'inútil escrutar tan alto cielo, inútil cosmonauta el que no sabe el nombre de las cosas que le ignoran, el color del dolor que no le mata. inútil cosmonauta el que contempla estrellas para no ver las ratas' - manuel vázquez montalbán
El intelectual francés y director de la revista Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet, afirmó que debido a la manipulación de ideas de que son objeto, las informaciones que actualmente se difunden por los medios de comunicación están tan contaminadas como los alimentos mismos.
Asimismo, Ramonet, doctor en semiología e historia de la cultura y catedrático de la teoría de la comunicación, reiteró su planteamiento de que se cree el Observatorio Internacional de los Medios (Media Watch Global.
Sería un organismo que concibe como el arma cívica que utilizaría el ciudadano para oponerse al nuevo superpoder de los medios de comunicación.
Ramonet, también especialista en geopolítica, estrategia internacional y consulto de la Organización de las Naciones Unidas, instó a los ciudadanos a movilizares para exigir de los medios pertenecientes a los grandes grupos que tengan un respeto elemental por la verdad.
Sostuvo que la verdad constituye, en definitiva, la legitimidad de la información.
Afirmó también que la información hoy día es tan abundante que constituye el quinto elemento del mundo, precedido del aire, el agua, la tierra y el fuego, como los clasificó el filósofo Empedocles.
Ramonet, autor de varias obras relacionadas con la tiranía y la función de los medios de comunicación, fue invitado al país como conferencista principal de la “Quinta Cumbre Iberoamericana de Comunicaciones”, celebrada hasta ayer en Santo Domingo, bajo la organización del Centro para el Estudio Avanzado de la Comunicación (INFOMECA).
En el cónclave, desarrollado en el local de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode) participaron periodistas de varios países de América Latina y Europa.
De acuerdo a Ramonet, actualmente está ocurriendo con la información, lo que ha pasado con la alimentación.
Dijo que durante mucho tiempo, la alimentación fue muy escasa y en muchos países, como los del sur, siguen limitados, por lo que la alimentación se caracteriza por la penuria.
“Y en los países hoy desarrollados también se caracterizó por la penuria durante mucho tiempo. Pero cuando, gracias a la revolución agrícola, la superproducción permitió, por ejemplo en los países europeos, producir abundancia de alimentos, nos dimos cuenta de que muchos de los alimentos están contaminados, envenenados por pesticidas, mal elaborados y que causan enfermedades, producen cáncer, toda clase de problemas de salud y pueden hasta causar la muerte”, explicó. Comparó la escasez de información que históricamente ha existido con la de alimentos, tras manifestar que el problema de las dictaduras es que no hay información fiable y de calidad.
Aunque sostuvo que hoy, en los países democráticos, la información se ha multiplicado, también ha estallado y desbordado por todas partes.
Dijo que muchas veces la información consumida envenena el espíritu y emponzoña el cerebro “tratando de manipularnos, de intoxicarnos, con ideas ajenas”.
Para contrarrestar el efecto, el intelectual francés cree conveniente elaborar una “ecología de la información”, destinada a limpiar la información de la marea negra y de la mentira, con la finalidad de descontaminarla.
La actividad fue auspiciada por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL), la Asociación Latinoamericana de Investigadora de la Comunicación (ALAIC), la Secretaría de Cultura, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y el Instituto de las Telecomunicaciones (INDOTEL).
En representación del presidente Leonel Fernández estuvo el director de Prensa del Palacio Nacional, Rafael Núñez, quien ponderó la democracia en la prensa dominicana y le giró una invitación a Ramonet a la sede de Gobierno, así como a los demás participantes, para que almorzaran con el mandatario.
El presidente de INFOMECA, de su lado, señaló que España, Portugal y Latinoamérica siguieron muy de cerca el desarrollo de la actividad.
En la apertura del acto participaron el presidente de INDOTEL, Rafael Vargas; el director de la escuela de Comunicación Social de la UASD, Tony Pérez; el catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona, Marcial Murciano; Silvio Waisbord, de la “Academy for Educational Development; Egad Jaramillo, presidente de la CIESPAL, Erick Torrijos, presidente de la ALAIC, y el director de Funglode, Frederick Eman-Zadé.
El público asistente a la ceremonia inaugural estuvo integrado por directores de medios, periodistas y funcionarios gubernamentales ligados a la cultura y los medios de comunicación.
En la España del siglo XXI la expresión "interés general" se asocia al fútbol. Tanto habló Álvarez-Cascos de las retransmisiones televisivas de partidos por su presunto "interés general", que hoy se relaciona dicho concepto (el interés para el conjunto de la ciudadanía) con la opción particular de tumbarse en el sofá, ante la tele, bien provisto de cerveza, para ver fútbol.
A decir verdad, el término interés llama a confusión de antiguo, puesto que admite acepciones muy dispares. La misma palabra nos sirve para denominar el gusto, digamos, por la pintura, y los réditos abusivos que nos exige un usurero. Un tipo interesado puede merecer nuestra mayor consideración - si está interesado en auxiliar a los desvalidos- o nuestro reproche - si sólo le interesa medrar y saciar su codicia-. Los intereses, en suma, pueden ser legítimos (acordes a derecho) o creados (egoístas y tirando a mafiosillos).
Uno de los efectos perversos de esta indefinición semántica es el que nos conduce a la confusión entre intereses particulares y colectivos. Porque si bien puede ocurrir que el interés particular produzca uno colectivo - Adam Smith creía que "es al perseguir el propio interés cuando el individuo promueve el de la sociedad"-, resulta inadmisible que, so pretexto de actuar en favor de la comunidad, no se busque sino el lucro privado.
Durante las dos últimas semanas hemos asistido, incrédulos y aliviados, a una operación policial en Marbella largamente esperada: la detención de una cuerda de ediles, con la alcaldesa al frente, todos ellos discípulos del nada añorado alcalde Gil y Gil - el de "estoy en política para hacer negocios"-, acusados de convertir la administración pública en explotación particular. Las imágenes de estos funcionarios públicos camino de la cárcel (tras ser sorprendidos en su viaje nupcial, convaleciendo de una operación de cirugía estética o remoloneando en fincas multimillonarias) han sido motivo de honda satisfacción para el conjunto de la ciudadanía no tarada.
Pero, por desgracia, muerto este perro no se acabó la rabia: el uso del poder público en beneficio particular es un fenómeno al alza en las sociedades que se tienen por democráticas. En Italia, donde el problema tiene una dimensión nacional, gracias al primer ministro Berlusconi, los escritores y pensadores están ya haciéndose oír. No es ajeno a esta protesta el hecho de que Berlusconi suela legislar para todos guiado por su afán particular de escapar a la justicia. O que, ante las elecciones de hoy, haya usado sus medios privados en favor de su campaña electoral (sus cadenas televisivas llegaron a dedicar el 65% de la información política a Forza Italia, el partido berlusconiano, y el 3,5% al de su rival Romano Prodi).
Autores como Magris, Tabucchi, Fo o Camilleri se han manifestado ya contra este modus operandi. Umberto Eco, en su obra A passo de gambero, ha denunciado "la instauración (por parte de Berlusconi) de una forma de gobierno populista, sostenido mediante unas empresas de comunicación privadas que defienden intereses políticos". Y no le ha ido mal: lleva ya 120.000 ejemplares y seis semanas en las listas de libros más vendidos. Por ello, acabo animando a los intelectuales españoles a asumir una posición más combativa ante los desmanes del poder corrupto, ya sea guiados por el sacrosanto interés colectivo o, incluso, por la posibilidad de obtener un beneficio particular como el atesorado por Eco con su exitoso libro.
LA VANGUARDIA
09/04/2006
.....*.....
.....*.....
Il clan dei siciliani è un film del 1969, diretto da Henri Verneuil, tratto dall'omonimo romanzo di Auguste Le Breton. Genere poliziesco. Con Jean Gabin, Alain Delon, Lino Ventura, Irina Demick, Amedeo Nazzari, Sydney Chaplin, Philippe Baronnet, Marc Porel, Elisa Cegani, Leopoldo Trieste. Soggetto di Auguste Le Breton (romanzo). Sceneggiatura Henri Verneuil, Jose Giovanni, Pierre Pelegri. Musiche Ennio Morricone.
.....*.....
ruido. (Del lat. rugĭtus). 1. m. Sonido inarticulado, por lo general desagradable. 2. m. Litigio, pendencia, pleito, alboroto o discordia. 3. m. Apariencia grande en las cosas que no tienen gran importancia. 4. m. Repercusión pública de algún hecho. Sus declaraciones han producido mucho ruido. 5. m. Ling. En semiología, interferencia que afecta a un proceso de comunicación. 6. m. germ. Hombre que hace tráfico de mujeres públicas. ~ de sables. 1. m. Malestar entre los miembros de las fuerzas armadas, que hace sospechar una rebelión. hacer, o meter, ~ alguien o algo. 1. frs. Causar admiración, novedad o extrañeza. mucho ~ y pocas nueces. 1. expr. coloq. U. para señalar que algo aparentemente importante tiene poca sustancia o es insignificante. querer alguien ~. 1. fr. Ser amigo de contiendas o disputas. quitarse de ~s alguien. 1. fr. coloq. Dejar de intervenir en asuntos que originan disensiones o disgustos. ser más el ~ que las nueces. 1. fr. coloq. Tener poca sustancia o ser insignificante algo que tiene la apariencia de ser importante.
Conferencia en el ICA, Londres, Mayo de 2001. Se refiere a su libro Bruits: essai sur l'économie politique de la musique (1977)
EscribíNoise en 1977, y aún hoy intento explicar que es imposible mirar a la música, o cualquier otra expresión humana, si se la saca de su contexto global. Por supuesto, la música es un caso especial por numerosas razones. Una razón económica es que la música es información pura.
En economía, la información es el demonio -es imposible de manejar-. Por ejemplo, toda la teoría económica es la teoría de escasear recursos. Si la leche se obtiene libremente, su precio baja. Si la leche escasea, sube: esta es la teoría económica.
Pero no funciona con la música; no funciona con la información como totalidad. Si yo tengo una botella de leche y te la doy, ya no la tengo. Pero si te doy una pieza de información, aún la tengo, la conservo. Lo cual significa que si tengo algo y te lo doy, estoy creando algo nuevo: abundancia.
Y esto significa que la teoría económica no funciona con la información, cuando la información puede separarse de su soporte material -un CD- o cualquiera sea el caso.
Cuando poseo algo que es escaso, su valor está unido al hecho de que es escaso, y de que me pertenece y a nadie más. En una economía de la información, algo tiene mayor valor cuando mucha gente lo posee. Por ejemplo, si soy el único que posee un teléfono, no significa nada; no si no tengo a quien llamar. Si soy la única persona que habla un lenguaje en particular, su valor es nulo, porque no puedo hablar con nadie más. En la teoría de la información, el valor de algo aumenta con el número de gente que lo comparte. Por eso es que debemos ser muy cautelosos, cuando hablamos de música, de no tener en mente las leyes económicas.
Pero existen además otras razones por las cuales no podemos fiarnos de la economía para entender la música. Cada actividad humana tiene una historia, una historia que existió antes de la economía, cuando las cosas tenían un valor que no era un precio. Luego, si se quiere entender el valor de algo, se debe intentar entender el valor que poseía antes de que se le asignara un precio. Esto es verdadero para todo. Recién cuando se encuentra el valor, el rol, la función de algo antes de que tenga un precio es cuando se puede considerar que posee un valor económico y por qué se mantiene aún hoy.
¿Cuál era el valor de la música en la sociedad precapitalista?
En mi opinión, la música es una metáfora de la administración de la violencia. Cuando la gente escucha música, escuchan el hecho de que la sociedad es posible: porque podemos administrar la violencia. Si la violencia no es administrada, la sociedad colapsa. El único modo que poseen los individuos de sobrevivir, es que la violencia sea canalizada o dominada. En antropología, se nos explica que la mejor manera de administrar la violencia requiere que aceptemos las dos hipótesis siguientes.
Uno: somos violentos cuando poseemos los mismos tipos de deseo que otra persona y nos tornamos rivales.
Dos: El modo de administrar la violencia en la sociedad es organizar las diferencias -no inigualdades- entre las personas, para que no deseen las mismas cosas, y canalizar la violencia por medio de chivos expiatorios. Los chivos expiatorios son un elemento crucial en la organización de la sociedad.
¿Qué relación hay entre esto y la música?
Si se considera la música como una forma de organizar diferencias entre los ruidos, entonces, la música es una metáfora de la organización de chivos expiatorios. El ruido es violencia, es muerte. Organizar los ruidos, crear diferencias, es una forma de demostrar que la violencia se puede transformar en una forma de administrarse a sí misma. Esto es verdadero en todas partes. En miles de mitos hay relaciones entre ruido y violencia, música y paz, músicos y chivos expiatorios, música y relaciones con los dioses, danza y ceremonia religiosa. En cada caso representan lo mismo: el intento de encontrar una forma de organizar la vida social.
La música es profética. ¿Porqué?
Si se considera la música un tipo de código, veremos que hay muchas formas de estructurar ese código: diferentes melodías, ritmos, géneros. Además, se pueden explorar esas diferentes formas de organización, más simple y rápidamente de lo que lo haríamos con las diferentes formas de organización de la realidad.
La música es sólo un elemento en la administración de violencia y hay diferentes estadios a lo largo de la historia. El primer y más largo en la historia de la humanidad, se da através de la religión. Se puede afirmar que comenzó hace 15.000 años. La música no existía aún como arte. Música, danza, plegaria, vida diaria eran exactamente lo mismo; todo tenía vida, todo tenía una dimensión espiritual. En este mundo, la música era una expresión de Dios, así como una forma de hablar con Él. Es lo que denominamos música unida al sacrificio ritual.
La Biblia es el primer libro sagrado que afirma que la música no viene de los dioses, sino que fue invención de los humanos. Es representada como una forma humana de administración de la violencia, y desde Babilonia a Egipto, los imperios griegos, romanos y chinos, se observa la apropiación de los poderes "sagrados" o "divinos" por parte de los emperadores, o sea, hombres. Es el comienzo de la división de trabajos, particularmente entre los tres poderes -religión, arte y milicia- en la cual cada uno juega un papel en la administración de la violencia. La música se vuelve progresivamente importante en este proceso y continúa así durante la Edad Media.
El cambio real ocurre cuando un nuevo medio de administración de la violencia surge: el dinero. Hubo otra forma de administrar violencia, y de administrar la violencia a través de la música. Más gente quería ser parte de la sociedad, así que se hizo imposible dominar la violencia por el viejo modelo. Donde existía una "elite" musical fue en la corte, en la compañía del rey. Pero entonces un nuevo grupo de administradores de dinero surgió de la clase media: los burgueses, los tenderos. Querían acceder a la música, pero eran demasiados y no estaban en posición de financiar a los músicos a tiempo completo. Así surgió la presentación pública. Lo interesante es que esto no sólo comenzó a organizar la música económicamente, -alguien organizaba los conciertos y otros compraban las entradas- sino que nuevos estilos e instrumentos comenzaron a tener impacto estético, como la sonata y la sinfonía. Es un período caractrizado por la representación. Todo esto sumado al hecho de que existía un número creciente de patrones para los que el músico podía trabajar, pero también porque la música era usada como una representación del poder. Los patrones se mostraban unos a otros como la "nueva elite", como poderosos señores.
Esto tuvo lugar en los siglos XVIII y XIX, cuando un nuevo tipo de música apareció, relacionado a la necesidad de desarrollar una economía representacional, llevando no a la "estrella" individual, sino a enormes orquestas de 50 a 100 personas... y finalmente el director. ¿Qué es el director? Es quien domina la orquesta, pero a la vez es quien demuestra al público que es posible dominar la orquesta, nos vemos domando los trabajadores, organizando la división de trabajos, evitando la violencia y creando armonía.
Al final del siglo XIX, cuando la burguesía comenzó a consolidar su posición en la sociedad, no fue suficiente para la música ser confinada a los salones de conciertos, se hizo imposible dar acceso a la música a todos los que lo querían. A propósito, es en esta época cuando la música comienza a cobrar valor económico en la forma de "derechos de autor". Lo importante aquí es señalar que derechos de autor no equivale a derecho de propiedad. El derecho de autoría se concede durante la vida del autor y un poco más allá, la de sus hijos, es limitado. Esto significa que nunca se consideró propiedad del músico. El derecho de autor existe para financiar su vida, pero no como propiedad en sí, como por ejemplo, un auto. Entonces, continuando: al final del siglo XIX, fue necesario crear otra forma de organizar la música, con el fin de permitir a más gente acceder a esa música. Era momento de inventar el gramófono. El gramófono era necesario porque era imposible construir suficientes salas de concierto capaces de albergar los cientos de miles de personas que estaban en posición de comprar música. Había necesidad de crear un medio de tener un concierto privado, porque era la única manera de satisfacer a todos aquellos en posición económica de acceder a la música. En realidad, había dos formas, las cuales se influyeron mutuamente a lo largo del siglo XX. En principio, estuvo el gramófono -el concierto sin límites-. Y después, la radio, que presentó el mismo problema que internet hoy: ofrecía música gratis.
Así comenzó lo que se conoce como tercer estadio luego del ritual y la representación; a saber: la repetición; comenzando al final del siglo XIX. Lo interesante aquí es que la música comienza a ser vista como algo que puede almacenarse y luego copiada innumerables veces. El gramófono existe antes que la televisión, antes que la industria automotriz, antes de la sociedad caracterizada por el consumo masivo. Una vez más, la música fue una profecía, no solamente en los términos tecnológicos que permitieron producir más música para más personas, pero también, una vez más, en términos de estilo. Uno de los estilos que emergió en esta nueva era, fue el jazz, que en sí, se basa en la repetición. Luego de eso, por supesto, todo el enfoque "científico" y "teórico", también caracterizado por la repetición, llevado a cabo por gente como Stravinsky, Ravel, Boulez, Stockhausen, Reich y Glass. Fue una forma de reproducir estilísticamente lo que ocurría tecnológicamente. Hoy en día, la industria de la música enfrenta un nuevo problema en el hecho de que existe un límite para la cantidad de música que puede ser vendida a la gente. ¿Por qué? Porque hay límites físicos en la cantidad de música que la gente puede almacenar en sus casas, aunque se miniaturicen los formatos de venta -CD, DVD o lo que sea-, simplemente ocupa mucho espacio. Hay una necesidad económica para facilitar mayor acopio en un menor espacio físico. Lo que se necesita es un tipo de "música virtual".
Creo que podemos estar entrando en una cuarta era, la cual no reemplazará a la repetición, así como la repetición no reemplazó a la representación y la representación al ritual. Por ejemplo, aún asistimos a conciertos que surgieron durante el período representacional.
Hay un número de puntos a considerar aquí. Primeramente, cuando la gente habla de "piratas", se debe recordar que la industria musical es el mayor pirata de todos, y lo fue desde el comienzo. ¿Quién creó la posibilidad de duplicar y distribuir música sino la misma industria discográfica? Encontraremos lo mismo ocurriendo en cada etapa del desarrollo evolutivo de la tecnología, la industria discográfica dispara sobre su propio pie. Un brazo produce música y quejándose de que la tecnología hace más fácil robar esa música, mientras el otro brazo produce la misma tecnología que dice que está dañando sus intereses. Esto fue verdadero para los cassettes, para los CDs y es verdadero nuevamente para Internet. Napster es de importancia marginal aquí. Gnutella yAimster nacieron dentro de la industria. Ambos surgieron de AOL y escaparon como un virus de un laboratorio. Trataron de evitarlo, pero no pudieron.
El segundo punto a tener en mente es que debemos diferenciar entre tres tipos de copia. Si copio algo para mi uso personal, no es ilegal. Segundo, si copio algo para regalar a otra persona, tampoco es ilegal, y este derecho se mantiene para cualquier número de formatos como cds, cassetes o dvd. Llamativamente, existe legislación que intenta hacer ilegal, por primera vez en la historia, hacer el mencionado regalo por internet... lo que significa que no va a funcionar. El tercer tipo de copia, a saber, la duplicación masiva para venta o lucro es claramente ilegal.
Pero hay casi un millón de millones de mp3 circulando en internet, y la cifra aumenta cerca de 100 millones cada mes. La cuestión es si se puede domar este tipo de cosa, si se puede poner el genio otra vez dentro de la botella.
En respuesta, propongo tres escenarios. Dos escenarios nos encuentran aún en la era de la repetición, en los cuales intentamos tratar los formatos digitales como si fueran artículos físicos.
En uno de estos, las 'majors' ganan. Sería necesario confiar en una criptografía efectiva para evitar la duplicación; sería asimismo necesaria la destrucción de todos los archivos mp3, o en el peor de los casos control sobre la producción de dispositivos de reproducción de archivos digitales. Esto es bastante similar al enfoque tomado por la industria, al llevar a los consumidores del vinilo al CD. Luego, es posible que la industria comience a fabricar dispositivos no compatibles con el formato mp3. Este es el enfoque asumido por la industria hasta el momento, pero en mi opinión, no va a funcionar. Requeriría apoyo legislativo, y debería ser monitoreado policíacamente en todo el mundo. Se debería instalar un sistema para verificar el tráfico de e-mails a escala global, para asegurarse de que no se envió ni recibió ningún archivo mp3. Más aún, probablemente requeriría que la industria controlara qué tipo de música se tocó en un concierto o fiesta rave, o lo que sea. Lo más significativo, es que cualquier sistema de monitoreo sería inevitablemente usado no sólo para rastrear música ilegal, sino también para una vigilancia más amplia. Mi apuesta es que no funcionará. Pero si funciona, la música será profecía de nada menos que de una sociedad totalitaria.
El segundo escenario es en el que las 'majors' no están en posición de hacerlo, pero los artistas quieren hacerlo y lo harán. Los artistas dirán "no quiero ser recompensado sólo por vender la camiseta" habrá una lucha -Courtney Love es famosa por eso- pero creo que muchos artistas lucharán en contra de las 'majors' e intentarán organizar las ventas de su música ellos mismos. Creo que tiene una oportunidad de funcionar para el artista especializado, pero no va a ayudar a la situación global.
El tercero, el cual, de los tres creo que tiene mayores oportunidades de éxito, es el que yo llamo "escenario mango de sartén", donde la gente intercambia música por el simple placer de dar. Así es, por supuesto, cómo originalmente surgió mp3.com, donde la gente ponía a disposición su música como amateurs, no como profesionales. Hay dos direcciones en las que este escenario se puede desarrollar. Primeramente, la repetición prueba ser suficiente para dominar la música; podemos atestiguar el surgimiento de lo que se ha llamado "capitalismo cultural". Y como dije, la información no se comporta de acuerdo con las leyes económicas, que se basan en la escasez.
Pero la tecnología puede ser usada para crear escasez artificial, de modo que bienes culturales puedan ser comprados y vendidos como cualquier otro artículo. Al mismo tiempo, una forma de utilizar la escasez real, podría ser la de mantener el foco sobre el entretenimiento en vivo. Si observo la final del campeonato mundial de fútbol, es una experiencia totalmente diferente verla en vivo a verla dos horas después, cuando se sabe el resultado. No se necesita ninguna tecnología para vender un evento en vivo, porque su valor reside en el hecho de que no se puede saber su resultado. Un recital en muchas maneras no es un evento en vivo, porque se tiene una idea de lo que va a suceder -a no ser que sea totalmente improvisado-, o para el cual no se puede anticipar una conclusión.
No entanto, si estoy en lo cierto al decir que la repetición no será suficiente para domar la música en el futuro, un cuarto estadio en la evolución de la música puede surgir, al que yo llamo "composición". El futuro es ya no escuchar música, sino tocarla. Es diferente a todo lo que mencioné antes. Como teórico, debo decir que la composición debe ser principalmente hecha para nosotros, para cada uno, por el simple placer de hacer música. Esto es significativo no sólo porque se hace por fuera de la economía, para regocijo personal, sino porque la misma persona que escucha la pieza es quien la hace. Yace principalmente fuera de la comunicación. Y estilísticamente, es importante porque, como cualquier músico diría, lo que nos gusta tocar casi siempre no es lo que nos gusta escuchar.
Las herramientas usadas para la composición serán herramientas ligadas al cuerpo: prótesis. Podemos ciertamente usar metáforas sexuales aquí: la primer característica de la composición sería masturbatoria. Por supuesto, este sería sólo un elemento del acto compositivo, seguido de cerca por la necesidad de compartirlo con otros. Dice la Biblia: "amarás a tu prójimo como a ti mismo". Siempre pensé que significa que es imposible que te gusten otros si no te gustas en primer término. Por supuesto, la economía de mercado intentará distorsionar la composición, reorganizarla en su propia imagen. Por ejemplo, estoy fascinado por el trabajo reciente de Paul Allen. Como fan de Jimi Hendrix, él creó un museo en Seattle en el cual puedes simular la sensación de aparecer como Jimi Hendrix en un escenario, completo, con aplausos al final. Estoy seguro que esto evolucionará como una recreación de la composición orientada al mercado, donde se simula ser un artista fente a una audiencia simulada. Cuando menos, el placer real de la composición puede existir fuera de la economía de mercado, sólo por diversión, donde la violencia puede ser recanalizada a través de la creación.
Porque si puedo crear y darte mi creación, puedo tener la oportunidad de vivir en tu memoria para siempre.
Transcipto en inglés por Niki Gomez. Una edición completamente revisada deNoise fue recientemente republicada en francés por Fayard. El website de Jacques Attali es http://www.attali.com/ .Un archivo online de la conferencia Cybersalon, con archivos de audio de las demás charlas está enhttp://www.cybersalon.org/
Traducido al castellano por Carlos Di Nápole - ANTI-G Proyecto Arquitecsónica