"Ustedes se están poniendo del lado de la usura.
Señorías, ese no es el papel de la democracia."
Gaspar Llamazares - 30 de agosto 2011
¿Democracia? ¿Quién manda? ¿Soberanía?
¿Te representa una posición como ésta?
Dice Javier Pérez Royo: “Pongamos que se convoca un referéndum y sale que no.
Ahí transmitiríamos el contramensaje más fuerte que podemos transmitir.
Si pasara eso, no me querría imaginar con qué prima de riesgo
iba a colocar España su deuda”.
¿Democracia? ¿Quién manda? ¿Soberanía?
¿Te representa una posición como ésta?
Dice Javier Pérez Royo: “Pongamos que se convoca un referéndum y sale que no.
Ahí transmitiríamos el contramensaje más fuerte que podemos transmitir.
Si pasara eso, no me querría imaginar con qué prima de riesgo
iba a colocar España su deuda”.
"Ni los tiranos ni el pueblo consiguieron quebrantar
el predominio de la nobleza;
el Estado de estirpes fue suprimido,
y se introdujeron las instituciones democráticas fundamentales,
al menos en la forma;
pero, con pequeñas restricciones,
el influjo de la nobleza siguió subsistiendo.
Comparada con los despotismos orientales,
la Atenas del siglo V puede considerarse democrática;
pero al lado de las democracias modernas
resulta una verdadera ciudadela de la aristocracia.
Atenas era gobernada en nombre de los ciudadanos,
pero con el espíritu de la nobleza.
Las victorias y las conquistas políticas de la democracia
fueron logradas en su mayor parte
por hombres de origen aristocrático:
Milciades, Temístocles, Pericles,
son hijos de familias de la vieja nobleza.
Sólo en el último cuarto de siglo
logran los miembros de la clase media
intervenir verdaderamente
en la dirección de los asuntos públicos;
mas la aristocracia sigue conservando aún
el predominio del Estado.
Desde luego tiene que enmascarar su predominio
y hacer continuamente concesiones a la burguesía,
aunque éstas por lo general sólo sean de forma.
El hecho de que tuviese que hacer concesiones significa,
en todo caso, un cierto 'progreso',
pero la democracia política no llegó a convertirse
en ningún momento -ni siquiera a finales de siglo-
en una democracia económica.
El progreso consiste a lo sumo en que,
en lugar de la aristocracia de nacimiento,
aparece una aristocracia del dinero
y en que el estado nobiliario organizado según
el criterio de las estirpes
es sustituido por un estado plutocrático
fundamentado sobre las rentas.
Atenas es, además, una democracia imperialista;
hace una política belicista,
cuyas ventajas disfrutan sus ciudadanos libres
y sus capitalistas, a costa de los esclavos
y de las clases excluidas de los beneficios de la guerra.
En el mejor de los casos,
los progresos de la democracia
significan una ampliación de la clase de los rentistas."
Arnold Hauser
En 'Historia social de la literatura y el arte' - I
Grecia y Roma - Cap. 3 Clasicismo y democracia
Madrid, 1968
"Sí, hoy es un día muy triste para la democracia.
Nos queda solamente seguir luchando
para evitar que quienes realmente nos gobiernan
sigan arrastrándonos por este camino de pobreza e ignominia.
Rubén, en el blog de Àngels
"Españoles, la democracia ha muerto."
Un tweet de @PatColon
En la raíz, es la crisis de un modelo. No sólo de un modelo económico dominado por un capitalismo financiero especulativo que hizo de la economía una ficción, enredando al mundo en una virtualidad de valores bursátiles, sino de un modo de vida centrado en buscar sentido en un consumo sin sentido. Dependiendo de un trabajo, cualquiera, para vivir de prestado, hasta que calla la música y aparece el vértigo del vacío interior, en esa soledad hija de la competitividad. Y cuando lo cotidiano se cae se buscan culpables, porque nuestra cultura está hecha de culpabilidad.
Manuel Castells
En la raíz, es la crisis de un modelo. No sólo de un modelo económico dominado por un capitalismo financiero especulativo que hizo de la economía una ficción, enredando al mundo en una virtualidad de valores bursátiles, sino de un modo de vida centrado en buscar sentido en un consumo sin sentido. Dependiendo de un trabajo, cualquiera, para vivir de prestado, hasta que calla la música y aparece el vértigo del vacío interior, en esa soledad hija de la competitividad. Y cuando lo cotidiano se cae se buscan culpables, porque nuestra cultura está hecha de culpabilidad.
Manuel Castells
"Te falta una cosa, tienes que ser loco,
en la vida hay que ser medio loco
para romper las cadenas y ser libre."
Zorba a Basil Mi mapa mental:
. Una inacabada controversia
. Una inacabada controversia
sobre el concepto amplio y el figurado
de 'democracia orgánica'.
. Libia, con algún matiz diferente
a los del Prof. Castells.
. La coincidencia del tema 'xenofobia'
con la muerte de Heribert Barrera.
. La esperanza puesta en la comunicación
y en los canales de información horizontal.
. La coincidencia del tema 'xenofobia'
con la muerte de Heribert Barrera.
. La esperanza puesta en la comunicación
y en los canales de información horizontal.
Tiempos borrascosos
por Manuel Castells Oliván
OBSERVATORIO GLOBAL
La Vanguardia
En pocos meses se ha afirmado con fuerza en la práctica social que la comunicación es el mecanismo fundamental para unirse.
Tamizados por un difuso sopor vacacional llegan los crujidos de un mundo en quiebra. Hechos disconexos pero que juntos componen una nueva trama de vida. Arde Londres, la xenofobia masacra en Noruega, las bolsas se hunden, el euro se avergüenza, la ficción europea se desvanece, Estados Unidos en bancarrota, la crisis financiera corroe ahorros y devora empleos, los políticos se esconden para capear el temporal, las revoluciones árabes siguen removiendo el mundo entre heroísmo ciudadano y violencia de tiranos irredentos, movimientos sociales hechos de una mezcla de hastío y esperanza extienden la indignación de España hasta la India, pasando por Grecia e Israel. Pinceladas de un lienzo de historia en trance de ser. Y aunque no lo parezca hay un hilo conductor.
En la raíz, es la crisis de un modelo. No sólo de un modelo económico dominado por un capitalismo financiero especulativo que hizo de la economía una ficción, enredando al mundo en una virtualidad de valores bursátiles, sino de un modo de vida centrado en buscar sentido en un consumo sin sentido. Dependiendo de un trabajo, cualquiera, para vivir de prestado. Hasta que calla la música y aparece el vértigo del vacío interior. En esa soledad hija de la competitividad. Y cuando lo cotidiano se cae se buscan culpables. Porque nuestra cultura está hecha de culpabilidad. De los otros. Y los más otros de los demás son los que se detectan como distintos. Esos que buscaron trabajo y refugio en países europeos incapaces de hacer niños y remilgados de la faena dura. El chivo expiatorio es la más antigua lámina en el archivo de lo atroz. Puestos a desollarlo, empecemos por sus cómplices, los que abren las puertas a los que no son verdaderos noruegos o finlandeses o daneses u holandeses o catalanes de pura sangre. El asesino de decenas de jóvenes no era un loco, sino un educado militante del segundo partido de Noruega, partido xenófobo, eslabón de un espectro desencadenado que recorre Europa. Y cuando no son nazis declarados son policías cotidianamente racistas hasta que se les va la mano y liquidan a tiros a un mulato de Tottenham, sin dar explicaciones ni a su familia. Fue la gota que colmó el vaso de sempiterna humillación por parte de una Scotland Yard corrupta a sueldo de Murdoch para espiar a quien quisiera, desde líderes políticos hasta niñas asesinadas. Hete aquí que con la policía desbordada se desatan instintos de incendio y pillaje con participación de gentes de toda edad, clase y condición. Acceso libre al consumo. Como si la presión a la que se somete a una sociedad consumista incapaz de consumir hiciera explotar una caldera de rabia difusa, sin los tonos nobles de nuestros pacíficos indignados. Terror entre las élites y los ciudadanos de bien. Los salvajes están en casa y no todos son negros o inmigrados. Mano dura como respuesta. Aun sabiendo de siempre que cuanta más represión hay más hierve la sangre mientras las raíces de la cólera sigan ahí. ¡Qué civilizados y sensatos parecen los indignados españoles (o sus primos israelíes o sus hermanos griegos) en comparación con estos ingleses desbocados del siglo XXI! Pero no se equivoque. Nuestros indignados son activamente no violentos, pero que no se intente pararlos a golpes con argumentos de limpieza de plazas y ordenación de tráfico. Porque no se van a parar, van lejos, irán hasta el fin de la denuncia de un sistema que nos está tragando a todos en el torbellino de destrucción generado por el cinismo financiero y la incompetencia política. En estos movimientos sociales se juntan la crítica a formas alienadas de vida con el rechazo a pagar los platos rotos derivados de los errores (o cálculos especulativos) de los dueños del dinero y el poder que, como siempre, quieren irse de rositas.
Y mientras, allende el Mediterráneo, los árabes se reencuentran a sí mismos, con movimientos sociales derrocando tiranos y juzgando a corruptos aunque a veces sea a costa de ríos de sangre que aún fluyen a raudales en Siria ante las protestas estériles de la timorata comunidad internacional. Menos mal que los sirios, como los egipcios, los tunecinos y tantos otros decidieron hace tiempo que tenían que liberarse ellos mismos sin pedir permiso a los sospechosos habituales. Lástima que el sueño de los indignados israelíes abrazándose a los acampados de Tahrir haya chocado con la provocación deliberada de islamistas y sionistas para frustrar una paz posible entre personas cansadas de ser rehenes de políticos y geopolíticos.
En todos estos episodios dispares se repiten temas y formas. En el horizonte está la autogestión de la vida, pasando de políticos profesionales. En el núcleo de la acción están internet y las redes móviles. Es mediante las formas autónomas de comunicación que la gente ha podido autoorganizarse, coordinarse y suscitar un debate democrático de ideas, sueños y propuestas. En pocos meses se ha afirmado con fuerza en la práctica social que la comunicación es el mecanismo fundamental para unirse y que la reunión de personas en las redes sociales, preludio de acampadas y manifestaciones, permite superar el miedo en el que se basa el control social de un sistema que ya no convence y apenas vence. Las revoluciones del siglo XXI, en sus múltiples formas, ya tienen sus herramientas, hechas de comunicación autónoma interactiva y multimodal, local y global. Sabiendo que en internet, que está hecho de la vida de los internautas, hay de todo, lo mejor y lo peor, desde asesinos y saqueadores hasta rebeldes contra la tiranía o inventores de la nueva vida. Pero es la matriz del desafío a un mundo que se autodestruye, afirmando la posibilidad de reconstruir la sociedad desde la base.
Porque algo huele a podrido en Dinamarca. Y en Noruega. Y en Europa. Y hasta en esta España que se montó en una economía de cartón piedra gobernada por monigotes de papel.
Vivimos tiempos borrascosos. Pero las borrascas limpian el aire. ¿No siente la brisa que viene del mar?
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Manuel Castells Oliván (Hellín, España, 1942) es un sociólogo y profesor universitario, catedrático de Sociología y de Urbanismo en la Universidad de California en Berkeley, así como director del Internet Interdisciplinary Institute en la Universitat Oberta de Catalunya.
Manuel Castells Oliván (Hellín, España, 1942) es un sociólogo y profesor universitario, catedrático de Sociología y de Urbanismo en la Universidad de California en Berkeley, así como director del Internet Interdisciplinary Institute en la Universitat Oberta de Catalunya.
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Medio centenar de millonarios alemanes piden pagar más impuestos
29 ago 2011
50 millonarios alemanes se han sumado a una iniciativa en la que piden pagar más impuestos. La llaman "Ricos por una tasa para los ricos". Dicen que si el 2% de los alemanes que ganan más de medio millón de euros pagaran más, no habría problemas de déficit.
29 ago 2011
50 millonarios alemanes se han sumado a una iniciativa en la que piden pagar más impuestos. La llaman "Ricos por una tasa para los ricos". Dicen que si el 2% de los alemanes que ganan más de medio millón de euros pagaran más, no habría problemas de déficit.
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Señorías, les pido que se rebelen…
Prof. Àngels Martínez Castells
Texto íntegro de la intervención de Gaspar Llamazares, aquí
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"Para lo que nos queda en el convento deberíamos hacer un rapto de dignidad"
Gaspar Llamazares
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