener pulpa con la que fabricar guías telefónicas, o consumir hasta el último litro de gasolina para sus derrochadores todoterrenos, o enchufar el aire acondicionado a poco que tuvieran un poco de calor. Para los niños de mi generación todo esto no ocupa más que una nebulosa en su memoria. Lo que nosotros hemos conocido es otra cosa. Nosotros hemos vivido en la oscuridad, con carestía de alimentos y de agua, con saqueos en las calles, con gente pidiendo limosna en las esquinas, con unos fenómenos meteorológicos imprevisibles, con contaminación y basura que ya no podían ser recogidos y ocultados a la vista. Para nosotros, los adultos eran el enemigo.

En algunos lugares, las guerras entre generaciones siguieron en forma de resentimientos encubiertos. En otros hubo ataques aleatorios a gente mayor. En otros, existieron purgas sistemáticas. Me avergüenza reconocer que, aunque no ataqué físicamente a gente mayor, sí participé cuando se les insultaba y avergonzaba públicamente. Esa pobre gente ? alguna aún bastante joven, visto desde mi edad actual ? estaban tan confundidos y traicionados como nosotros mismos. Ahora sí puedo ponerme en su lugar. Intenten hacer lo mismo: intenten recordar la última vez en que fueron a una tienda a comprar algo y la tienda no lo tenía. (Este pequeño ejercicio mental constituye realmente un desafío para mí, pues hace décadas que no piso realmente una "tienda" que tenga mucho de nada, pero estoy intentando expresarlo en términos que Uds. puedan entender.) ¿Se sintieron frustrados? ¿Se enfadaron pensando: "He recorrido un camino tan largo para esta cosa, y ahora tengo que cruzar la ciudad para ir a otra tienda para conseguirla."? Bueno, multipliquen esta frustración y esta rabia por cien, o por mil. La gente pasaba a diario por estos trances, para cualquier objeto que necesitaran consumir, cualquier servicio, cualquier necesidad burocrática a la que se hubieran acostumbrado. Más aún, esos adultos habían perdido la mayoría de sus pertenencias al reventar la economía. Y ahora pandillas de jovencitos les robaban lo poco que les quedaba, insultándoles al hacerlo. Debió de ser una experiencia devastadora para ellos. Insoportable.

Ahora que yo mismo soy un anciano, me siento más tolerante hacia la gente. Todos estamos intentando sobrevivir, haciendolo lo mejor que podemos.

Supongo que sentirán Uds. curiosidad acerca de lo que ha pasado durante este último siglo ? política, guerras, revoluciones, etc. Bueno, les cuento lo que sé, pero hay muchas cosas que desconozco. Durante los últimos sesenta años no hemos tenido nada parecido a una red global de comunicaciones, tal como existía antes. Hay amplias partes del mundo de las que no sé prácticamente nada. Pero les contaré lo que sé.

Como podrán imaginar, cuando la escasez de recursos energéticos golpeó a los Estados Unidos y la economía empezó a caer en picado (es curioso que aún use esa expresión: sólo los más viejos entre nosotros, como yo mismo, han visto nunca caer en picado un avión o tan sólo volar), la gente empezó a enfadarse y a buscar un culpable a quien echar las culpas. Naturalmente, el gobierno no quiso ser el culpable, de modo que los bastardos que estaban en el poder (lo siento, sigo sin tener ninguna simpatía hacia ellos) hicieron lo que los líderes políticos siempre han hecho: crearon a un enemigo exterior. Enviaron barcos de guerra, bombarderos, misiles y tanques al otro lado del océano con propósitos de lo más siniestros. A la gente le decían que lo hacían para proteger su "Estilo de Vida Americano". Bueno, no existía nada sobre la tierra que pudiera conseguirlo. ¡Era el "Estilo de Vida Americano" lo que constituía el problema!

Los generales consiguieron matar unos pocos millones de personas. De hecho pueden haber sido decenas o cientos de millones; los informativos nunca fueron muy claros al respecto, ya que estaban censurados por los militares. Había protestas contra la guerra en las calles, y persecuciones de gente que protestaba contra la guerra ? a algunos de ellos los detuvieron y los metieron en campos de concentración. El gobierno se volvió totalmente fascista en sus métodos hacia el final. Existían levantamientos locales, que eran sofocados brutalmente. Pero no sirvió de nada. Las guerras tan solo agotaron los escasos recursos que quedaban, y después de cinco años terribles, el gobierno central simplemente se fue a pique. Se le acabó la gasolina, por así decirlo.

Hablando de acontecimientos políticos, vale la pena mencionar que en los primeros años de recortes, las filosofías políticas existentes tenían pocas cosas que ofrecer que realmente fueran útiles. La derecha se dedicaba totalmente a proteger a los ricos de ser avergonzados en público, y a desviar todo el sufrimiento hacia la gente pobre y los chivos expiatorios extranjeros: árabes, coreanos del norte, etc. Mientras, la izquierda estaba tan acostumbrada a combatir las pequeñas mezquindades empresariales, que no era capaz de darse cuenta del hecho de que los problemas a los que se enfrentaba ahora la sociedad no podían ser resueltos mediante la redistribución económica. Personalmente, y como historiador, tiendo a tener más simpatía por la izquierda, porque pienso que la acumulación de riqueza que se estaba produciendo era simplemente obscena. Sospecho que gran parte de sufrimiento podría haberse evitado si toda esa riqueza se hubiera repartido desde el principio, se podría pensar que una vez se les  parara los pies a todas las grandes corporaciones y los plutócratas billionarios aligeraran lastre, todo iba a ir bien. Pues bueno, no había manera de que todo fuera a ir bien, era imposible.

De modo que aquí tenían estas dos facciones políticas combatiéndose a muerte, culpándose mutuamente, mientras todos a su alrededor se morían de hambre o se volvían locos. Lo que la gente realmente necesitaba era un poco de información básica y consejos de sentido común, alguien que le dijera la verdad, que su estilo de vida se estaba acabando ? y que le ofreciera unas pocas estrategias de supervivencia colectiva inteligentes.

Mucho de lo que ha sucedido durante el siglo pasado es lo que cabía esperar de acuerdo con las previsiones de los científicos de Uds.: hemos visto cambios climáticos dramáticos, extinción de especies, y terribles epidemias, tal como los ecologistas del final del siglo anterior habían advertido. No pienso que esto sea motivo de satisfacción para los descendientes de esos ecologistas. Conseguir decir  "ya os lo dije" es un consuelo bastante lamentable en esta situación. Los tigres y las ballenas han desaparecido, y probablemente decenas de miles de otras especies; pero nuestra falta de comunicaciones globales fiables hace que sea difícil que alguien sepa qué especies y dónde. Para mí, las aves canoras son un recuerdo grato pero lejano. Supongo que mis colegas en China y en Africa tendrán largas listas. El cambio climático ha sido un problema real para el cultivo de alimentos, e incluso simplemente para sobrevivir. Nunca sabes de un año para otro qué bandadas de insectos conocidos o desconocidos van a aparecer. Es mucho peor que un desastre; es una amenaza a la vida. Y éste es sólo uno de los factores que han llevado a la dramática reducción de la población humana en este último siglo.

Mucha gente lo llama La Gran Extinción (The Die Off). Otros lo llaman "La Gran Poda", "La Purificación", o "La Gran Limpieza". Algunos términos son más amables que otros, pero en realidad no hay formas amables de describir los actuales acontecimientos ? las guerras, epidemias y hambrunas.

Los alimentos y el agua han constituído importantes factores en todo esto. El agua fresca y limpia lleva décadas siendo escasa. Una de las formas de hacer que la gente joven se enfade conmigo es contarles historias de cómo en los viejos tiempos la gente usaba millones de millones de litros de agua para sus céspedes. Cuando les describo cómo funcionaban los retretes, simplemente no lo pueden soportar. Algunos piensan que me lo invento. En estos días el agua es un asunto serio. Si la desperdicias, puede que muera alguna persona.

Hace ya décadas que la gente empezó ? por pura necesidad ? a aprender a cultivar su propia comida. No todo el mundo tuvo éxito, y hubo mucha hambre. Una de las cosas más frustrantes era la falta de buenas semillas. Muy poca gente entendía algo de ahorrar las semillas de una campaña para otra, de modo que los stocks de semillas existentes se agotaron rápidamente. También existía el gran problema de las modernas variedades híbridas: pocas de las hortalizas de invernadero plantadas producirían buenas semillas para el año siguiente. Las plantas de diseño genético era incluso peores, causando todo tipo de problemas ecológicos cuyas consecuencias aún seguimos padeciendo, en especial la muerte de abejas y otros insectos beneficiosos. Las semillas de alimentos bien polinizados son como oro en paño para nosotros.

He viajado a pie y a caballo cuando era más joven, en la década de los cincuenta y los  sesenta, y preparamos algunos informes para el mundo exterior. Desde lo que yo he visto y oído, parece que gente de diferentes sitios lo ha conseguido por vías diferentes, y con diversos grados de éxito. Irónicamente, quizá, la gente indígena que más se ha visto perseguida por la civilización probablemente sea la que lo esté haciendo mejor. Aún conservaban gran cantidad de conocimientos de cómo vivir en el campo en la simplicidad. En algunos sitios, la gente está conviviendo en comunidades rurales improvisadas; otra gente está intentando sobrevivir en lo que queda de los grandes centros urbanos, rompiendo el hormigón y cultivando lo que pueden al tiempo que reciclan y comercian toda la vieja basura que quedó atrás cuando la gente huyó de las ciudades en los años veinte. Como historiador una de mis mayores frustraciones es la rápida desaparición del conocimiento. Uds. tenían la manía de meter la información más importante en medios de almacenamiento electrónico y papel tratado al ácido ? que se están desintegrando rápidamente. Para la mayor parte tenemos fotografías, con imágenes que se van desvaneciendo, libros aleatorios,  y revistas destrozadas.

Algunos de nuestros jóvenes miran los anuncios en las viejas revistas  y tratan de imaginar cómo habrá sido la fica en un mundo de aviones, electricidad y coches deportivos. ¡Debe de haber sido Utopía, el paraíso! Otros de nosotros no tenemos una visión tan optimista del pasado. Supongo que es parte de mi trabajo como historiador: recordar a todo el mundo que las imágenes de los anuncios eran sólo una cara de la historia; era la otra cara de la historia ? la galopante explotación de la naturaleza y de la gente, la ceguera ante las consecuencias ? lo que condujo a los horrores del siglo pasado.

Uds. seguramente se asombrarán de que les traiga alguna buena noticia, algo positivo acerca del futuro de su mundo. Bueno, como pasa con la mayoría de las cosas, depende de la perspectiva que adopten. Muchos de los supervivientes aprendieron valiosas lecciones. Aprendieron qué es importante en esta vida, y qué no. Aprendieron a atesorar buen suelo, semillas viables, agua limpia, aire sin contaminar, y amigos con los que poder contar. Aprendieron cómo es importante hacerse cargo de la propia vida, antes que esperar que se haga cargo cualquier gobierno o empresa. Ahora ya no existen "empleos", de modo que el tiempo de la gente depende de sí misma. Ahora piensan más por sí mismos. En parte a resultas de ello, las viejas religiones han sido dejadas de lado en gran parte, y la gente ha redescubierto la espiritualidad en la naturaleza y en sus comunidades locales. Los niños hoy están ansiosos por aprender y crear su propia cultura. Los traumas del colapso de la civilización industrial son cosas del pasado; eso ahora es historia. Ha comenzado un nuevo día.

¿Podéis cambiar el futuro? No lo sé. Hay todo tipo de contradicciones lógicas inherentes a esa pregunta. Yo mismo apenas acierto a comprender los principios de la física que me están permitiendo transmitirles esta señal. Es posible que a partir de la lectura de esta carta puedan hacer algo que habría cambiado mi mundo. Es posible que puedan salvar un bosque o una especie, o conserven algúna vieja reliquia en forma de semilla, o que contribuyan a prepararse Uds. y el resto de la población para los recortes de energía que les esperan. Mi vida podría haber cambiado a resultas de ello. Entonces, supongo que esta carta cambiaría, adoptarían medidas diferentes. Habríamos establecido algún tipo de bucle cósmico entre el pasado y el futuro. Es una cuestión muy interesante, digna de reflexión.

Hablando de la física, quizá debería mencionar que he llegado a aceptar una visión de la historia basada en lo que he leído sobre la teoría del caos. Según dicha teoría, en los sistemas caóticos pequeños cambios en las condiciones iniciales pueden llevar a grandes cambios en los resultados. Pues bien, la sociedad y la historia del hombre son sistemas caóticos. Si bien lo que la mayoría de la gente hace está determinado por circunstancias materiales, sigue habiendo un margen de maniobram y lo que hagan puede producir una diferencia significativa en la tendencia descendente. Retrospectivamente parece que la supervivencia humana en el siglo veintiuno dependía de una multiplicidad de pequeños esfuerzos, aparentemente insignificantes, realizados por individuos y grupos marginales  en el siglo veinte. El movimiento anti-nuclear, el movimiento conservacionista, el movimiento en contra de la biotecnología, los movimientos en favor de los alimentos y la agricultura orgánicos, los movimientos de la resistencia de los pueblos indígenas, las pequeñas organizaciones dedicadas a la recogida de semillas ? todos ellos han tenido un profundo y positivo impacto sobre los acontecimientos posteriores.

Supongo, hablando en términos lógicos, que si Uds. fueran a cambiar la red de causalidades que ha llevado a mi existencia actual, es posible que algunos acontecimientos pudieran impedir mi presencia aquí. En tal caso, esta carta ¡constituiría la nota de suicidio más extraña de toda la historia! Pero ese es un riesgo que estoy dispuesto a correr. ¡Hagan lo que puedan! Y mientras están en ello ¡por favor, trátense con respeto y amabilidad! ¡No dejen de tener en cuenta a nadie, ni a nada!

Este ensayo se puede publicar o colocar en un sitio web, para hacerlo contacten por favor con rheinberg@museletter.com .

Traducido por Marga Vidal
NÚMERO 110 / MARZO 2001

CRISIS ENERGÉTICA

En mi anterior TIERRA DE GENISTAS



Global Dimming - BBC
Del otro lado están quienes dicen que todo está en orden y que lo malo sería sería corregir. Ve con cuidado, este documental NEGACIONISTA habla de una situación irremediable, en la que incluso las más elementales medidas que se intentan implementar, por ejemplo el control de las emisiones de CO2, no sólo sería inútil sino perjudicial... Para mí es muy perverso y no se le da toda la trascendencia que merece, ya que bien podría estar ocultando intereses que defienden el statu quo.
Me gustaría conocer tu opinión una vez que lo veas.
Genista

07 mayo 2006

Ellas llevan la vida en el pelo - de Eduardo Galeano

http://www.2culturas.com/entrevistas/galeano/caras.jpg



1711, Paramaribo: Ellas llevan la vida en el pelo

Por mucho negro que crucifiquen o cuelguen de un gancho de hierro atravesado en las costillas, son incesantes las fugas desde las cuatrocientas plantaciones de la costa de Surinam. Selva adentro, un león negro flamea en la bandera amarilla de los cimarrones. A falta de balas, las armas disparan piedritas o botones de hueso; pero la espesura impenetrable es la mejor aliada contra los colonos holandeses.

Antes de escapar, las esclavas roban granos de arroz y maíz, pepitas de trigo, frijoles y semillas de calabazas. Sus enormes cabelleras hacen de graneros. Cuando llegan a los refugios abiertos, las mujeres sacuden sus cabezas y fecundan, así, la tierra libre.


es de MEMORIA DEL FUEGO

MEMORIAS DEL FUEGO I

Efemérides de la trilogía Memoria del fuego


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Galeano habla de las esclavas holandesas de Surinam, Guayana Holandesa... si quieres leer algo sobre esta situación colonial vinculada a las materias primas de la región, y en especial al petróleo, lo pego. El artículo defiende la unión de los países sudamericanos en un proyecto semejante a la Unión Europea.

UNIÓN SUDAMERICANA: EL IMPERATIVO DEBER HISTÓRICO DE CONCRETARLA O DESAPARECER COMO BLOQUE Y COMO NACIONES

por Enrique Oliva *

Red Voltaire - Noviembre de 2004

El 9 de diciembre de este 2004 se reunirán en Lima (Perú) los presidentes de las 10 naciones de la América del Sur para dar lugar al nacimiento de la tan ansiada y necesaria Unión Suramericana. Será el esperado inicio del gran sueño de Bolívar, San Martín y de tantos otros patriotas continentales.

Es discreto y acertado comenzar sobre la base del MERCOSUR (Paraguay, Uruguay, Brasil y Argentina) más Chile y la Comunidad Andina (Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela). Poco a poco, con el fortalecimiento de este grupo inicial, podrán unirse todos los países latinoamericanos y del Caribe bajo condiciones de total independencia. De no hacerlo así, solo progresivamente, no llegaremos a nada.

En ese espacio de los DIEZ no cabe incorporar por ahora a las tres guayanas. Surinam (163.800 k2 y 424.000 habitantes), es la antigua Guayana holandesa, "independiente" desde 1975, pero política y económicamente dependiente de su vieja metrópoli europea que hasta le emite su moneda: el florín.

Tampoco debe admitirse ya a la República Cooperativa de Guyana (215.000 k2 y 773.000 habitantes). Es la ex Guayana Inglesa en similares condiciones a la anterior, "independiente" desde 1966 pero dentro del Conmonwealth.

Y mucho menos debe permitirse el ingreso de la Guayana Francesa (83.500 k2 y 115.000 habitantes), que después de la Segunda Guerra Mundial pasó a llamarse descaradamente "Departamento Francés de Ultramar".

A causa de las explotaciones de oro, bauxita y maderas, más las potenciales riquezas petrolíferas, se han provocado serias usurpaciones territoriales por parte de la Guayana inglesa sobre territorio Venezolano. Estos intereses explican, entre otros, las agresiones al país hermano bolivariano, que trata de defenderse de las ambiciones agresivas imperiales de Estados Unidos y Gran Bretaña, con la complicidad de algunas naciones europeas.

Además, en las tres guayanas, y por las mismas razones de interés de las multinacionales, se estimulan conflictos y avances sobre el territorio fronterizo de Brasil, terca y razonablemente opuesto a las aspiraciones imperiales de llegar a las reservas acuíferas y forestales del Amazonas.

[...]

* El autor es investigador del CEES (Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos)

2004

Leer completo en ADITAL

Sembrar el petróleo - por Arturo Úslar Pietri

Arturo Úslar Pietri



Selva del río Cuyuni en su paso por Guyana, región reclamada por Venezuela.






El martes 14 de julio de 1936 el diario Ahora, que entonces se publicaba en Caracas, insertó en la primera página el siguiente editorial, bajo el título de «Sembrar el petróleo». Fue esta la primera vez que en Venezuela se hacía un planteamiento de esta clase y también la primera aparición de esa consigna de «sembrar el petróleo».



Cuando se considera con algún detenimiento el panorama económico y financiero de Venezuela se hace angustiosa la noción de la gran parte de economía destructiva que hay en la producción de nuestra riqueza, es decir, de aquella que consume sin preocuparse de mantener ni de reconstituir las cantidades existentes de materia y energía. En otras palabras la economía destructiva es aquella que sacrifica el futuro al presente, la que llevando las cosas a los términos del fabulista se asemeja a la cigarra y no a la hormiga.

En efecto, en un presupuesto de efectivos ingresos rentísticos de 180 millones, las minas figuran con 58 millones, o sea casi la tercera parte del ingreso total, sin numerosas formas hacer estimación de otras numerosas formas indirectas e importantes de contribución que pueden imputarse igualmente a las minas. La riqueza pública venezolana reposa en la actualidad, en más de un tercio, sobre el aprovechamiento destructor de los yacimientos del subsuelo, cuya vida no es solamente limitada por razones naturales, sino cuya productividad depende por entero de factores y voluntades ajenos a la economía nacional. Esta gran proporción de riqueza de origen destructivo crecerá sin duda alguna el día en que los impuestos mineros se hagan más justos y remunerativos, hasta acercarse al sueño suicida de algunos ingenuos que ven como el ideal de la hacienda venezolana llegar a pagar la totalidad del Presupuesto con la sola renta de minas, lo que habría de traducir más simplemente así: llegar a hacer de Venezuela un país improductivo y ocioso, un inmenso parásito del petróleo, nadando en una abundancia momentánea y corruptora y abocado a una catástrofe inminente e inevitable.

Pero no sólo llega a esta grave proporción el carácter destructivo de nuestra economía, sino que va aún más lejos alcanzando magnitud trágica. La riqueza del suelo entre nosotros no sólo no aumenta, sino tiende a desaparecer. Nuestra producción agrícola decae en cantidad y calidad de modo alarmante. Nuestros escasos frutos de exportación se han visto arrebatar el sitio en los mercados internacionales por competidores más activos y hábiles. Nuestra ganadería degenera y empobrece con las epizootias, la garrapata y la falta de cruce adecuado. Se esterilizan las tierras sin abonos, se cultiva con los métodos más anticuados, se destruyen bosques enormes sin replantarlos para ser convertidos en leña y carbón vegetal. De un libro recién publicado tomamos este dato ejemplar: «En la región del Cuyuní trabajaban más o menos tres mil hombres que tumbaban por término medio nueve mil árboles por día, que totalizaban en el mes 270 mil, y en los siete meses, inclusive los Nortes, un millón ochocientos noventa mil árboles. Multiplicando esta última suma por el número de años que se trabajó el balatá, se obtendrá una cantidad exorbitante de árboles derribados y se formará una idea de lo lejos que está el purguo». Estas frases son el brutal epitafio del balatá, que, bajo otros procedimientos, hubiera podido ser una de las mayores riquezas venezolanas.

La lección de este cuadro amenazador es simple: urge crear sólidamente en Venezuela una economía reproductiva y progresiva. Urge aprovechar la riqueza transitoria de la actual economía destructiva para crear las bases sanas y amplias y coordinadas de esa futura economía progresiva que será nuestra verdadera acta de independencia. Es menester sacar la mayor renta de las minas para invertirla totalmente en ayudas, facilidades y estímulos a la agricultura, la cría y las industrias nacionales. Que en lugar de ser el petróleo una maldición que haya de convertirnos en un pueblo parásito e inútil, sea la afortunada coyuntura que permita con su súbita riqueza acelerar y fortificar la evolución productora del pueblo venezolano en condiciones excepcionales.

La parte que en nuestros presupuestos actuales se dedica a este verdadero fomento y creación de riquezas es todavía pequeña y acaso no pase de la séptima parte del monto total de los gastos. Es necesario que estos egresos destinados a crear y garantizar el desarrollo inicial de una economía progresiva alcance por lo menos hasta concurrencia de la renta minera.

La única política económica sabia y salvadora que debemos practicar, es la de transformar la renta minera en crédito agrícola, estimular la agricultura científica y moderna, importar sementales y pastos, repoblar los bosques, construir todas las represas y canalizaciones necesarias para regularizar la irrigación y el defectuoso régimen de las aguas, mecanizar e industrializar el campo, crear cooperativas para ciertos cultivos y pequeños propietarios para otros.

Esa sería la verdadera acción de construcción nacional, el verdadero aprovechamiento de la riqueza patria y tal debe ser el empeño de todos los venezolanos conscientes.

Si hubiéramos de proponer una divisa para nuestra política económica lanzaríamos la siguiente, que nos parece resumir dramáticamente esa necesidad de invertir la riqueza producida por el sistema destructivo de la mina, en crear riqueza agrícola, reproductiva y progresiva: sembrar el petróleo.

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Arturo Úslar Pietri en La BitBlioteca

La foto es de la selva del río Cuyuni en su paso por Guyana, zona reclamada por Venezuela: los límites orientales del país con Guyana, reconocidos internacionalmente y trazados por el Laudo de París de 1899, van desde el monte Roraima hasta Punta Playa en el océano Atlántico. Sin embargo, Venezuela reclama el territorio denominado como Guayana Esequiba, que abarcaría desde la frontera entre ambos países hasta el río Esequibo, apoyándose en el Acuerdo de Ginebra del 17 de febrero de 1966 y al Protocolo de Puerto España del 18 de junio de 1970.

Venezuela en WIKIPEDIA


27 abril 2006

"Los científicos españoles no son muy conscientes de sus obligaciones medioambientales" Jorge Riechmann

?Los científicos españoles no son muy conscientes de sus obligaciones medioambientales.?
Jorge Riechmann


Jorge Riechmann, presidente de Científicos por el Medio Ambiente (CiMA)

http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/imgs/energia_y_ciencia/riechmann5.jpg

Los enlaces son de tierra de genistas para que puedas ampliar información.

Jorge Riechmann (Madrid, 1962) rompe el tópico de científico insensible preocupado exclusivamente por sus investigaciones. Profesor titular de la Universidad de Barcelona, es licenciado en Ciencias Matemáticas, doctor en Ciencias Políticas y cuenta con estudios de Filosofía y de literatura alemana, y participa además en varias asociaciones e instituciones ecologistas y sindicales. Con estos mimbres, Riechmann ha sido capaz de desarrollar una fecunda actividad en campos tan diversos como la labor científica, los asuntos sociales y medioambientales o la creación artístico-literaria. Por ello, no es de extrañar que Riechmann presida desde julio de 2005 la Asociación Científicos por el Medio Ambiente (CiMA). En esta asociación, los socios son científicos que creen en la responsabilidad ecológica de sus trabajos y la de sus colegas de profesión, por lo que consideran que además de investigar deben actuar para mejorar el medio ambiente, y la sociedad en general.
Alex Fernández Muerza  | 15 de febrero de 2006


¿Por qué una asociación de "científicos por el medio ambiente"?

Hacernos cargo de los graves problemas que plantea la crisis ecológica y de la necesidad de una reorientación de nuestras sociedades hacia la sostenibilidad tiene implicaciones de gran calado en todos los ámbitos, lo que incluye también a científicos y tecnólogos. Surgen nuevos retos y nuevas oportunidades y no podemos seguir haciendo las cosas como las hemos hecho hasta ayer, hasta hoy mismo. Cristina Narbona, Ministra de Medio Ambiente de España, tiene razón cuando dice que ?trabajar por convicción en el terreno ambiental obliga a transformar todas las formas de acción pública y privada?.

¿Es posible el desarrollo sostenible?

Cuando decimos ?sostenibilidad? o ?desarrollo sostenible?, estamos hablando de energías renovables, cierre de ciclos de materiales, agroecología, producción industrial limpia, química verde, protección de la salud, reequilibrio Norte-Sur, igualdad social, equidad entre géneros, ética de la autocontención, democracia participativa... Cambiar en ese sentido es difícil ?las sociedades actuales no avanzan en esa dirección-, pero desde luego que es posible. Sostenibilidad quiere decir cambio, cambio muy profundo. Y cambiar cuesta. Por eso nos parece necesario que los científicos y tecnólogos que están a favor de tales cambios ecosociales se organicen para actuar colectivamente.

¿Les falta entonces a los científicos conciencia medioambiental?

En los últimos siglos y sobre todo a lo largo del siglo XX la ciencia moderna, entreverada estrechamente con la tecnología, ha ido adquiriendo un poder formidable de modificación de la naturaleza y la sociedad. Semejante poder lleva consigo una enorme responsabilidad, verdaderamente científica, aunque esto no siempre lo perciban claramente la sociedad ni los propios investigadores e investigadoras. Se invoca cada vez con más frecuencia, tanto dentro de los propios círculos de científicos y tecnólogos como fuera de ellos, la idea de una ?ciencia con conciencia?.  Se invoca cada vez con más frecuencia la idea de una ?ciencia con conciencia?

Desde CiMA queremos hacernos cargo de esta situación y subrayamos por eso el compromiso socioambiental de científicos y tecnólogos.

¿Cuáles son los principales objetivos de CiMA?

Los estatutos de CiMA definen sus objetivos y pueden consultarse en nuestra página web (www.cima.org.es). A modo de resumen, podríamos decir que nos gustaría ofrecer un marco de debate a los investigadores, contribuir a que se construya un mundo más sustentable, generar análisis crítico sobre los problemas ecosociales más importantes, democratizar el sistema CyT (Ciencia y Tecnología) promocionando su independencia respecto a los intereses particulares y mejorar el nivel científico de la sociedad. Entre los principales objetivos también está el de reorientar la investigación científico-técnica hacia los problemas ecosociales más graves, facilitar que los investigadores se ?desenganchen? de los proyectos relacionados con la producción militar y la destrucción medioambiental, y contribuir a enfoques basados en el principio de precaución.

¿Podría darme más detalles sobre la asociación y quiénes son sus principales socios?

Científicos por el Medio Ambiente (CiMA) se constituye en junio de 2003 como asociación independiente de ámbito estatal, con sede administrativa en Barcelona. Está formada por científicos que trabajamos en todas las disciplinas de las ciencias naturales y sociales, vinculados por una conciencia común de nuestra responsabilidad social, y deseosos de proteger el medio ambiente y la diversidad (tanto biológica como cultural), así como promocionar la salud pública y la sustentabilidad. Contamos en la actualidad con algo más de sesenta socios, algunos tan destacados como los ecólogos Javier Benayas y Ramón Folch, los economistas ecológicos José Manuel Naredo y Federico Aguilera Klink, los especialistas en salud pública Carlos Álvarez Dardet y Miquel Porta, los físicos Antonio Ruiz de Elvira y Alicia Durán, los ingenieros especialistas en energía como Emilio Menéndez y Marcel Coderch, el ex director de la Agencia Europea de Medio Ambiente Domingo Jiménez Beltrán, y muchos otros...

¿Cuál es la iniciativa más destacable que han llevado a cabo?

Hemos intervenido lo más activamente posible en algunos de los grandes debates ecosociales que se plantean hoy a la sociedad española, con actividades de investigación, divulgación y sensibilización. Mencionaría especialmente los debates sobre productos químicos (la propuesta europea de reglamento REACH) y los debates energéticos.

¿El desarrollo científico-tecnológico respeta el medio ambiente?

Remedando el conocido lema del Foro Social Mundial, ?otras tecnologías son posibles?, no hay que pensar que el desarrollo de la CyT sea una autovía de un solo sentido. Algunas de esas tecnologías respetan el medio ambiente, otras no lo hacen. A grosso modo, por ejemplo, el aprovechamiento de las fuentes renovables de energía apunta hacia una sociedad sostenible; los combustibles fósiles y la energía nuclear no lo hacen.

¿Los científicos en España tienen menos voz que en otros países?

Quizá tienen menos tradición de intervención pública, como científicos y tecnólogos conscientes de sus responsabilidades socioecológicas, que en otros países, aunque con excepciones interesantes. Sin embargo me parece ejemplar la forma en que un sector importante de la comunidad científica ha colaborado en el desarrollo de una ?Nueva Cultura del Agua? en nuestro país, en estos años últimos.

Las asociaciones ecologistas suelen aportar estudios e informes "científicos", que suelen contradecir actuaciones de gobiernos, empresas, etc. ¿Puede haber informes científicos diferentes, o distintas interpretaciones de una misma realidad?

Lo que sucede muy a menudo es que hay verdades o partes de la verdad que no se dicen,  Lo que sucede muy a menudo es que hay verdades o partes de la verdad que no se dicen perspectivas que resultan silenciadas por alguna razón. Por ejemplo, la opinión que tenga sobre los alimentos transgénicos el biólogo molecular especializado en tecnología de los alimentos probablemente diferirá de la que tenga el ecólogo especialista en genética de poblaciones, o el sociólogo estudioso de la pobreza rural; pero éstas últimas no son menos científicas que aquélla.

Algunos de los principales problemas medioambientales, como el cambio climático, generan diferentes posiciones científicas, lo que genera desconcierto, y que al final no se tomen decisiones.

En muchos ámbitos de investigación hay incertidumbre sobre las formas extremadamente complejas en que interactúan los sistemas humanos y los sistemas naturales, y ello es una buena razón para redoblar nuestros esfuerzos de conocimiento e investigación. Por otra parte, a veces los responsables políticos se escudan en esas incertidumbres para no actuar en casos en los que una acción preventiva juiciosa, guiada por el principio de precaución, sería lo aconsejable. En este sentido, las políticas sobre productos químicos en los últimos decenios ofrecen muchos ejemplos ilustrativos al respecto. Un estudio excelente cuya lectura recomiendo vivamente es "Lecciones tardías de alertas tempranas".

¿Son necesarios grandes avances científico-técnicos para hacer frente a los problemas medioambientales?

Nuestro déficit principal no es de progreso tecnológico, sino de progreso moral y de cambio social. Casi todas las soluciones tecnológicas para avanzar hacia sociedades ecológicamente sustentables están ya disponibles, como las energías renovables, la producción industrial limpia, la agricultura ecológica, la reforma fiscal verde, el comercio sostenible, etc., si quisiéramos ponerlas en práctica. Para ello, deberíamos ser capaces de superar la terrorífica miopía que considera que diez años son ya largo plazo, que los costes externos o externalidades de la producción, y aquí valdría decir los daños a terceros, nos importaran algo, que los derechos humanos de la gente del Sur o de los hombres y mujeres de las próximas generaciones contasen de verdad para nosotros y que nos creyésemos lo que decimos cuando se nos llena la boca con la protección del medio ambiente.

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